Por Daniil Jarms

(Gógol se cae al suelo en el momento de entrar a escena y se queda ahí tumbado tan tranquilo.)

 

Pushkin (entra a escena, se tropieza con Gógol y se cae al suelo): ¡Maldición! ¡Seguro que me he tropezado con Gógol!

 

Gógol (levantándose): ¡Qué fastidio! ¡No le dejan a uno en paz! (Da unos pasos, se tropieza con Pushkin y se cae al suelo). ¡Seguro me he tropezado con un Pushkin!

 

Pushkin (levantándose): ¡Ni un minuto de calma! (Da unos pasos, se tropieza con Gógol y se cae al suelo). ¡Maldición! ¡Tiene que haber sido Gógol otra vez!

 

Gógol (levantándose): ¡Siempre está en medio! (Da unos pasos, se tropieza con Pushkin y se cae al suelo). ¡Qué fastidio! ¡Otra vez Pushkin!

 

Pushkin (levantándose): ¡Esto ya es vandalismo! ¡Puro vandalismo! (Da unos pasos, se tropieza con Gógol y se cae al suelo). ¡Maldición! ¡Otra vez Gógol!

 

Gógol (levantándose): ¡Esto es un verdadero ultraje! (Da unos pasos, se tropieza con Pushkin y se cae al suelo). ¡Otra vez Pushkin!

 

Pushkin (levantándose): ¡Maldición! ¡Mil veces maldición! (Da unos pasos, se tropieza con Gógol y se cael al suelo). ¡Gógol!

 

Gógol (levantándose): ¡Qué fastidio! (Da unos pasos, se tropieza con Pushkin y se cae al suelo). ¡Pushkin!

 

Pushkin (levantándose): ¡Maldición! (Da unos pasos, se tropieza con Gógol y se cae al suelo). ¡Gógol!

 

Gógol (levantándose): ¡Qué fastidio! (Sale).

 

(Se oye la voz de Gógol por detrás del escenario. “¡Pushkin!”. Cae el telón).

*Texto de Me llaman Capuchino (2012).

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