Por colectivo Nosotras Decidimos N.L.

Ilustración de la serie ‘No somos daños colaterales’

La fracción del PAN en el estado de Nuevo León presentó una iniciativa de reforma al artículo 1 de la Constitución de ese Estado que busca garantizar el derecho a la vida desde la fecundación hasta la muerte natural. De acuerdo con el coordinador del PAN, Diputado Francisco Treviño, existe consenso para su aprobación en el periodo extraordinario que inicia el 7 de julio.

La aprobación imposibilitaría una reforma al Código Penal estatal para incluir en él las hipótesis que constituyen una excepción a la acción punitiva del estado contra quienes deciden interrumpir su embarazo.

Sin embargo, el contenido de la reforma que ha propuesto el PAN en Nuevo León está en contradicción con lo que dispone la Constitución Política del país, por lo que su aprobación nulificaría derechos fundamentales que la Constitución reconoce a las mujeres de ese estado.

Anularía el derecho a la maternidad voluntaria, que permite a las mujeres decidir libremente, sin coacciones ni amenazas, el número de hij@s que quiere tener; afectaría su derecho a acceder a servicios de salud reproductiva, reconocido en diversos convenios internacionales; dejaría sin efecto la autonomía para decidir sobre sus cuerpos y sus vidas, al obligarlas a una procreación forzosa.

Esta reforma contrapone la legislación estatal con el principio constitucional de laicidad, que rige las relaciones entre la Iglesia y el Estado y que prohíbe adoptar políticas y normas que tengan fundamento en un credo o confesión religiosa. Prohibir la interrupción del embarazo pone las creencias religiosas por encima de la autonomía personal de la mujer, que queda a merced los prejuicios de unos cuantos, impone la maternidad como destino ineludible y equipara a la mujer con una máquina incubadora.

El Partido de la Revolución Democrática a través de la  Secretaría de Derechos Humanos considera que los derechos fundamentales de las mujeres no pueden estar disposición de ninguna mayoría parlamentaria. La despenalización del aborto no constriñe la libertad de las mujeres, no obliga a nadie a actuar contra su conciencia; su penalización en cambio obliga a millones mujeres a tener hij@s contra su voluntad, las condena a la pobreza y a poner en riesgo su vida.

Exhortamos a los Diputados y Diputadas del Congreso de Nuevo León a rechazar esta iniciativa retrógrada, que afecta directamente la vida y la libertad de las mujeres. Los llamamos a impulsar una legislación coherente con la Constitución Política, respetuosa de los derechos y libertades reproductivas de la mujer, que reconozca la interrupción legal del embarazo.

Firmar petición online

Comments

comments