Ciudad de México

1 de diciembre de 2020

Se han cumplido dos años de la llegada al poder de la Presidenta Zavala. En muchos aspectos, el país ha regresado al pasmo fúnebre que caracterizó el gobierno de su pareja, el expresidente Calderón; quien desde el tercer mes de la gestión de su esposa, para callar toda crítica de injerencia, se trasladó a vivir a Palacio Nacional, donde fueron desalojadas las oficinas de la Secretaría de Hacienda para instalar lo que en los hechos es su centro de operaciones, donde gobernadores, legisladores y los miembros del gabinete legal y ampliado asisten recurrentemente.

Cabe recordar que el inicio de su administración se caracterizó por una política de concesiones a la oposición por un lado y protección al legado de los gobiernos panistas por el otro. A la reforma constitucional para fusionar las secretarías de Marina y Defensa Nacional y tener al frente de la nueva dependencia a un civil, correspondió la designación de Genaro García Luna como su titular; a la creación de la Comisión de la Verdad para recabar y sancionar a los responsables de crímenes de lesa humanidad durante la primera década de la guerra contra el narcotráfico, le sucedió la designación del Ministro Eduardo Medina Mora como comisionado presidente.

Por otra parte, varias designaciones tuvieron como propósito retomar trabajos que se vieron interrumpidos durante el sexenio priista. Si en el año 2000, los trabajadores del centro administrativo de Pemex señalaban que se podían encontrar en los botes de basura los cuadros del General Lázaro Cárdenas, la llegada de Germán Martínez al frente de la empresa productiva del Estado tuvo como una de sus primeras acciones el reemplazo del busto de Cárdenas que se encontraba en la explanada central para colocar un Starbucks.

Asimismo, el Jefe de Oficina, Ernesto Cordero, encabezó la campaña mediática que llevó a aprobar la eliminación de la SEDATU, así como todas las instituciones referentes a regularización de la tenencia de la tierra, remanentes de la Secretaría de la Reforma Agraria. Queda para el registro su declaración para argumentar que las funciones de la secretaría creada en 2013 podían ser realizadas sin ningún problema por la CONAVI, debido a que la Nueva Agenda Urbana era “un mito genial”.

Sin embargo, el bono democrático con el que inició su gobierno se vio dilapidado con lo que los periodistas han bautizado como “el septiembre de la ignominia”, en el que el Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Emilio Álvarez Icaza (de quien había trascendido no entablaba palabra con el comisionado Medina Mora ni con el Fiscal General César Nava desde hace varios meses) falleció al desplomarse sobre Avenida Coyoacán la aeronave en la que viajaba, procedente de una reunión con los padres de los normalistas de Ayotzinapa en Chilpancingo; asimismo, se detuvo, procesó y recluyó en el penal federal del Altiplano al presidente municipal de Zapopan, Pedro Kumamoto (quien se había convertido en una de las voces más críticas al gobierno federal y con mayor arropo social) por presuntos nexos con el cartel Jalisco Nueva Generación.

Ante ello, la Presidenta Zavala intentó reconstruir su imagen inaugurando la “Ciudad Asunción”, un macro albergue para niños construido sobre los terrenos del antiguo aeropuerto de la Ciudad de México, administrado por el colegio del mismo nombre; también decretó el 5 de junio como día de luto nacional, en memoria de los 49 niños fallecidos en el incendio de la Guardería ABC. La presencia de la Senadora Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo en el presídium fue ampliamente repudiada por organizaciones sociales.

Al día de hoy, la Presidenta cumple dos años de gobierno y ha sorprendido a la opinión pública instruyendo al Canciller Roberto Gil el cese inmediato de Ricardo Anaya, el hasta hoy embajador en Washington, por negarse a seguir cumpliendo la instrucción de dar la batalla jurídica para evitar la deportación únicamente de aquellos connacionales que acrediten el conocimiento básico del idioma inglés.

La gobernabilidad cotidiana del país recae sobre el Secretario de Gobernación, José Antonio Meade, quien con la serenidad y parsimonia que le caracteriza, es un dique de serenidad y canal de interlocución con las demás fuerzas políticas.

La Presidenta recibirá hoy por la noche a la Vicepresidenta de Nicaragua Rosario Murillo, quien previamente asiste al Senado para que la Presidenta de la Cámara Alta, Alejandra Sota, le haga entrega en sesión solemne de un reconocimiento por la participación política de las mujeres en su país.

Por Rodolfo Castellanos

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