Por Los Aguardantes, Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecid@s en Nuevo León

Foto de Victor Hugo Valdivia

Lic. Rodrigo Medina de la Cruz

Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León:

Un grupo de familiares de personas desaparecidas, integrados en Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecid@s en Nuevo León, hemos agotado los recursos a nuestro alcance, y aún así la autoridad estatal a su cargo no nos ha escuchado. De 2011 a 2013 entregamos en repetidas ocasiones solicitudes de audiencia con el fin de plantearle nuestras exigencias con respecto a la tragedia humanitaria que vivimos en el estado. No hemos recibido respuesta.

Nuestras principales demandas planteadas en las solicitudes son:

  • El rescate y presentación con vida de todos los desaparecidos y desaparecidas.

  • La creación de protocolos de búsqueda inmediata de las personas desaparecidas.

  • La realización (por parte del Estado) de un censo de personas desaparecidas.

  • La integración a nivel estatal de un banco de datos con muestras de ADN de todos los familiares de personas desaparecidas.

Al negar respuesta a estas solicitudes, el Estado no ha sido capaz de reconocer la magnitud de la tragedia, y no facilita —como es su obligación— el acceso a la justicia.

Ante esta situación, hemos decidido tomar esta plaza pública de manera permanente como un recordatorio al gobierno de la urgencia con la que debe actuar. Invitamos a todos los familiares a colocar los nombres de sus desaparecidos y desaparecidas, a perder el miedo que ha ocasionado que en la mayoría de los casos ni siquiera se presentaran las denuncias de desaparición ante las autoridades. No perdamos más tiempo. Exijamos a las autoridades, a partir de este momento y mediante este espacio público, que localicen a nuestros queridos familiares. Invitamos a la sociedad a proteger su espacio y a acompañarnos en la exigencia de justicia.

Este espacio no es un memorial, no busca enterrar los casos. Serán, la escultura y la plaza, una presencia física que grite a las autoridades, día a día, la deuda histórica que tienen con todas y todos los desaparecidos y con la sociedad en general. Cada uno de los nombres será retirado cuando entre todos encontremos a la desaparecida o desaparecido a quien pertenece, hasta que la plaza quede liberada y la escultura sea transparente, como debe ser el actuar de las autoridades.

La transparencia de la víspera resignifica la escultura de muros de vidrio ubicada en esta plaza al convertirla en un dispositivo de esperanza al aire libre; hace de un monumento un lugar de reencuentro y del lugar una señal por la que han de volver aquellas personas que nos faltan: l@s desaparecid@s. No es un ejercicio de memoria ni una ofrenda al olvido, tampoco una invocación. La transparencia de la víspera es la exposición pública de una convocatoria a nuestros familiares que tanto nos faltan a que borren con la propia mano su nombre del listado a su regreso, hasta recuperar la transparencia del vidrio.

Transparente, no invisible. El deseo de verlos regresar no se guarda, canta en los filos de esta fragilidad firme al aire libre, agua que tocar en la que se sacian las sedes con presencia.

Nuestra paciencia es activa y esperamos en guardia. Una impaciencia vehemente nos ampara contra la desesperación. Sale al sol cada día nuestra esperanza, y llama a la luz por su nombre.

Convocamos a las siguientes personas, a las que no hemos visto en mucho tiempo, a retirar su propio nombre del muro, con su propia mano, hasta recuperar toda transparencia. Porque nosotros los estamos esperando. Junto con ustedes, somos los que hacemos esperanza.

Los queremos de regreso, los amamos aquí.

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