Un día Tom Wolfe periodista y escritor de Ficción, escribió un libro de no ficción titulado The Electric Kool-Aid Acid Test, algo así como: la prueba de ácido eléctrico de Kool-Aid, el cual fue publicado en 1968. El libro es narrado en primera persona sobre las aventuras del también escritor de onda Ken Kesey quien saltó a la fama gracias a este libro que nunca escribió.

Ken Kesey ya había llamado la atención con su primera novela: “Alguien voló sobre el nido del cucú”, la cual trata de su experiencia como conejillo de indias en los experimentos a los que se sometió con drogas psicotrópicas del Gobierno estadounidense a finales de los 50´s. Después de eso Kesey le agarró un gusto sabroso al LSD, sustancia psicoactiva que le cambió la forma de ver la realidad de todas las cosas, motivo por el cual un día decidió aventarse un viaje y no precisamente mágico y misterioso.

¿Se imaginan realizar un tour por el país gabacho, manejando un camión escolar echando desmadre, leyendo consignas hippies al público, ofrecerles pruebas de ácido en vasitos con agua del desaparecido saborizante Kool-Aid, todo esto amenizado con la música de una Bandota de rock Psicodélico? ¿No? Pues ahí tenían que Ken Kesey se le ocurre juntarse con un grupo de amigos autonombrándose los “Merry Pranksters” o los «Alegres Bromistas», luego consiguen un camión escolar International Harvester de 1939, lo pintan con colores fluorescentes y llamativos muy de moda en la época al que le pusieron «Further» («Más Allá»), incorporando poco a poco métodos persuasivos y visuales que ayudó a fortalecer el movimiento hippie. En esta tarea contaron con la colaboración del grupo Grateful Dead, que acompañaba con sus improvisaciones de música psicodélica las sesiones abiertas de consumo de LSD (Acid Test) organizadas por Kesey, todo con el fin de lograr la “intersubjetividad” o lo que sea que esto signifique.

En su aventura Kesey fue acompañado por el maese Neal Cassady quien fue inmortalizado con el pseudónimo de Dean Moriarty en la novela “En el Camino” considerada como piedra angular de la llamada generación Beat y escrita por Jack Keruak. Mientras Cassady conducía el autobús, Kesey era el capitán del barco quien se inspiraba en la cultura pop norteamericana (cómic, ciencia-ficción y rock n´ roll) para darle más sabor a la travesía la cual inició en la casa del mismo Kesey.

Las pruebas ácidas se llevaron a cabo con éxito durante todo el viaje con luces y ruido, en las cuales los Prankers difundían su estilo de vida consistente en Elaborar un ponche lisérgico a base de LSD revuelto con Kool-Aid (ese del conejito) al que ofrecían al personal mientras alguien o el mismo Kesey les recitaba algún texto contracultural con el fin de demostrar que después de la prueba de fuego se viene a la vida, creciendo con esto su popularidad, ya que durante toda la travesía, Kesey es idolatrado, topándose con grupos como la banda de motociclistas Hell´s Ángels, quien lo ven como un mesías, así como con otros iconos de la generación Beat, como Allen Ginsberg y el mismo Timothy Leary quien no estuvo de acuerdo con las payasadas de Kesey, produciéndole su desaire una gran decepción.

Cosa Curiosa pero nunca tuvieron problemas con la ley por ofrecer al público abierto su Gaseosa de Ácido Eléctrico, sin embargo la policía lo seguía muy de cerca para vigilar que no hiciera desmanes y en una revisión a Kesey le encontraron marihuana, siendo arrestado por posesión de la misma, haciendo un esfuerzo para evitar la sombra, Kesey huye a México y allá se reencuentra con los bromistas queriendo continuar con sus pruebas pero acá nadie los pela y se regresan a su País

De esta forma, Kesey se convierte en un icono de cultura pop, apareciendo en la televisión, en shows de radio y en todos los periódicos, también es buscado, localizado y detenido por el FBI. Le dan una oportunidad dándole libertad condicional ya que convence al juez y a modo de reparar todo el daño que ha causado, llevar a cabo una «graduación de la prueba ácida», en donde los alegres bromistas y otros seguidores intentarán lograr “intersubjetividad” pero ahora sin el uso de las drogas que alteran la mente prometiéndole que lo único que le agregarían a la agüita serían unos hielitos para refrescarse un poco del calor Californiano, pero aun así, esta graduación no fue lo suficientemente efectiva para quitarle los cargos, así que su proyecto y modo de vida se disuelve para siempre y se va con su familia a Oregón donde cumplirá una condena de trabajo de campo.

El libro “The Electric Kool-Aid Acid Test” es una obra que representa el estilo revolucionario, las descripciones y relatos de viaje de Kesey cautivaron a los lectores quienes quedaron asombrados por la manera de que Wolfe maneja la historia del movimiento con la filosofía del alegre bromista basadas en las experiencias por sus viajes de paranoia y ácido, no así de la crítica que inmediatamente no le creyó al escritor, pero Wolfe no necesito demostrar nada ya posteriormente se fueron convenciendo de la odisea de los Pranksters, aunque Kesey nunca dio su aprobación a la visión de Wolfe, ya que la consideró un poco blanda y nada apegada a la realidad, (así habrá estado la cosa) y si algún día se encuentran el libro, no lo dejen escapar denle una leída para que conozcan la otra literatura, la de onda, un stoner book creado en la década de los 60´s, en pleno auge de la contracultura universal.

Por Alex Fulanowsky

Comments

comments