Por Stéphane Hessel

Foto por Victor Hugo Valdivia, de la serie: “Banda de Guerra de la Secundaria N° 84, Emilio Guzmán Lozano” 

Actualmente mi principal indignación, concierne a Palestina, la franja de Gaza, Cisjordania. La fuente de mi indiganción es el llamamiento lanzado por los israelíes valientes en la Diaspora: vosotros, nuestros antepasados, venid a ver a dónde han llevado nuestros dirigentes a este país, olvidando los valores humanos fundamentales del judaismo.

Me desplacé hasta allí en 2002 y luego de cinco veces más hasta 2009. Es absolutamnte necesario leer el informe de Richard Goldstone sobre Gaza de septiembre de 2009 en el que este juez sudafricano, judio, que incluso se reconoce sionista, acusa al ejercito israelí de haber cometido “actos asimilables a crimenes de guerra y quizás, en determinadas circustancias, a crimenes contra la humanidad” durante la operación plomo fundido que duro tres semanas. En 200, volví con mi mujer a Gaza -donde pudimos entrar gracias a nuestros pasaportes diplomáticos- con el objetivo de evaluar con nuestros propios ojos lo que afirmaba el informe. La gente que nos acompaña no fue autorizada a entrar en la franja de Gaza. Ni allí ni en Cisjordania. Tambien visitamos los campos de refugiados palestinos creados en 1948 por la Agencia de las Naciones Unidas, la UNRWA, donde más de tres millones de palestinos expulsados de sus tierras por Israel esperando un regreso cada vez más problematico.

En cuanto a Gaza, es una prision en la que se origanizan para sobrevivir. Más que las destrucciones materiales, como la del hospital de la media luna roja por la Operación plomo fundid, es el comporamiento de los gazatíes, su patriotismo, su amor por el mar y las playas, su constante preocupación por el bienestar de sus hijos, innumerables y risueños, lo que permanece en nuestra memoria Nos impresionó su ingeniosa manera de hacer frente a todas las penurias que les son impuestas. Vimos como confeccionan ladrillos a falta de cemento para reconstruir las miles de casa destruidas por los carros de combate. Nos confirmaron que durante la operación llevada a cabo por el Ejercito Israelí los muertos habrían sido alrededor de 1400 muchos de ellos civiles – en el lado palestino frente a unicamente ciencuenta heridos del lado israelí. Comparto las conclusiones del juez sudafricano. Que los propios judios puedan perpetrar crimenes de guerra es insoportable. Desafortunadamente, la historia de pocos ejemplos de pueblos que saquen lesiones de su propia historia.

Lo sé Hamás, que gano las últimas elecciones legislativas, no ha podido evitar que se lancen cohetes a los pueblos israelíes en respuesta a la situacion de aislamiento y bloqueo en la que se encuentran los habitantes de la franja de Gaza. Evidentemente pienso que el terrorismo es inaceptable, pero hay que admitir que , cuando un pueblo esta ocupado con medios militares infinitamente superiores, la reaccion popular no pueder ser unicamente no violenta. 

¿Le sirve de algo a Hamás enviar cohetes a la ciudad de Sdérot? La respuesta es no. No sirve a su causa, pero podemos explicar estos actos por la exasperacion de los habitantes de la Franja. En la noción que hay que comprender la violencia como una lamenetable conclusión  de situaciones inaceptables para aquellos que las sufren. Entonces, podría decirse que el terrorismo es un termino negativo. No deberíamos esperanzarnos. La exasperarnos, deberiamos esperanzarnos. La exasperanción es una negación de la esperanza. Es algo comprensible, casi diría que natural, pero precisamente por eso no es aceptable. Porque no permite obtener los resultados que puede eventualemente producir esperanza. 

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