besos

Besos de alacrán

Como cada mañana, el capitán Moctaur había subido a la torre de control. Siguiendo la costumbre de años, lo hizo por la escalera exterior, ascendiendo hasta lo más alto para terminar acodándose en la bara...
hombremultitu-1

El hombre de la multitud

Bien se ha dicho de cierto libro alemán que er lässt sich nicht lesen —no se deja leer—. Hay ciertos secretos que no se dejan expresar. Hay hombres que mueren de noche en sus lechos, estrechando convulsiv...
pantera

Pantera en jazz

  El hombre tiene que apresurarse si quiere checar al filo de las nueve. Este día, en especial, despierta amodorrado, se baña y ya ha resuelto su desayuno. Hay tres piezas en su apartamento: la estanc...
espera

El que espera

  Vivo en un pozo. Vivo como humo en el pozo. Como vapor en una garganta de piedra. No me muevo. No hago otra cosa más que esperar. Arriba veo las estrellas frías y la noche y la mañana, y veo el sol...
avoosl

El extraño caso de Avoosl Wuthoqquan

  —¡Dame, dame, oh magnánimo y liberal señor de los pobres! —exclamó el mendigo. Avoosl Wuthoqquan, el prestamista más rico y avaro de todo Commorión, y, en consecuencia, de todo Hyperbór...
tengo21

Tengo 21

  Oí un timbre y me di cuenta de que había seguido escribiendo mi respuesta a la Pregunta Uno (“¿Qué efecto tuvo el descubrimiento del arco ojival en la arquitectura de las catedrales del siglo xx...
actolibre

El acto libre

  La Secretaria privada del Señor X, Director General de la Confederación Internacional de la Producción Universal, entró tímidamente en su privadísimo despacho con una tarjeta en la mano. Se la e...
muypobres

Es que somos muy pobres

  Aquí todo va de mal en peor. La semana pasada se murió mi tía Jacinta, y el sábado, cuando ya la habíamos enterrado y comenzaba a bajársenos la tristeza, comenzó a llover como nunca. A mi papá...
Don Mangana

Las últimas palabras de Don Mangana

La mañana del 19 de junio de 1975, Don Mangana contestó una llamada telefónica. —¡Hello, big guy! —dijo la voz en el otro lado. —¡Hey! ¿Qué pasa, amigou? —respondió Mangana, en los pedazos d...
hipódromo

Mi primer hipódromo

  Bien, dejé el lecho de muerte y salí del hospital del condado y conseguí un trabajo como encargado de almacén. Tenía los sábados y los domingos libres, y un sábado hablé con Madge: —Mira...