Foto de Victor Hugo Valdivia

Quiero contarle mi hermano un pedacito de la historia negra,

de la historia nuestra, caballeros.

Dice así:

¡Dice!

En los años mil seiscientos,

cuando el tirano mandó

las calles de Cartagena

aquella historia vivió.

Cuando aquí llegaban esos negreros africanos,

en cadenas besaban mi tierra…esclavitud perpetua

¡Esclavitud perpetua!

¡Esclavidad perpetua!

Un matrimonio africano

esclavos de un español…

Él les daba muy mal trato,

y a su negra le pegó

Y fue allí que se reveló el negro,

como venganza por su amor,

y aun se escucha en la verja:

¡No le pegue a mi negra!

Oye man, no le pegue a la negra.

Oye, esa negra se me respeta”,

aun se escucha en la verja.

El alma se me revienta

No, no, no le pegue a mi negra,

porque el alma se me agita

y me aprieta.

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