Por Miriam Rosario Sánchez Cristales

Diego Osorno, reportero y escritor originario de Monterrey, Nuevo León, ha escrito varios libros que hablan de México, tales como: Oaxaca sitiada (Grijalbo, 2007), El cartel de Sinaloa (Grijalbo, 2009), Nosotros somos los culpables (Grijalbo, 2010), País de muertos (Compilador/Debate, 2010), Un vaquero cruza la frontera en silencio (CONAPRED, 2011) y La Guerra de los Zetas (Grijalbo, 2012).

En todos estos libros, Diego Osorno nos habla de las realidades ocultas en México, y su nueva obra, Contra Estados Unidos. Crónicas Desamparadas (Almadía, 2014), no es la excepción.

Contra Estados Unidos fue escrito cuando Diego Osorno acompañó a la Caravana por la Paz, dirigida por el poeta Javier Sicilia y compuesta por otros familiares y amigos de victimas de la guerra contra las drogas. Este centenar de personas mexicanas venían de distintos caminos, pero eran unidos por un mismo dolor, una sola angustia, desesperación, soledad y coraje: la pérdida de sus seres queridos, el gritar un ya basta de tanta inseguridad, de tantos secuestros, de tanta tortura contra gente inocente, de tantos desaparecidos; un ya basta de decir que no pasa nada, de hacer como que se busca una solución cuando en realidad no se hace nada; un ya basta de tanta humillación porque nos hemos olvidado de exigir un poco de paz para nuestro México. Se les brinda a los políticos “nuestro voto de confianza” y hacen y deshacen a su antojo, pisoteando a su propio pueblo.

Quedan el valor, la fuerza y la esperanza que impulsaron a la Caravana por la Paz para recorrer 27 ciudades, mas de 11 mil kilómetros de territorio estadunidense, haciendo saber a los verdaderos responsables del conflicto cuánta desgracia han ocasionado; para que hagan conciencia de sus actos, ya que si en sus intenciones queda la verdadera esperanza de luchar contra las drogas, estos gritos de dolor les harán saber que ese no es el mejor camino.

Y como dice Diego Osorno en este libro: “Esta va a ser una caminata larga para llegar a la justicia”, porque queda la esperanza que suceda algún día.

*Este ensayo fue elaborado como parte del Programa de Lectura y Redacción Crítica de la Sección 22 de la SNTE.   

Comments

comments