Por Amaury Barragán Solano

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas…”

La poesía es un arma cargada de futuro, de Gabriel Celaya-

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad suplantó al terror cotidiano. Inundó México con torrentes de luz, de esperanza, de ahora o nunca, del “nunca más un México sin nosotros”, del desgarrador “¿Dónde estás?”. Creció como una serpiente luminosa ante el escepticismo de muchos que esperan resultados inmediatos y contundentes, esperando lo inmediato que convence a las masas, la evidencia contundente ante el escéptico.

El espectáculo comenzó temprano en este circo sangriento. El 28 de marzo de 2011, Juan F. Sicilia murió, víctima de una guerra en la cual él no combatía. Miembro de una larga lista de asesinados, desaparecidos, desplazados o torturados, se convirtió en un daño colateral. Una cifra en un archivo. Un cuerpo en una fosa clandestina. Su muerte dio origen al dolor, el dolor a la rabia y la rabia a la acción. Su padre, Javier Sicilia, poeta, decidió no guardar silencio. El silencio y la impotencia son lo más común en estos casos, pero un Poeta no puede permanecer callado. Es su naturaleza.

Como un pulso que golpea en las tinieblas (tal como lo dijo otro poeta), Sicilia convoca al país enteró a enterarse. Denuncia ante el mundo las atrocidades de una “guerra contra las drogas” que combate a los pobres , asesinándolos, enrolándolos en uno u otro bando (cártel o federales), peleando en una guerra civil que está empeñando el futuro del país, especulando con las vidas de sus habitantes. Y el Movimiento comenzó a acaparar los medios, la agenda pública, las conciencias.

El Movimiento se convirtió en una caravana, cuyo fin era obtener una radiografía del dolor de este país roto. Comenzó entonces un recorrido por el México de la guerra. La miseria, el miedo y sobre todo el silencio fueron constantes observadas por los miembros de la caravana por la justicia. Estos justicieros recorrieron el norte y el sur, que también existe, escuchando un torrente de voces, testimonios, llantos y dolor, dolor en cantidades monstruosas.

Después de muchos desencuentros, la caravana mostró a México como un sangriento campo de batalla y le dio voz a los miles de desaparecidos y muertos, rompiendo el cerco de silencio oficial, destruyendo de una vez por todas las ilusiones de alternancia y pluralidad política en México, evidenciando las contradicciones del sistema político; siendo una presencia incomoda para el régimen y una luz, una pequeña esperanza para todos los mexicanos.

Contra Estados Unidos

La raíz del problema, el verdadero corazón de las tinieblas, no está en África, sino en la Av. Pensilvania , Washington D.C., donde, en 197,1 Richard Nixon comenzó una guerra de exterminio. En la actualidad, su decisión ha tenido muchas repercusiones en el escenario económico y político mundial, especialmente en Latinoamérica, donde la guerra y prohibición de las drogas ha alimentado capitales privados , fruto de negocios ilícitos, íntimamente relacionados con la muerte: lavado de dinero, venta de armamento, trata de personas, etc.

Sicilia y el Movimiento, conscientes de esto, decidieron acudir al origen del problema. Y de nuevo, la Caravana se puso en movimiento. Con grandes gestiones, el Movimiento comenzó su recorrido por territorio Norteamericano, partiendo desde San Diego California y recorriendo 14 estados, hasta llegar a Washington D.C, con el firme objetivo de llevar el dolor y el sufrimiento , así como la exigencia de justicia a las personas, los seres humanos más allá de las fronteras nacionales.

El relato de estas andanzas es recopilado por Diego Osorno en forma de crónicas. Osorno reportó a diario durante el recorrido los incidentes relevantes de la Caravana por territorio norteamericano. Con un estilo claro, narra acontecimientos diversos y asombrosos: la visita de Sicilia a una convención de armas, su entrevista con el inflexible Sheriff Arpaio, su visita a la tumba de Martin Luther King Jr., su irrupción a un banco con dinero teñido de rojo. También otorga voz a los miembros de la caravana, contando sus penas y su esperanza de encontrar la justicia, de encontrar a sus seres queridos. En E.U.A, el dolor es cotidiano y se hace visible para los miembros de la Caravana, que lo conocen a profundidad. Así es como en las ciudades de oro se comienza a ver la miseria.

Autentico, profundo y congruente. Las palabras son vitales para trasmitir los hechos. Eso lo sabe Osorno, y otorga una gran importancia al lenguaje y a la poesía. Poesía en movimiento en un remolque y dos autobuses. El tema , desgraciadamente, es vigente, y la Caravana esta en receso. Pero el movimiento y la búsqueda de justicia y paz con dignidad continúan en este país que se consume así mismo. Javier Sicilia otorga una nueva validez al discurso. Victimas, dolor, paz , justicia y dignidad adquieren un nuevo significado. El libro muestra cómo cuando un tema sale de las agenda de noticias, deja de existir. Pero este documento que perdurará será una muestra de la lucha contra el terror, contra el silencio; un documento imborrable, como el dolor

Sicilia en declaraciones a Osorno reflexionaba sobre el impacto del movimiento: “No hemos hecho más que visibilizar el dolor , comprometer a un gobierno que traicionó, pero no hemos parado nada, no hemos hecho justicia a nadie y no hemos evitado que mueran algunos de nosotros , como Nepomuceno, Don Trino. No hemos logrado más que encender una vela y eso es mucho en un mundo tan oscuro con poderes tan terribles”.

Gabriel Celaya escribió alguna vez sobre la poesía: “Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas personales, me ensancho”. Eso hizo Sicilia. La poesía es arma de futuro expansivo.

*Este ensayo fue elaborado como parte del Programa de Lectura y Redacción Crítica de la Sección 22 de la SNTE.

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