¿Quiénes inventaron los tacos y tostadas de La Siberia? 

Por José Ignacio Hipólito y Mariana Treviño 

Ilustración por Haydeé Villarreal

Los tacos estilo La Siberia son otra de las variaciones del taco y la tortilla en el norte del país. Su ingrediente principal es el pollo desmenuzado y seco que puede acompañar a una tostada, un taco o un caldo con garbanzos. En el caso de las tostadas y los tacos, al pollo se le añade primero una capa de aguacate molido (no es guacamole porque no lleva ningún condimento), luego una sábana de lechuga o repollo (dependiendo del lugar) y finalmente una gran cucharada de crema. En el caso de los tacos, la tortilla tiene un delicioso y caprichoso diámetro de por lo menos 15 centímetros. Se sirve envuelta a la perfección para darle una imagen impecable. Las tostadas son servidas a manera de sándwich, recién saliditas del aceite para que agarren más sabor.

El taco estilo La Siberia ha pasado a formar parte del lenguaje popular culinario norteño a pesar de que llevan el nombre de la cadena restaurantera, pionera en servir y preparar este tipo de platillos con influencia directa de Puebla.

Francisco y Demetrio Téllez fueron los primeros en preparar estas delicias cuando, en 1946, después de abrir una lonchería con el nombre de La Siberia, importaron desde su natal Puebla el método para preparar tortillas y tostadas, combinándolo con el gusto que tenían por el pollo desmenuzado. Así nació una nueva generación de cocina mexicana.

Su estilo de cocina es tan popular en el norte del país que existe una cantidad ridícula de restaurantes con el mismo giro: desde cadenas que compiten por el monopolio del pollo desmenuzado, hasta pequeños locales atendidos por sólo un par de personas en los lugares más recónditos de la carretera a Laredo.

Uno de estos locales es la Taquería La Malinche, en el número 594 de la calle Aramberri, un lugar que parece atrapado en una mejor época, porque desde hace poco más de 40 años, el local no ha cambiado ni por dentro, ni por fuera. Todo sigue igual: el azulejo a la entrada, las sillas, las mesas, la cocina; inclusive la cazuela en donde se remojan las tostadas de aceite o se prepara el pollo parece ser la misma. Además, da la impresión de que los clientes que frecuentan el lugar son los mismos que los de los años 60, solamente cambiados por el tiempo.

Su menú también ha cambiado poco. Han agregado un par de platillos para los invitados de los clientes frecuentes, es decir, aquellos que no gustan de este tipo de comida y tienen que acompañar a los que sí. Aparte del caldo con garbanzos, las tostadas y los tacos, que son los platillos originales, también sirven enmoladas, entomatadas y el clásico platillo poblano (por más desubicado que pueda estar): pollo con mole y arroz rojo para acompañar. Un menú pequeño pero seguro.

Si por algo son tan populares los tacos estilo La Siberia es por ser bastante económicos y rápidos de preparar. Muchos de los clientes que acuden al local son personas cuyo trabajo exige rapidez o un tiempo de espera corto en el restaurante (dígase: los taxistas). Choferes que no pueden perder tiempo en filas como las de la Taquería Juárez, a unas cuantas calles atrás de La Malinche, vienen a comer tacos, tostadas o algún caldito rápido para no perder la oportunidad de recoger pasaje.

También frecuentan los que tienen una membrecía en el gimnasio vecino Factores Mutuos. Después de unas horas levantado pesas o ejercitándose en las máquinas, lo mejor para calmar el apetito y recuperar fuerzas son unas buenas tostadas de La Malinche; el pollo es una de las comidas que más ayudan en la formación de masa corporal al levantar pesas.

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