Conversación con la fotógrafa Yvonne Venegas en el programa Los perros románticos, transmitido los miércoles a las 7:00PM en Radio UDEM (90.5 FM de Monterrey).

Por Diego Enrique Osorno y Karem Nerio

Foto por Yvonne Venegas del proyecto “Las novias más hermosas de Baja California”

DEO: Muy buenas noches estamos aquí en los Perros Románticos, en el 90.FM Radio UDEM. Me acompaña Karem Nerio como siempre, ¿cómo estás?

KN: Muy emocionada de tener aquí en cabina a Yvonne Venegas.

DEO: Así es ¿qué tal Yvonne? Buenas noches

YV: Buenas noches.

DEO: Yvonne Venegas, una fotógrafa tijuanense que ha hecho un trabajo los últimos años que abarca diversos ámbitos de la vida cultural del país. Ella no es propiamente una periodista, no la podemos definir así, pero es una fotógrafa con una mirada muy particular, muy artística: ella está contando así zonas de nuestra realidad mexicana. ¿O estoy equivocado?

YV: No, qué lindo lo describes, gracias Diego.

DEO: Yo lo primero que vi del trabajo fue un ensayo de fiestas de XV años, ¿No es así? En Tijuana o en Ensenada.

YV: Era solamente en Tijuana.

DEO: ¿Podrías contarnos un poco de ese trabajo? De cómo empiezas a retratar una celebración muy mexicana que se celebra de maneras muy diversas en los distintos estados, yo he estado en XV años en Yucatán que son muy distintos a los de Durango, de la sierra. Por ejemplo en Canelos, Durango yo me acuerdo, la quinceañera dispara un cuerno de chivo como parte de celebración.

YV: Está genial. No, allá no se hace eso.

DEO: ¿Cómo fue este trabajo de las quinceañeras?

YV: Pues no sólo eran quinceañeras, el proyecto se llamó, o se llama, Las novias más hermosas de Baja California. Y lo empecé en el 2000. Yo estaba viviendo en Nueva York y como que entré en una crisis la verdad, crisis existencial; no tenía hijos, no tenía marido, todas las cosas que en la escuela católica me dijeron que iba a tener. Y lo que hice para tratar de sobrepasar eso, ya venía practicando el formato 6 x 7 que es lo que sigo trabajando hasta ahorita y ya con este estilo quiero ir a ver qué onda con las chavas con las que crecí. Entonces me empecé a regresar a Tijuana en viajes así, el primero fue de tres meses, como para arrancar el proyecto. Juntaba una lana, me iba a Tijuana, me ponía a tomar fotos y empecé a conectar, muy rápido después de quince años de no ver a muchas de las chavas de repente comencé a conectar y conectar y rencontrarme. Al principio un poco como ardida, la verdad como de “ay, hicieron lo que tenían que hacer” obviamente con el tiempo, duró cuatro años el proyecto, volví a vivir a Tijuana, retomé amistades y de alguna manera ese fue el arranque inicial del acercamiento pero digamos que también lo que significaban para mí esas mujeres es que también eran las clientas de mi papá. De alguna manera todo regresaba y reiteraba en el momento que yo era una niña de cinco años, en un estudio fotográfico de sociales. Se fue aclarando y esos cinco años fueron muy importantes, ese proyecto que como el primero que arranqué con esta idea de las situaciones, hacer retratos y meterme a las situaciones sociales en el ámbito público que eran como dices, las fiestas, las bodas, digamos todas las situaciones en que mi papá tomaría fotos.

DEO: ¿Tú papá era fotógrafo?

YV: Mi papá es fotógrafo de sociales, toma bodas y eventos y así. Entonces en alguno de esos eventos yo me fui con él y en otros yo organizaba. Entonces hacía viajes a Tijuana que a veces duraban un mes, encontré un patrón que me gustó que era un mes y luego regresaba y luego regresaba a ver las fotos y editar y procesar. Y así me la fui llevando y luego me fui a vivir a Tijuana pero digamos que el proceso de acercamiento se ligaba de muchas maneras, una muy íntima pero también era importante para mí participar, y ahí en este proyecto entendí esta idea de la intimidad porque yo tenía la carga de la foto documental, que si las mujeres salían desnudas, si yo veía algo que nadie iba a ver ¿sabes? en brasier, como la idea de intimidad como más tradicional de la foto documental, anterior a lo que yo estaba intentando hacer. Y ese proyecto me ayudó a entender eso, que en realidad para mí la intimidad se encontraba en estos momentos sociales y preparados para la cámara porque estaba buscando momentos frágiles. Estaba buscando instantes en que la gente no estaba preparada, en su acumulación se percibía y se sigue percibiendo cierta sensación de lo íntimo, que es la intimidad que a mí me interesa.

DEO: Qué interesantes, entonces un poco tu trabajo es en ese sentido de las novias y de las fiestas de Tijuana, porque son fotografías de sociales como llevadas en otro plano, en otro nivel ése es como tú trabajo digamos. Le reconoces a tu padre esa influencia, su disciplina y tu visión obviamente adquirida propiamente viajando, estudiando a otros fotógrafos, es llevar la fotografía de sociales a un nivel artístico ¿ese es como tu proyecto?

YV: Pues más o menos, esta imagen que tengo como un clara en mi cabeza y reitera en mi trabajo no nada más en este tipo. Hice un proyecto que terminé el año pasado de retratos, hacía retratos de gente anónima y buscaba fotógrafos que pudiera retratar mientras hacían un retrato. Como una obsesión con el retrato. Y lo que me hizo darme cuenta y percibir esa experiencia vuelve a ese momento de vida, en que estaba yo viviendo yo en el estudio, veía a mi papá trabajar, veía a estas mujeres que venían preparadas para la cámara pero la experiencia que yo estaba percibiendo en casa era muy distinta, digamos en que la manera en que mi papá entendía la feminidad era muy superficial, de alguna manera un poco misógina, etc. Entonces había muchas cosas que no estaban padres, había dos caras. Yo vivía muy chica estas dos caras de la moneda, vamos a jugar a aparentar algo porque mi papá fue parte de la construcción de una clase y eso es algo que me interesa mucho, el motivo principal por el que me sigo acercando a la provincias y me siguen atrayendo sujetos que aparecen por ahí. Mi papá digamos que trajo a Tijuana un estilo de fotografía que era nuevo, color, álbum donde aparecía no nada más la boda, en estudio los novios, también el evento y eso como que vino como a romper. Y a traer algo nuevo a una ciudad que apenas que estaba empezando, es una sociedad que empezaron a llegar de todos lados, gente que se empezó a establecer como una clase media, una clase media alta, y mi papá se volvió un símbolo de estatus dentro de esa clase. Pues como que les cayó bien, como que conectaron, eran de su generación y pues nada, tener la foto de Venegas tenía cierto significado. Y mi papá trabajaba muy muchas ganas para que nosotras perteneceríamos a esa clase, pero era tan exagerada su necesidad que se volvió problema. ¿Me entiendes? Él intentaba aparentar algo que nunca podíamos ser porque estaba intentando aparentarlo nada más. Entonces en ese conflicto, creo que de ahí viene esta la intención del trabajo que hago sí en los espacios y ámbitos sociales, porque es como que de alguna manera volver a interpretar estos momentos que yo vi. Y esa intención que tenía la cámara oficial de representar estos momentos como perfectos que es la cámara comercial, y yo lo que estoy buscando es representarlos de otra manera. Donde los personajes tiene una historia, sus cuerpos tienen gestos, una serie de cosas que a mí me faltaron. Más o menos por ahí.

KN: ¿Y dentro de estas personas que retratas, siendo retratadas como volteando a ver a otra cámara te has encontrado con alguien que tenga una historia en particular con que te hayas clavado con su mirada a otra cámara?

YV: Fíjate esa imagen donde yo tomo la foto de alguien que está siendo retratado se ha repetido, aparece en las novias, aparece en RBD, aparece en Gestus, como que es una cosa que parece que estoy reiterando en esta observación externa. Pues sí, me he enfocado en algunos sujetos donde me acerco especialmente. Estoy viendo a un sujeto que me interesa de todos los ángulos posibles. Por ejemplo si es una celebridad, me acerco al ángulo como no sé, en alguna situación más normal pero también me dio la vuelta y aparece siendo fotografiado. Le trato de dar todas las vueltas posibles a ese sujeto.

KN: ¿Y hay alguien que te acuerdes en particular, que diga esta foto me gustó me divertí retratando a esta persona por su reacción o porque después vio la fotografía y te llamó la atención?

YV: Hay una fotografía en particular, que al principio que empecé a hacer el proyecto de las novias que estaba medio ardida, creo que las primeras imágenes proyectaban esta situación. Y yo como que me sentía un poco culpable porque estaba proyectando en estas chavas que estaba felices porque se estaban casando un sentimiento que más bien estaba viviendo yo. Pero hay una foto que a mí me gusta mucho, que es de una compañera con la que estudié en la primera y secundaria, y no tiene tanto que ver con ella. Mi papá era el fotógrafo de ese evento y yo le tomé una foto en medio del salón donde todas las mujeres estaban en las mesas platicando y no sé qué y ella está viendo a la cámara con una cara de incomodidad absoluta y todo se ve mal. Obviamente yo no ando buscando hacer a la gente verse mal, ese momento en particular lo he venido como sofisticando un poco con los años y las pruebas, no me interesa que nadie se vea mal en las fotos que yo hago, me interesa que oscilen entre lo perfecto y lo no perfecto.

DEO: ¿O sea lo normal? Un poco la idea de normalidad que podemos tener.

YV: Sí es que la idea de normalidad que podemos tener, al ser humana es impredecible eso es lo que yo creo. De alguna manera eso nunca es fotografía, eso no es algo que nosotros podemos, hay gente que sí. Me sorprende, hay gente que me ha pedido que yo le tome a su boda porque quiere yo los fotografié como yo los fotografío, pero es algo tan ambiguo que estamos acostumbrados a ver fotos que podemos interpretar inmediatamente, y las fotos que se manejan en este espacio quedan en la ambigüedad entonces no las podemos interpretar.

DEO: ¿Pero eso es lo que a ti te interesa?

YV: Eso es lo que a mí me interesa.

DEO: Eso es lo que a fin de cuentas lo que le da un valor especial a una fotografía. A mí me sorprende esto de lo que estás hablando, porque retratas a novias que para estar en ese papel de novias tienen una preparación con mucho tiempo, en la cual lo importante es que se vean bien y que los demás captemos que se ven bien ¿no? entonces tu trabajo es burlar esa producción y buscar -esa es mi impresión- esa normalidad. Igual en el caso de RBD yo no creo que haya fenómenos mediáticos tan importantes en Latinoamérica como este grupo de adolescentes y jóvenes que tienen una imagen, un concepto muy desarrollado y tú entras ahí y tú tratas de retratar esa normalidad. Se me hace que es muy difícil, debe ser como muy complicado tener una mirada tan afilada para, por otro lado, no caer en la caricaturización porque como dices es sencillo, encontrar un momento chusco de los personajes, y retratarlos sino dejar esa ambigüedad. ¿Cómo trabajaste esa mirada en el caso de RBD?

YV: Tuvo mucho que ver la experiencia que viví antes del proyecto. Al proyecto me invitó Fundación Televisa pero llegó en un momento, para mí, muy acertado. Digamos que ese proyecto fue en el 2006, y como dos años antes que eso mi hermana gemela sacó su primer disco pop. Entonces de alguna manera, en esos dos años que mi hermana y yo dejamos de hablarnos por equis o ye.

DEO: Porque son hermanas, es normal que se pelen, y más si son gemelas supongo.

YV: Pero justo coincidió cuando ella salió al espacio público como una celebridad. Entonces ese año y medio para mí, fue un año de mucha enseñanza y de mucha lectura. Pasé por todas la etapas que te puedas imaginar, como que tratando de re oírle, decirle “bueno no la tengo que ver, estamos enojadas, no me habla, no me contesta los mails” pero ahí la gente pensaba que yo era ella. Se me acercaban y era como que no podía dejar de escuchar su nombre, porque yo la traía en mi cara. Yo creo que entre esa experiencia y todo lo que procesé en ese tiempo y luego cuando ya me hablan para hacer el proyecto ya había procesado mucho tiempo acerca de la celebridad, acerca de la mentalidad masiva, acerca de esa mirada en particular que no mira realmente. Lo vi mucho. La gente cuando piensa que eres alguien célebre o piensa que eres no te miran como una persona que tiene contenido, te miran como un póster y realmente lo identificas en la mirada de la persona que está respondiendo a ti. Entonces al acercarme yo con Rebelde, y encima de eso que Julieta fuera celebridad me dio un acceso impresionante a Televisa. Cuando primero llegamos, Pedro Damián fue el primero que tenía que estar de acuerdo y estuvo de acuerdo por vibra, porque Pedro Damián así trabaja “tu la caes bien, va”. Le caí bien, le gustaron las fotos de las novias y dijo “Yvonne hace lo que quiere” llegó con los chavos, no sé que les dijo, pero lo que yo entendí es “déjenla que haga lo que quiera” Porque ellos nomás me volteaban “ah sí, Pedro Damián nos contó”. Lo primero que pasó fue que Anahí me vio y pensó que yo era Julieta, entonces esa confusión resultó muy beneficiosa para mi proyecto, había este acceso medio ilimitado, la gente me reconocía como alguien que había familiaridad pues. Y eso para mí es muy importante.

YV: Y pues yo traía toda esta historia de lo que había vivido, y lo que había sentido entonces ahí como que era buscar. Yo tomo muchas fotos, no es que tome las tres fotos y digo “ya me salió” Tomo negativo como te conté y simplemente tomo, tomo y tomo. Y luego me voy a mi casa y lo revelo, lo proceso -digo lo proceso no en químico- en la cabeza, encuentro los momentos que me parecen interesantes, es un proceso muy lento. Con Rebelde pasó todo muy rápido fue un proyecto de máximo ocho meses, hubo pausas entre que viajes, cosas, pero esto continuaba. Una de esas cosas importantes fue ese acceso de Pedro Damián, yo lo que tenía miedo es que vieran cámara y tuvieran una reacción específica, pero más bien ellos lo tomaron como realmente era. Uno se imagina que los actores de Televisa, a veces uno proyecta que los actores de Televisa tienen la mente de Televisa pero en realidad no es así. Los actores de Televisa, en este caso en particular estaban sorprendidos de lo que les estaba pasando, hasta el mismo productor. Eran como niños chiquitos que se iban a celebrar una fiesta de cumpleaños, emocionados. Y muy trabajadores. En realidad no tenían tiempo de andar pensando ¿cómo me va? ¿qué va decir de mí? Les estaba pasando todo tan rápido que en realidad siento que yo estuviera ahí era como que empezamos a armar relaciones, yo estaba ahí de la hermana mayor, de “Todo bien”. Como una madrina, porque Julieta y entonces ellos, y la música. Era chistoso más bien.

DEO: Había cierta confianza

DEO: ¿Cuánto tiempo hiciste este trabajo?

YV: En total, te digo, duró ocho meses on and off. Eran las sesiones de las últimas grabaciones de la novela, duraron como dos meses. Y en ese inter hacíamos viajes, y luego Pedro Damián me pidió que les tomara una portada. Y en esa portada me fui a Los Ángeles con ellos. Yo vivía en Tijuana y salieron otras fotos. Fuimos a Disneylandia, hay fotos que yo seguí tomando, porque fue muy abstracta la relación con Televisa. Cuando primero vio el material el director de Artes Visuales, la persona que me hizo el encargo o me dio la comisión, pues le encantó pero dijo “a principios del 2007 sale el libro” y ya. No pasó más. De repente nadie me contestaba mails y dije yo “bueno”. Ya estaba empezando el proyecto de María Elvia, estaba haciendo mi maestría y como que no tenía tiempo de pensar en qué había pasado. Y ya con los años, después de seis años dije ¿qué pasó? yo quiero ver ese material publicado y ahí fue cuando me empecé a enterar de cosas.

DEO: Oye Yvonne, tú no haces radiografías, tú eres una fotógrafa que piensa, fotógrafa intelectual. Estás con RBD o estás con ellos, y tú estás buscando una idea, se nota en tu trabajo y pues lo que nos estás contando es así. En el caso de RBD ¿qué idea te rondaba a la hora de trabajar?

YV: Es chistoso, lo más importante para mí al momento en que estoy fotografiando es conectar con la gente, que estoy retratando. Si alguien me dice “No por favor no me tomes fotos” yo me saco de onda y me da mucha pena y me voy casi casi colorada.

DEO: Eso es como empatía, pero yo me refiero tú eres una fotógrafa pensante.

YV: Es que te estoy diciendo la verdad, cuando estoy tomando fotos no estoy pensando lo que dijo Nietzsche o lo que dijo Goethe, ni lo que dijo nadie. Yo como que proceso las cosas cuando estoy escribiendo antes, no cuando estoy fotografiando.

DEO: ¿Dejas que se permee?

YV: Yo creo que eso es importante porque estoy funcionando en un plano con las personas, y sí yo doy atención a las personas, para mí las fotos me dan más tiempo. Ellos me dan tiempo y yo me permito tener más tiempo. Esa conexión y ese negociación con la realidad de eso se trata. Toda la información que puede haber detrás lo analizo antes o después del momento de estar en el espacio. Y de lo que te digo de la experiencia con la lectura sobre celebridad y todo ese pensamiento estaba ahí, cuando estaba fotografiando.

DEO: Todo eso es previo y cuando estás ahí dejas que permee

YV: Cuando estoy en el espacio fotografiando sí. En la escuela, no sé a lo mejor tú sí eras muy aplicado pero yo cuando iba a ir tener un examen en la escuela estudiaba un día antes y me ponía muy nerviosa, quien sabe de donde sacaba.

DEO: ¿Tengo cara de nerd? No creo.

YV: No sé, es que te ves muy inteligente Diego. Estudiar a última hora de nada me va a servir.

KN: Lo que quedó, quedó.

YV: Lo que aprendí, quedó. Entonces llegó ahí y es la negociación es una negociación, constante con el espacio real de estas personas. Donde yo estoy parada con una cámara y la idea de la situación, la fotógrafa como parte de la situación o yo como parte de ese entorno. Es importante para mí. Yo estoy participando ahí también como “¿qué onda, qué

hacen?” ¿Me entiendes? eso para mí es muy importante.

DEO: Oye y en cuanto al rebote de ese material de RBD, yo me imagino que RBD y hay como muchos fanáticos, tus fotos deben ser muy curiosas para ellos porque tienen una cantidad de seguidores impresionante y por otro lado también hay un enorme sector de la gente que dice “RBD es algo frívolo, es superficial” y pues tú apuestas por la ambigüedad en medio de esas dos cosas, una mirada crítica de la frivolidad, de la cultura de espectáculo o de enaltecimiento de estos chavitos. ¿Cuál fue el rebote que tuviste con la gente más allá de tus amigos, y ese círculo?

YV: Pues en realidad, los fans de RBD existen todavía. Todavía hay gente en el Twitter que me escribe, ¿cuándo va volver RBD? Veo el Instragram de Pedro Damián el pone un post y la respuesta es: ¿Cuándo viene RBD?” Todos están ahí esperando y yo creo que yo podría poner a Anahí como la pusiera y ellos la van a ver con el corazón. Ellos no se van a poner a ver si la foto coincide con ellos están acostumbrados. No les importa. Hasta la fecha la gente que me ha respondido acerca del libro, ya casi se agotaron los libros de RBD. Los de María Elvia a penas se están agotando.

DEO: ¿Dónde los pueden conseguir?

YV: En Gandhi, es que los inéditos todavía los tengo en mi casa.

DEO: ¿Amazon, Mercado Libre?

YV: Yo compré unos en Amazon, yo tengo 400 en mi casa. Todavía existe gente, que cuando ven en el libro y me responden “Gracias”. Se toman foto conmigo, me piden autógrafo. Estuve en Brasil y en Brasil el libro todavía no llegaba cuando yo fui. Hicimos una venta de libros, en el museo en el que expuse, que expuse fue una exposición sobre Telenovela y sociedad y pusieron las fotos y bueno los fans, mi libro fue el que más se vendió. La chava de la librería estaba vuelta loca, me dice “Fuiste el Best Seller”. Obviamente los fotógrafos habrán comprado uno o dos libros, y el resto que llevé se vendieron a los fans.

DEO: ¿Y en el público del otro extremo, qué comentarios recibiste?

YV: Es muy raro.

DEO: Yo sí leí una reseña donde había todo un análisis muy sofisticado de la cultura del espectáculo a partir de tu libro ¿si hubo por ahí?

YV: En julio del 2013, expuse el trabajo en mi galería en Los Ángeles, entonces hubo como varias críticas que salieron en revistas de arte y eso, donde lo analiza súper.. muy interesante.

DEO: ¿Qué decían?

YV: Me estoy tratando de acordar. Pero mucho este juego entre la ficción y la realidad. Por ejemplo hicieron una reseña de la exposición que hice en el Carrillo Gil en la Ciudad de México en el 2012, en Art Form. Y en Art From mencionaron esta idea de este cruce de cosas que estaba pasando justo cuando estaba la exposición. A nosotros lo que nos interesaba hablar con la exposición era que los personajes que estaban en la exposición seguían teniendo una vida pública, que continuaba hasta la fecha. Anahí ahorita está de novia con el gobernador de Chiapas, de repente el espectáculo y la política y esta idea fue justo cuando Peña Nieto ganó las elecciones.

DEO: Mercadotecnia y la belleza.

YV: Era lo que más me interesaba a mí, obviamente que era esta intención del espectáculo, la política, ya como que se empezaron a pegar. Y en mi exposición estaban así, porque la familia Hank y RBD en un mismo espacio, era como este cuestionamiento y digo es todo tan ambiguo, no es el golpazo, el éxito nunca. No es como esto de “el gran final”, las cosas siguen surgiendo poco a poco. Y en análisis, lo que he escuchado del libro de Inédito, tiene mucho que ver con esto de Televisa aquí está representando la imagen no aprobada digamos. No es la imagen como construida, perfecta y limpia, donde Anahí tiene el pelo volando y está sonriendo. Está en estos márgenes de la ficción y la realidad, que no sabes bien donde acaban, y dónde empieza el otro.

DEO: A mí, me parece muy interesante tu trabajo, muy valiente, porque digamos que suele ser sencillo buscar un estereotipo retratarlo o criticarlo. Ir con una zona pobre, marginal de la ciudad y retratar como su folklor y su dolor, los cholombianos de Monterrey fotografiarlos bailando o ir con pobres y mostrar su dolor, su miseria. Pero es difícil como entrar en otras zonas de nuestra realidad donde hay prosperidad, donde bienestar y donde también hay muy poco acceso, poco conocimiento crítico, una curiosidad más amplia como tú lo haces con estos temas. Estas figuras que están muy expuestas y eso siempre me parece puede generar malentendidos, donde te pueden decir “es una apologista de RBD” o te pueden decir lo contrario “Te estás burlando de RBD” pero en realidad tú estás en medio de esas dos cosas, porque no quieres tomar partido por una visión ya muy construida o muy elaborada ya sea a favor o en contra, ya sea de este tipo de fenómenos o de realidades o sociedades. Y bueno me parece que sí tiene esta valentía, pues estás ya muy curtida con los malentendidos que van generando, tú trabajo.

YV: Más o meno, no estoy tan curtida. Algo que me parece interesante, es que yo sí creo que las apariencias, no siempre son lo que parecen. Y si lo dejamos en el plano superficial y no podemos ir más allá y ver lo que está pasando, un poquito más allá. Pues es cierto, estas personas no van a entender en lo absoluto lo que estoy diciendo. Y me lo han dicho muchas personas, hasta que no te escuché hablar, hasta que no vi la exposición de Carrillo Gil, porque cubría 20 años de trabajo, sales como una percepción mucho más clara de lo que estoy tratando de hacer. Pero de alguna forma, hasta a mí me pasa que las fotos que a mí me gustan de las que acaban siendo parte de la obra que estoy construyendo. A veces me toma tiempo hasta mí, entenderlas.

DEO: Claro es que de eso se trata. Como dice Pascal Bruckner: esta cultura actual quiere todo rápido y digerido “ya dime, cómo” Es un atrevimiento pedirle a un espectador que piense frente a una fotografía o que cuando lee algo.

KN: E Yvonne, ¿las personas que has fotografiado te han hecho comentarios sobre tus fotografías? ¿cómo las leen ellos?

YV: Pues fíjate que cuando iba a publicar el libro de Inédito de Rebelde, me acerqué a los seis principales actores de la novela, pero obviamente el trabajo yo se los fui a enseñar seis años después de haberlo hecho. Entonces cuando llegué con ellos para enseñarles las fotos, una de ellos casi llora de la emoción. Al final era como recordar momentos que ellos habían vivido como viéndose de formas que nunca se habían visto, durante todo el proceso. Maite sale en tubos seria, viendo algo en el horizonte, Anahí sale muy seria en muchos casos, a veces viendo con una mirada hasta triste, porque acababa de llorar en la escena antes de que apagaran la cámara y es cuando yo tomé la foto. Recuerdo para ellos muy específicos y cuidados. Es lo que dices, yo no estoy tratando de romper su imagen, no estoy tratando de hacerles daño a ellos. El hecho de que yo los represente como seres humanos frágiles para mí es halagarlos. Es una manera decir: “Tienen contenido”. Y creo que eso se percibe.

Nunca nadie me ha dicho “no me fotografíes” porque lo primero que quiero hacer es conectar con la gente. Sí percibo que con alguien no voy a conectar y siento que va ser complicado, con la gente muy presumida, a mí me cuesta mucho trabajo por ejemplo. No conecto y pues “ciao”, todo bien, cada quien a su casa, ¿me entiendes?. No sé la gente, por ejemplo mi amiga Maribel, la que te digo de Las novias más hermosas de Baja California, yo nunca se la enseñé, nunca le hablé para decirle “oye, tengo esta foto ¿qué piensas?” la expuse muchas veces, pero nunca la publiqué en un libro, entonces no sentí. No sé qué pensaría ella, es como un pendientillo ahí que tengo. A lo mejor se lo enseño cuando tenga 60 años, para que diga “Ay, me encanta”.

DEO: Okey, Yvonne. Vamos a escuchar una crónica de Radio Ambulante, un proyecto de dirige Daniel Alarcón y Carolina Guerrero, en San Francisco California. Esta noche tenemos una crónica hecha por Álvaro Bisama, muy interesante. Estamos aquí en Los Perros Románticos en Radio UDEM 90.5 FM. Crónica de Radio Ambulante

KN: Acabamos de escuchar una crónica de Radio Ambulante que se llama El vidente y queríamos la opinión de nuestra invitada del día de hoy respecto a los videntes.

DEO : Estos personajes que de repente aparecen en nuestra realidad, Yvonne. No sé si a ti en medio de estas búsquedas el tema religioso te ha interesado en algún momento.

YV: Mira, la verdad es que sí lo pensé mucho en el proyecto de Inédito, porque esa necesidad de tener un ídolo, de tener esta pasión y esta cosa tan emotiva que sucede en los conciertos de RBD, es como una identidad colectiva que tiene que ver con lo religioso pues. Mi teoría es que a lo mejor se relaciona con la religión. Puesto que el éxito del fenómeno de RBD tiene mucho que ver con el cruce de la ficción y la realidad. Cristo fue humano y etc, podemos como prolongar esa idea. Yo siento que RBD la manera en que las personas reaccionan y continúan creyendo tanto, tan apasionadamente en esa novela, y lo que sucedió y el grupo y etc es tan emotiva por eso, por ese cruce que se me hace tan interesante. ¿Qué piensas será religioso?

DEO: Sí, hay una feligresía. Uno ve todos estos fans, bueno son fans bueno creo muy adolescentes.

YV: Hay de todo. Desde muy chicos, hasta adolescentes, veintitantos

DEO: Por ejemplo, el Gobernador de Chiapas es fan de RBD.

YV: Es muy fan.

DEO : Y bueno queríamos hablar, ya que estamos tocando el tema político. No es un libro político, tú haz hecho un trabajo sobre María Elvia de Hank quien es la esposa de Jorge Hank Ron, ex alcalde de Tijuana, candidato a la gubernatura de Baja California, empresario de casinos, hijo de una leyenda negra o gris, del PRI nacional, que es Carlos Hank González famoso por aquella frase de “político pobre, pobre político” Y bueno, este documento que tú hiciste, este trabajo fotográfico no es político, pero creo que siguiendo con lo que nos has contado en esta maravillosa conversación también tiene un grado de ambigüedad. Porque no es una oda de la señora María Elvia de Hank sino es como una mirada especial, acerca de ella. Aunque bueno, creo que sería mejor que lo explicaras tú, a que yo esté aquí.

YV: No, está padre. Prefiero escucharte. Pues el acercamiento inicial que tuvimos, tenía que ver porque mi papá fotografía a María Elvia desde muy joven, entonces otra vez eso me dio acceso a estar dentro de este espacio siendo política la familia, entrados casi en la política, bueno yo empecé a acércame a su espacio en el 2002, antes de que él estuviera como alcalde. Pero poco a poco fui conectando con María Elvia y cuando empezamos el proyecto, él estaba como alcalde o acababa de terminar y se iba a lanzar de gobernador. Y digamos que el gran aprendizaje de ese proyecto, bueno hay varios, pero de los principales fue una negociación con ella constante. Ella siento que en ningún momento -bueno que en paz descanse primero que nada- creo que ninguna de las dos terminábamos de decir lo que realmente queríamos a la otra. Pero esa negociación se percibía y las dos acabamos estando contentas con el resultado. Ella no me permitía acceso a lo que ella no le interesaba que yo tuviera acceso, y de alguna manera yo sí le pedía de repente. Si ella no la interesaba haz de cuenta que no lo escuchaba, como buena política, como protectora de su propia imagen. Y es reto fue interesante.

DEO: Claro porque ella fue primera dama y además se manejó su nombre mucho como posible candidata a la gubernatura. Era alguien que tenía fuelle en la política o en la vida pública.

YV: Sí, no era ninguna ingenua.

DEO: Además es interesante, estoy viendo en el libro tú pones como un especie de prólogo que es tu carta de condiciones de peticiones a María Elvia. Ahí estás diciendo al lector de este libro, “hey, está en estos términos, esta visita al fondo de María Elvia”

YV: Sí. Lo que a mí me interesaba de esa carta era establecer de entrada de que era una negociación, justo como dices. Y también como de alguna manera enlistar las cosas que podrían estar dentro de ese espacio que yo iba a fotografiar pero que en realidad yo no fotografié toda esa lista. Esa fue la negociación inicial y me parece importante ese texto. Y la manera en que está redactado justo por eso.

KN: Yo te quería preguntar de tus últimas, bueno no sé si son de tus últimas pero Desde Dentro que es una perspectiva distinta, me parece que son celebridades pero también manejas este tema de la intimidad, ¿quieres seguir fotografiando gente famosa, gente que está bajo los reflectores o tienes un interés así por gente fuera de ellos?

YV: Entre el proyecto de María Elvia y el que estoy haciendo ahora, hice un proyecto sobre el retrato, creo que lo comenté, en esa investigación que se llama Gestus busque gente por anuncios de ocasión, yo ponía anuncios y la gente que me respondía concretábamos un punto de la ciudad, todo en la Ciudad de México y les hacía un retrato. Y de alguna manera fue el receso, un break de acércame a personajes más célebres y más estructurados y más en control de su propia imagen. Como acércame a gente que nomás quería hacer un retrato. Y pensaban que valía la pena, tomarse el tiempo de irme a encontrar a un punto de la ciudad y encontrar la luz juntos. No lo digo de forma religiosa, lo digo literal, la luz para hacer un retrato. Y eso para mí fue muy importante hacer proyecto, porque de alguna manera regresé al punto que yo empecé que son los retratos y ahora el trabajo nuevo que estoy haciendo se está permeando mucho con esa sensación que yo andaba buscando cuando andaba haciendo esos retratos, pero creo lo que para mí es muy importante es que cuando estoy haciendo el trabajo o cuando los trabajos que escoja que esté haciendo logré seguir creciendo que mi discurso se siga haciendo cada vez más complejo. Si siento que estoy haciendo lo mismo de antes me frustro y siento que tengo que probar otro medio. Siento que cada vez quiero que tenga más capas de posibilidad, y de complejidad y además no nada más va ser la fotografía lo que lo logre.

KN: Y por ejemplo, retratando a esta gente en la Ciudad de México ¿cuál era lo complicado?

YV: En ese caso no tiene nada de complicado, en ese caso era un acercamiento al retrato, digamos que casi como para afilar los cuchillos ¿sabes? Como de vamos a acércanos a este amor al retrato que yo tengo y que es muy importante para mi trabajo. Inclusive es mi forma de vida, yo hago retrato para vivir, es lo que yo hago comercialmente.

DEO: Claro afilar los cuchillos no sabías cómo iba a ser el rostro, la luz, todo, era absorber en ese momento.

YV: Y como que para mí reiteró mucho este sentimiento que más bien lo terminé de concretar. Hay como esta idea de que el retrato es el reflejo del alma, hay mucha gente que dice “vas a reflejar el alma”

KN: ¿Muy Dorian Grey eso no?

YV: Exacto y yo creo más bien el retrato lo que es para mí es el retrato del alma pero de ese momento, la negociación del fotógrafo, el sujeto y el espacio donde deciden reunirse, esa fue mi conclusión del proyecto de Gestus, que al final, los momentos son como pulsaciones. A mí me interesa que se perciba lo que se vivió en ese momento, Gestus fue mucho esa práctica.

DEO: Oye Yvonne, ¿y qué tanta importancia tiene para ti como artista, como fotógrafa el testimonio que estás creando como del siglo XXI, el inicio, dentro de 50 años, si uno recurre a tus trabajos de María Elvia de Hank o de RBD, uno va encontrar un retrato. ¿A ti te interesa tener es diálogo como con la historia?

YV: Mucho, realmente yo creo que el trabajo que hago lo pienso más para después, sino a lo mejor ya hubiera buscado otro camino. La misma sensación que provoca verlo y a lo mejor dudas y que no sabes si te gusta o no. Por lo mismo que es difícil de leer, no es comercial. Inclusive en el espacio de arte, yo digo. No es tan fácil de vender, mi galerista dice “Ay hija” le gusta mucho y por eso lo tiene ahí ella como dealer, pero le cuesta trabajo venderlo. Pero de repente digo “para mí es tan claro” es súper obvio. Para mí es un halago que personas inteligentes perciban lo que estoy tratando de decir, y siento que a veces como te digo, a mí las fotos me toman tiempo entenderlas, entonces a lo mejor en 20 años van a ser más fácil de entender mi trabajo, en 30, 40 no sé. Siento que es importante que existan estos documentos, siento que la fotografía ahorita está viviendo un momento como muy problemático, porque es muy interesante la herramienta de la fotografía digital pero la gente quiere cosas inmediatas y siento que los fotógrafos están creando cosas inmediatas para ser inmediatamente famosos. Ahí siento que se está construyendo un tipo de artista que bueno, eventualmente va pasar lo que tenga que pasar pero todo cae sobre tu propio peso pero como que lo que les digo a mis alumnos es “no vean la foto después de tomarla” cosas como tratar de establecer una relación con el sujeto que sean duraderas, al final la noticia, la novedad, lo de ahorita, no es tan importante, no va a durar tanto tiempo. No sé.

KN: ¿Tienes algún fotógrafo, fotógrafa en especial que te gusta como ver, seguir, su trabajo que en algún momento de tu formación?

DEO: Aparte de tu papá, obviamente.

YV: Pues hay muchos fotógrafos que a mí me interesan y los que sigo viendo inclusive ahora que estuve haciendo este proyecto de retratos por ejemplo fue Helmut Newton un fotógrafo alemán que más bien fue conocido por ser fotógrafo de moda, pero haciendo retratos muy psicológicos y muy extraños y sus personajes eran seres sensuales siempre. Pero seres sensuales interesantes, no sé. Muy lindo su trabajo. Y otra fotógrafa que a mí me interesa mucho por la carrera que lleva y por lo que anda buscando es una fotógrafa holandesa que se llama Rineke Dijkstra, ella hizo un proyecto muy largo sobre adolescentes en playas en Europa del Este y en otras partes de Europa, a mí me interesa por el lugar que tiene ella dentro del arte contemporáneo universal, porque es una artista bastante reconocida con retrospectivas en Guggenheimer, en el MOMA de Nueva York. Tiene como una cosa sociológica, ella está buscando las cosas que están en transformación, esos momentos de transformación que dices “¿cómo lo vas a captar?” Y lo hace con retratos con formatos de 4 x 5, y bueno está inserta en este espacio que es como difícil que la fotografía acceda, de repente el espacio del arte contemporáneo la foto todavía está ahí entrando poco a poco, y ella tiene un lugar muy importante pues. Entonces tuve el honor de trabajar con ella hace unos años, en las pulgas en Tijuana, un proyecto que andaba queriendo hacer por ahí que no terminó pero es aparte una mujer increíblemente sencilla y maravillosa. Ella es así como un gran ejemplo.

DEO: Pues Yvonne, muchas gracias por visitarnos en Los perros románticos, nos abierto en un montón de senderos para seguir pensando, en lo que nos gusta pensar aquí que es en las historias y como en la construcción de sentido a partir de la realidad y la información y vamos a estar atentos a tu trabajo que tiene que ver con San Pedro próximamente, nos va interesar, leer o ver lo que hagas. Bueno todos nuestros invitados suelen leer un poema el final para cerrar este programa, hicimos una negociación ahorita mientras estaba la crónica de Radio Ambulante, y tú vas a ser la excepción. Pero nos vas a leer algo que no sé bien qué es, entonces si pudieras leerlo y con esto nos despedimos. Y nos expliques también porqué escogiste esto.

YV: En realidad es una frase de Goethe que un maestro de fotografía hace muchos años nos compartió y yo la sigo compartiendo a mis alumnos porque la fotografía documental, hacer negociación con la realidad de repente no sabemos qué tan importante es dar el paso y empezar, de repente nos quedamos pensando “tengo ganas de hacer un proyecto así, asá” y como que no lo haces, y no pasa nada pero la fotografía y para cualquier otro arte, tienes que tomar acción. Entonces de alguna manera este texto es una manera de animar a la gente a los fotógrafos que las cosas para que sean, tienen que empezar. A mí me encanta leerlo cada vez que arranco un proyecto porque creo que tiene mucho de verdad.

Hasta que uno no se compromete, está la duda, la posibilidad de retroceder, siempre sin provecho. Por lo que se refiere a todos los actos de iniciativa y de creación hay una verdad elemental, cuya ignorancia mata un sinnúmero de ideas y de planes espléndidos, en el momento en que uno se compromete de veras no como acto impulsivo, la Providencia también actúa para ayudar a uno, ocurren todo tipo de cosas que sin decisión no ocurrirían jamás. Toda una corriente de acontecimientos desprenden de la decisión provocando a favor de uno todo tipo de incidentes imprevistos, encuentros, y ayuda material que nunca nadie hubiera soñado que sucedieran cualquier cosa que puedas soñar, que puedas hacer, comienza a hacerla. El atrevimiento conlleva genio, poder y magia

DEO: Perfecto, muchas gracias Yvonne, muchas gracias Karem. Nos vemos la próxima semana en Los Perros Románticos.

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