Por Sergio Osvaldo Valdés Arriaga

¿Existe un límite para la felicidad? ¿Y la fe?

La Puerta del Cielo es el nombre de una agrupación religiosa que fue dirigida por Marshall Applewhite y Bonnie Neettles. Marshall conoció a Bonnie en un punto muy delicado de su vida. Sufría depresión por la muerte de su padre, aunado a sus inútiles esfuerzos por enderezar su sexualidad. Bonnie, en cambio, tenía un vida demasiado estable. Era enfermera y tenía interés por la teosofía y las profecías bíblicas.

Desde aquel recóndito día en que ambos se hablaron por primera vez, nada volvería a ser lo mismo. Se podría decir que se conocieron en el momento exacto. De hecho, ellos mismos afirmaban que su conexión se debía a causa del destino y que incluso se habían conocido antes, en una vida pasada.

Desde joven, Marshall demostró una amplia devoción por la religión. Sin embargo, es de especularse que su homosexualidad disimulada siempre fue un impedimento en su desarrollo espiritual. El esposo de Bonnie, tras ver su cercanía con Marshall, se divorció de ella y se quedó con la custodia de sus hijos.

Marshall decidiría también romper los lazos con su familia, y desde entonces, empezaron a vivir juntos. Sobra decir que su relación era meramente amistosa, a pesar del gran afecto y aprecio que sentían el uno por el otro.

Ambos formaron una secta que mezcla ideas cristianas con una ideología ovni. Para ellos, el planeta debía purificarse y el cielo existía allá afuera, en alguna parte del espacio; un paraíso sin preocupaciones mundanas ni sufrimiento. Este mismo cielo representaba un paso más allá de la condición humana, y al alcanzarlo, se podría coexistir con seres extraterrestres.

La secta tiene sus orígenes en los 70, una década marcada por la guerra de Vietnam y la revolución sexual. Harto de una sociedad conflictiva rodeada de problemas, Marshall propondría una nueva forma de vida. Él y Bonnie comenzaron a dar conferencias y poco a poco fueron reuniendo a varios seguidores, los cuales aceptaban estas creencias en un intento por olvidarse de la violencia y las tragedias que gobernaba al mundo.

Posteriormente, Bonnie falleció de cáncer de hígado, una pérdida que impactó al grupo y que puso en duda su rumbo. El día 26 de marzo de 1997, sus 39 integrantes, incluidos Marshall, cometieron suicido por envenenamiento, sincronizando el evento con el curso del cometa Halle-Bopp, el cual afirmaban cumplía la función de una nave espacial. Creían que al morir, sus almas serían llevadas al paraíso que tanto anhelaban.

La Puerta del Cielo forma parte de una serie de documentales de History Channel titulada “El Informe Final” y tiene una duración total de 45 minutos, en los cuales se exponen los hechos del polémico evento, al igual que los testimonios de familiares y miembros que pertenecieron a la secta pero que, por alguna u otra razón, se salieron antes del descabellado suceso.

La secta se mantuvo activa por más de 20 años y tuvo una historia muy particular en la que cada uno de sus integrantes se alejaba completamente de sus familias, una táctica comúnmente utilizada por doctrinas embusteras.

Otro de los hábitos del grupo era el registro de sus actividades, entre ellas viajes y conferencias. Días antes de su final, documentaron lo que sería su último adiós. Una despedida en la que ninguno de ellos dudaba. Por el contrario, estaban emocionados por que llegara el esperadísimo momento. A pesar de vivir aislados en su diminuta burbuja, eran verdaderamente felices.

Y es aquí donde yo me pongo a reflexionar. Los pocos familiares que aparecen en el documental expresan las inquietudes que alguna vez tuvieron y lamentan por completo la muerte de sus hijos. Sin embargo, me parece importante recalcar que la gente perteneciente al grupo jamás lastimó al prójimo y, por más difícil que pueda parecer, en verdad estaban cómodos con su insólita forma de vida.

Si estuvieron dispuestos a sacrificar su vida por su fe, ¿habrían vuelto a casa si nada de esto hubiese ocurrido?

Tal vez, sí. Tal vez no.

Sin lugar a dudas, otro de los aspectos más importantes del documental es que presenta un retrato muy interesante de Marshall Applewhite y el cómo llegó a liderar al grupo, dando un breve análisis biográfico y general sobre su pasado y su eventual deceso.

¿Podríamos tachar este acontecimiento como una tragedia?, ¿o solamente como el intento desesperado de un grupo de gente por alcanzar la máxima plenitud espiritual?

Ustedes juzguen.

***

Posdata: El grupo sigue vigente hoy en día. Y, para terminar, me pareció entre divertido, raro e irónico que en Monterrey exista una organización cristiana con el mismo nombre.

 

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