Por Denise Alamillo

Heriberto García es un fotógrafo que destaca en su trabajo la presencia de la comunidad LGBTTTI (Lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual); ha despertado mucha polémica e incluso censura. Este año contrajo matrimonio en la ciudad de México con Osvaldo luego de diez años juntos. Desde hace un año y medio ha dedicado su tiempo a reconstruir una casa en el Barrio Antiguo en la que planea vivir el resto de su vida.

¿Por qué decidiste casarte?

En 2010 cuando en DF se aprueba la ley para el matrimonio igualitario la apoyábamos pero no fue siquiera un tema de conversación aplicarla en nosotros.

Hace relativamente poco vimos un video sobre una pareja de chavos en Estados Unidos. Uno de ellos falleció y la familia negó la existencia del otro por tres motivos: no estaban de acuerdo con las preferencias de su hijo, había dinero de por medio y querían enterrar el cuerpo en su ciudad natal. No fue tomado en cuenta el viudo a pesar de que pasaron muchísimos años juntos. Lo más terrible fue la parte emocional, se quedó solo sin poder verlo en el funeral, sin saber en dónde fue enterrado, despojado y abandonado a su suerte.

 

¿Sentiste que podría ser su caso?

Nos pareció muy fuerte, habíamos hablado del tema. No es nuestro caso pues nuestras familias nos quieren y hay buenas relaciones, pero no sabemos que pueda pasar en una situación así, yo tengo alta presión y Osvaldo padece diabetes.

Un día lo invité a comer y le propuse hablar sobre matrimonio le expresé que no quería hablar de corazones rojos, ropa blanca y fiesta. Le dije que si yo me moría quería que la casa fuera de él, que preparara mi funeral, me enterrara y me cuidara si me enfermo, y lo mismo yo a él.

Se sorprendió, le dije que si nos casábamos podíamos ganar derechos civiles que no teníamos por nuestra condición de arrejuntados. Además de la posibilidad de poder tomar decisiones el uno sobre el otro en ciertos casos sin interferencia de la familia. Resalté que me parecía importante que se supiera que hay un pacto legal y los derechos civiles ganados nos permitan tener un seguro social, una figura jurídica para pedir un crédito, acceso a los beneficios de un matrimonio. El aceptó.

 

¿Cómo fue el proceso?

Nos fuimos muy pronto a DF (Distrito Federal). Ana de Alejandro, activista Regia que reside por allá nos ayudó, organizó una boda colectiva (la primera en el periodo de mandato de Miguel Ángel Mancera, el estuvo presente y fue muy mediática), de repente ya todo el mundo se había enterado por facebook.

 

¿Qué reacciones percibieron por parte de la gente?

Muchos nos ven de manera diferente, incluso algunos que rechazaban la validez aquí en Monterrey, de los matrimonios que se hacían en DF.

La validez no es un tema que esté en discusión, más bien es ignorancia. La ley es diferente a la cuestión religiosa, pues en la ley se modifican las definiciones conforme a las exigencias de la sociedad y en la religión no.

Regresamos casados con expectativas muy positivas, se enteraron muchos muy rápido y la respuesta fue muy favorable, aunque ya existen aquí en Monterrey muchas parejas homosexuales casadas.

 

¿Te ha tocado validar legalmente tu matrimonio, tramitando servicios aquí en Monterrey?

Fue bien interesante, el primer trámite que está en proceso es el seguro social, otro fue una cuenta del banco, en la que tuvimos que poner estado civil, la gente que recibió la documentación no hizo ningún gesto, estábamos muy cuidadosos y atentos, fue sorprendente que no pasáramos ningún problema, en elIMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) aún no concluye el trámite, pero de entrada no rechazaron la papelería. Ha sido importante el matrimonio, en la Afore pude poner de beneficiario a Osvaldo.

 

¿Y qué opinas sobre el plantón de activistas LGBTTTI que está afuera del congreso que tiene ya aproximadamente 40 días?

Ahorita me queda a tres cuadras el congreso y voy seguido a visitar a los activistas, la causa del plantón es porque están exigiendo a los diputados que legislen en torno a las iniciativas de ley sobre el matrimonio igualitario y la ley contra la discriminación. Iniciativas que durante años los activistas han ingresado y permanecen congeladas.

La discriminación va más allá de las preferencias sexuales, tiene que ver con raza, clase social, sexo y género. La ley contra la discriminación es básica, pues a partir de que algo se legisla, la gente se ve obligada primero a tolerar y luego pasa al respeto. Mientras la ley no lo marque, más pisotean nuestros derechos.

Pagamos nuestros impuestos, trabajamos, hacemos todo lo que hacen los ciudadanos, pero no tenemos leyes que nos protejan.

 

¿Qué les falta a los diputados para estudiar alguna de las muchas iniciativas de ley?

Un diputado dijo que el tema no estaba en su radar, y esa es la cuestión, no nos quieren ver en el radar, pero esta carpa puesta allí enfrente les debe recordar todos los días que aquí estamos. 

Un amigo estaba ya enfermo, así que le aconsejamos que se casara para que pudieran compartir legalmente la vida que había formado junto a su pareja. Si se casaron y poco tiempo después el se murió, el sacerdote se veía que sabía todo sobre el difunto y dijo: ‘sólo les pido no juzgar’, no mencionó al viudo, ni la homosexualidad del muerto, el matrimonio es un asunto legal, de derechos, el sacerdote nunca dijo nada, me hizo pensar que yo no quiero una ceremonia en dónde alguien no nombre a mi pareja. Afortunadamente la familia no pudo despojar a su pareja de sus bienes materiales por los derechos legales que adquirieron, aunque si hubo alguna amenaza. Los diputados no están sensibilizados a e este tipo de problemáticas por que no las viven.

 

¿Un plantón crees que sea la solución?

En el caso de los activistas, dedican muchas horas de su vida a cabildear, exponen su corazón por defender y conseguir derechos de gente que no conocen, al convivir con esta gente y luego escuchar al sacerdote pidiendo no juzgar, pongo en duda ¿En dónde queda realmente el amor al prójimo? Yo lo veo más explícito entre los activistas que la pasan haciendo cosas por la comunidad en general que entre quienes se dedican a difundir la palabra de dios desde esa lógica.

Los activistas son personas guerreras, si no lo fueran se los devoraban, por su gran corazón. Mucha gente los critica, dicen que sólo pierden el tiempo en vez de trabajar. Falta una visión más social, comunitaria.

Tengo confianza en que va a pasar algo positivo con esta vigilia que organizaron y ha permanecido a pesar del frío, la lluvia y el calor.

¿Cómo decidiste dedicar tu trabajo a la comunidad LGBTTTI?

Todo comenzó en un taller al que me invitaron sobre ‘Homofobia en homosexuales’, cada quien habló de su propia homofobia y yo dije que tenía fobia a los trans, me cuestionaron el motivo y respondí que creía que son personas enmascaradas, que no sabía quienes eran realmente y me daban miedo porque creía que me podían hacer algún daño, porque eran como hombres disfrazados de mujer pero no se sabe si son patanes.

Pasaron los días y conocí unas trans, me hice su amigo, me invitaron al Jardín una cantina que se caracteriza por la presencia de muchas transexuales e inicié el proyecto de Rosas, que es un libro de fotografía en el que retraté a muchas transexuales. Este proyecto fue apoyado por Conarte y el día de la presentación estaba lleno el edificio de correos que era la sede de Conarte en ese entonces. Algo que me impactó mucho es que fueron las familias de las trans, los fotógrafos fueron a grillar y criticar mis fotos, pero las familias de las transexuales fueron a apoyarlas, pasaron cosas interesantes, Cesar Ramírez sacó una nota grande en el periódico el metro previo a la presentación, en la entrevista mencioné que las transexuales eran personas buenas que trabajaban, que hacían su vida como los demás. En la presentación, me llamó la atención que una señora dijo: yo corrí de la casa a mi hija cuando supe que era gay, regresó y la corrí de nuevo cuando vi que era mujer y hoy estoy aquí porque leí en el periódico que el fotógrafo decía que no son personas malas, que son gente de bien y me di cuenta que la que estaba mal era yo y no mi hija. Eso me hizo tener la certeza de que había valido la pena el trabajo.

 

¿Con qué otras reacciones te encontraste?

El gremio de fotografía, una parte de los integrantes, me criticó muy feo, dijeron cosas como: ¿que interés en retratar esa basura… o será que el es parte de esa basura?’ ese era el comentario más suavecito. Y todo a mis espaldas. Pasó un tiempo y luego me invitaron a una exposición en el museo del Obispado, la reacción institucional de la gente allí fue cerrar las puertas y no dejar entrar a nadie a la exposición, eran 10 fotos de transexuales impresas en lona a gran formato, cuando la gente preguntaba por la exposición le permitían a sólo una persona entrar y el policía estaba atrás vigilando. Ellos mismos tenían la instrucción de proteger esa área de la mirada de la gente.

 

¿Cómo te sentiste al respecto?

Me hizo cuestionarme el ¿por qué no quieren ver que existimos? ¿Por qué les duele tanto, o se sienten tan maltratados? ¿Siempre quieren tapar lo que no les gusta?

Y pensé en contrarrestar eso haciendo exposiciones en todos lados, en espacios públicos, gente desnuda, transexuales, lesbianas, osos, vaqueros. Voy a seguir haciendo esto pues la gente se tiene que acostumbrar. Tienen que dejar de ser tan hipócritas, no somos invisibles ni transparentes, existimos,  estamos aquí y merecemos respeto.

Si es Spencer Tunick es arte, pero si son mis encueradas son fotos muy ‘fuertes’.

Tengo bien claro que yo no quiero pertenecer al circuito de fotografía de los chupabolas, mis fotos son para llevarlas a todos lados, para que las vean, de allí que expongo en espacios públicos, en plazas, en cantinas, el impacto ha sido mucho, las quitan y/o censuran de inmediato.

 

¿El proyecto de la casa en El Barrio Antiguo cómo lo iniciaste?

Desde hace muchos años buscaba un espacio dónde me sintiera cómodo y feliz, como para vivir el resto de mi vida.

Ya había vivido en el Barrio Antiguo y disfruté mucho la comunicación con vecinos. (Para mucha gente es una pesadilla, para mí es muy gozoso).

Un sábado por ejemplo habían alrededor de mi casa tres fiestas con géneros musicales muy diferentes cada una, y yo disfruté los tres.

Pasaron en mi vida muchos años y muchas casas, unas muy caras, otras muy deterioradas y de pronto, se da la oportunidad de esta casa. La motivación de elegirla fue que quedaba en un lugar en el que hay mucha vida.

 

¿A qué te refieres con que hay mucha vida?

Es un lugar en el que está en circulación la gente, aquí por los Condominios Constitución hay siempre personas en coches, bicis a pie, hay muchos negocios locales, la gente se mueve. A diferencia del supermercado con carritos individuales y rebosantes, aquí la gente sale a comprar un tomate y dos chiles. Todo es muy fresco, cada día vas al súper, compras lo que necesitas, saludas a los vecinos y te regresas a tu casa,

 

¿Cómo en una casa tan derruida viste tanto potencial?

Me gustó por su nogal como de 60 o 70 años, un gran árbol en un amplio patio, pero con muchos retos. La casa estaba muy deteriorada, mucho escombro, un año y cuatro meses después, apenas vemos resultados de la fantasía inicial.

 

Respetaste mucho de la construcción original, a pesar de que ello te ha llevado a gastar más dinero, ¿por qué conservar la historia?

Mi acercamiento con Conarte y la gente de Patrimonio Histórico, me han sensibilizado mucho, la promoción del conocimiento de la arquitectura norestense, esta mezcla de diferentes regiones que en ocasiones parece muy disparatada, me resulta mágica.

Aquí en el Barrio Antiguo, muchas de las casas que se usaban para antros, fueron totalmente remodeladas a conveniencias del lugar y perdieron esa particularidad característica de la Región. Tanta observación y tanto gusto por la arquitectura me permitió ver un potencial que nadie más veía, me clavé en la orientación de las ventanas, el pasillo hasta el patio, respetamos los sillares, la madera original, la reja de enfrente y una ventana antigua.

Revisando en el catálogo con valor histórico del Barrio Antiguo, aparecen señaladas puras casas que están de la calle Padre Miér a Constitución y terminan en Dr. Coss, sin embargo si caminas hasta Matamoros y J. I. Ramon te encuentras maravillas y de aquí hasta el Barrio de la Luz. Por ejemplo sobre Matamoros están dos casas espectaculares que construyó el mismo arquitecto que hizo la catedral.

 

¿Con qué iniciaron al llegar a la casa?

Quitando las hierbas y sacando el escombro, la electrificamos, le metimos drenaje, techo, remozamos las paredes agujeradas, pusimos piso y un baño nuevo. Apenas nos mudamos nos visitó Don Francisco Pasquel, su cuñado y su esposa. Me dio muchos consejos sobre la estructura de la casa mientras que su cuñado volteó al patio y entre las dos palmeras percibió una visión de fuego y me dijo que allí había un tesoro enterrado.

 

¿Encontraste el tesoro?

Están tan bonitas las palmas que realmente no quiero explorar. No estoy interesado en buscar nada, después de su visita vino Cesar, un conocido que tiene mucha sensibilidad para ver cosas que no vemos y comentó que llegamos a una sitio en el que existe una comunidad que ya está muy armada. Vivimos al lado de una vecindad que está abandonada y es muy lúgubre. Pero nos mencionó que la comunidad que se estableció allí en la casa es de duendes y nosotros somos los nuevos inquilinos. El aventuró que sería una buena la relación, un proceso transparente y positivo, dijo que en la casa vecina había muchas presencias muy oscuras pero que al parecer no tenían interés en cruzarse a nuestra casa.

 

¿Han pasado cosas sobrenaturales?

Cuando llegamos pasaron algunas cosas muy leves, Cesar nos advirtió que los duendes eran muy juguetones, de repente siento que los perros si los ven, pues no tienen tanto prejuicio como yo.

Mucha gente me dijo que hiciera limpias, que se sentían energías, las visitas sí han visto cosas y seres, Osvaldo y yo no hemos visto nada.

 

¿Qué falta para que se convierta en la casa de tus sueños?

Ahorita estamos en la etapa final, pintando, colgando cuadros, pinturas, grabados que hemos acumulado durante años. Lo mejor de a casa es el nogal, en primavera está muy verde y siempre con muchos pájaros.

El patio lo llenamos con plantas regionales, no se escucha el ruido, tenemos la granada, no quiero fumigar lo hago sólo con ajo, por que no quiero que la comunidad que ya está allí sufra algún daño, el jardín lo usamos todo el tiempo, es ya un microparaíso, brinda la tranquilidad para disfrutar la vida. Cuando la gente llega a visitar la casa busca el patio.

 

¿Cómo es tu relación con los vecinos?

Son muy respetuosos y católicos. Sobre nuestro matrimonio abiertamente sólo lo sabe una vecina, suponemos que lo demás lo imaginan, pero no lo hemos hablado, ni modo de hacer una rueda de prensa para informarles.

Al principio los vecinos se mostraban temerosos con nuestra presencia, pensaban que iba a construirse allí un antro, pero se sintieron tranquilos ya cuando nos vieron meter una cama y un sofá.

Tu casa parece un museo, se nota que es de un artista, con un toque único.

Me gusta mucho el diseño interior, la intención de esta personalización de la ciudad es esta mezcla en los muebles y objetos, que cada cosa signifique algo para nosotros.

En el primer cuarto te recibe la Bogue, tiene que ver con la lucha de hacer visible lo que la gente no quiere ver, ella fue la primer mujer transexual publica aquí de Monterrey.

Luego encuentras en las paredes parejas gay, hetero, osos, una serie de imágenes en blanco y negro cada una con una historia particular. Manuel Álvarez Bravo está cuidando todo, el es el guardián de ese cuarto.. Allí es dónde trabajamos, nuestros libros, el escritorio, la compu.

La cocina ahora ya se está volviendo lo que queríamos, un lugar importante, el centro de todo, están llegando cosas nuevas, un cuadro, un candil, colores nuevos, todo lo que está en ella es útil para algo. Cada cosa tiene su lugar. Agradable a la vista y sobre todo con una utilidad. 

 

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