Por Jesús González

Sería ilógico que el estado viviera una “fiesta democrática” y que esas ansias de libertad no permearán también en la tercera Universidad más grande de México. Para ser honestos no es que la Broncomanía haya hecho despertar de su letargo a las y los estudiantes, no, estos fueron despertando lentamente, desde 2010, a fuerza de dolor por sus compañeros caídos o desaparecidas, por la presión de ser usados políticamente, por no poder seguir sus estudios por causas económicas y por muchas cosas más. Aunque no se vea a simple vista la UANL está en un proceso continuo de rebeldía de sus estudiantes, tal vez comparable al de finales de los 60 pero que aún no alcanza el nivel masivo de los años 70. Tal vez, incluso, ahora los padres y madres se comporten a la altura de las exigencias y apoyen a sus hijas e hijos en sus luchas por la felicidad.

Son esfuerzos puntuales, valientes y con argumentos los de estas chicas y chicos que hoy le enseñan a los 174mil estudiantes que otros caminos más humanos son posibles y que avanzan hacia una transformación de su Universidad. La renovada Asamblea Estudiantil Universitaria que busca, por medio de solicitudes de transparencia, que la Facultad de Derecho les dé información negada, que sostiene también dos comedores a precios populares como protesta por los precios y la calidad de los alimentos dentro de Ciudad Universitaria. El Colectivo Quimera que ha dado un golpe certero a la incongruencia de la Facultad de Filosofía y Letras al comenzar una potente campaña contra el concurso “Señorita FFyL” por su cosificación de las mujeres, usando el tag #SoyUni #Nosoyseñorita. Maestras valientes en la Facultad de Artes Visuales que involucran a sus estudiantes en temas producto de la violencia y en derechos humanos. El colectivo Educación para Todos, que ha ganado la partida a la Universidad al exigir y ganar en tribunales se respete el derecho consagrado en la Constitución mexicana a la educación media superior GRATUITA, aquella que imparta el Estado; no son todos, claro, pero son botones de muestra de que el proceso de toma de conciencia y acción de los estudiantes de la UANL avanza. La forma en que reaccionarán las autoridades universitarias aún es un misterio, sabemos que el autoritarismo continúa y que la corrupción no desaparece de la noche a la mañana ¿Qué harán?

Hay bombas aún por explotar, por distintas causas no han salido a la luz pública, puede ser por falta de apoyo a quién está impulsándolas pero saldrán sin duda; bombas como la violación del convenio económico entre los Tigres y la UANL por el que se supone debería beneficiarse la Universidad, bombas como el acoso y manipulación en la Compañía Titular de Danza Folclórica o la falta de contenidos en TV Nvo León, en fin.

Toca apoyar a las y los estudiantes y no dejar que la UANL tome represalias contra ellos.

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