Por Anonymous

1- Los maestros de México, desde Nuevo León hasta Oaxaca, se oponen a la llamada Reforma Educativa. ¿Por qué? No es por una cuestión de irresponsabilidad ni de falta de interés en mejorar la calidad educativa, como pregona la contrapropaganda oficial. Es por algo más simple y contundente: primero que nada, porque están defendiendo su empleo.

2- Actualmente, el presupuesto educativo del país proviene completamente de las ganancias de Pemex. ¿Y qué pasará con Pemex en unos años? Con la reforma energética, Pemex dejará de generar las enormes ganancias actuales, por lo que es realmente imposible que el gobierno tenga asegurados los recursos para pagar su sueldo a los millones de maestros y maestras de educación básica. Ante esa realidad y otras reformas fiscales recientes, es inminente que en cinco años, o menos, haya un despido masivo de profesores y se vaya abriendo paso a la privatización educativa, o sea, que los padres de familia paguen cuotas altas para meter a sus hijos a estudiar.

3- La supuesta evaluación será el mecanismo con el que miles de personas perderán su trabajo. El gobierno no pretende mejorar la calidad de la educación; al contrario, busca reducir tremendamente su gasto en el rubro más importante del presupuesto público. A eso es a lo que se oponen los maestros que están protestando tanto en Nuevo León como en Oaxaca y en otros lados del país.

4- Bajo este contexto crítico ha surgido una inesperada situación. Más de un millar de maestros nuevoleoneses —cifra que sigue en aumento— se han acercado a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que es el movimiento rebelde del charro Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Nuestros informantes nos dicen que, en las semanas recientes, una delegación o colectivo de Nuevo León se ha sumado a los trabajos de la ANRA (Asamblea Nacional Representativa Ampliada) de la CNTE, lo cual representa algo completamente inédito.

5- De esta forma, por primera vez en un buen tiempo, un movimiento magisterial del norte se estaría aliando con el vigoroso movimiento magisterial del sur del país, que tiene su epicentro en Oaxaca, por lo que desde aquí va nuestro asombro y nuestro apoyo a esta noble iniciativa en defensa de la educación pública, que evidentemente se encuentra amenazada y, en detrimento de la economía de la mayoría de los ciudadanos, podría ser completamente privatizada en los próximos años.

Seguiremos informando.

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