De la más reciente representación de Medea, la tragedia griega escrita por Eurípides, múltiples reseñas periodísticas de nota roja se encargaron de dar cuenta.

Sinopsis: en el interior de una vivienda del coto Capella, en el fraccionamiento Los Agaves del municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, con varios días de evolución cadavérica, descubrieron los cuerpos de una mujer y dos menores de edad. Una nota póstuma encontrada en ese sitio dio a conocer que esa mujer fue quien, agobiada por una situación de miseria extrema, tomó la fatal decisión de acabar con su vida y la de sus dos hijos varones, a los que procreara con un hombre que, tiempo atrás, la abandonó para irse a vivir con otra mujer.

En la obra de Eurípides, los personajes mitológicos principales son Medea, esposa despreciada por su marido Jasón, quien, bajo amenaza de destierro a fin de que él pudiera consumar nuevas nupcias con Glauce, se convierte en asesina de ésta, su rival en amores, y luego en asesina de sus dos hijos.

En su tiempo, esa obra fue representada teatralmente durante la primera Olimpiada, obteniendo allí el tercer lugar en un certamen donde también participó Sófocles. En la actualidad, la representación real de esa tragedia, ocurrida en el coto Capella, llegaría a alcanzar un alto rating en las audiencias televisivas, radiofónicas o periodísticas; audiencias que con asombro, tristeza, indignación o morbo estuvieron al pendiente de los detalles de esa impactante información.

A cuatro días de conocida esa nueva tragedia, tan sólo el video en redes sociales de Televisa Gdl llevaba 32 mil 178 reproducciones, 185 comentarios y 309 likes. Una también alta audiencia de los pormenores del caso se registra en Periscope y otras redes sociales.

Por su parte, el tabloide Metro GDL “limitó” su tradicional sensacionalismo al cintillo de la portada donde, con negras letras extra bold sobre resaltado fondo amarillo, tituló la nota correspondiente con la frase “Mata a hijos al faltar lana”.

Con respecto a la fatídica decisión ejecutada por la actual Medea en el coto de Los Agaves, al revisar los comentarios al respecto vertidos en redes sociales, se constata que las opiniones oscilan entre los extremos del linchamiento público y la conmiseración piadosa.

No faltan ahí los epítomes y descalificaciones más despiadadas: “asesina”, “hija de su reputísima madre”, “mejor se hubiera conseguido un trabajo de lo q fuera hasta de P…”, “X eso uno tiene q pensar antes de abrir las piernas”, “ni los perros hacen eso”, “ah pero si tenía para pagar el gas”.

El último de los comentarios citados hace referencia a que la Medea de Los Agaves utilizó como método para propiciar las tres defunciones, según las presunciones iniciales, el gas LP de su vivienda.

De acuerdo a la información proporcionada a Página 24 Jalisco por una amiga de la hoy suicida, ésta, después de haber sido abandonada por Jasón, el marido ausente: “buscó trabajo en una empresa maquiladora donde ganaba 820 pesos por semana […] Sus hijos (de 7 y 14 años de edad) tuvieron que abandonar la escuela”.

Además, según otras notas informativas, en fechas recientes, el INFONAVIT la había notificada del inminente desalojo de su vivienda debido al acumulado retraso en el pago de mensualidades no cubiertas.

Las opiniones piadoso-conmiserativas en redes sociales, en su generalidad y a diferencia de quienes denostaron abiertamente, abogan por la “salvación de su alma”, solicitando también, en formas diversas, no juzgarla sin intentar entender las dimensiones de su extrema miseria, depresión emocional y desesperación humana.

Renglón aparte resultan los comentarios que, en forma directa, acusan ahí a distintos niveles de gobierno de ser los causantes de esos tres nuevos muertos.

La razón para ello no es del todo visceral, sino que se fundamenta en el conocimiento de una situación previa a tal tragedia. Antecedente inexplicable que también consigna la información que textualmente proporcionó el tabloide Página 24 Jalisco.

“En el escrito póstumo, [Medea] aseguró que antes de tomar la decisión de suicidarse y matar a sus hijos, fue a varias dependencias del gobierno […] a pedir ayuda, pero, aseguró, se la negaron”.

Epílogo: Descansen en paz la Medea de Los Agaves y sus dos hijos.

Por Carmen Libertad Vera

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