Por Paola Ramírez Pérez

Los altos funcionarios del país afirman que se ha avanzado en la lucha contra el narcotráfico. En los diarios se informa que se ha invertido una gran cantidad de dinero, aunque nunca se dice cuánto exactamente, en aspectos como la capacitación de la policía y el ejército, en la compra de armas, de vehículos, entre otros, de tal manera que los ciudadanos se convenzan, que el gobierno federal está haciendo todo lo que está en sus manos para erradicar este mal que aqueja el país. Contra Estados Unidos, Crónicas Desamparadas es un libro que nos acerca a la realidad de la llamada guerra contra el narcotráfico desde una perspectiva crítica.

Osorno expone que los arrestos son sólo una mercancía de la guerra contra las drogas, necesarios para que ésta reafirme su legitimidad. Es por ello que cada vez que se arresta a un capo, los medios de comunicación, al servicio del Estado, colocan la noticia que aparece en primera plana y celebran el hecho, como si estas detenciones fueran la solución, y es que quién refutaría esa verdad que nos han vendido hasta el cansancio en reportajes, comerciales y en últimas fechas telenovelas y series.

Pueden citarse series y telenovelas como Escobar, El Patrón del Mal, Teresa Mendoza, El señor de los cielos, Señora Acero, entre otras, que colaboran con el objetivo de recrear la idea de que existen dos bandos, el de los buenos, simbolizados por la policía y el ejército, y el de los malos, representados por los narcotraficantes y los funcionarios corruptos. Es decir, además de entretener a la sociedad, también la desinforman y la familiarizan con el ambiente de los cárteles, para que cada vez nos extrañen menos las masacres que ocurren a diario en el país.

En este libro se explica de manera clara y con argumentos sencillos de comprender por qué la guerra contra las drogas es una política de estado internacional que tiene como finalidad perpetuar el negocio del narcotráfico, no combatirlo. Como se menciona en la obra, es una guerra que nadie pidió, que no sólo está concentrando recursos económicos que podrían utilizarse en ámbitos como educación, salud, vivienda, creación de fuentes de empleo, sino que está cobrando una factura social muy grande.

Precisamente en este libro el lector puede sensibilizarse con el dolor de las víctimas del narcotráfico. Sus relatos superan en mucho la ficción de las narconovelas. Esa es la terrible realidad que se oculta, porque es tan devastadora que nadie la quiere escuchar; preferimos cerrar los ojos y los oídos a sus gritos de dolor e indignación.

Osorno, el autor de esta obra, relata los hechos más importantes de la Caravana por la Paz, que emprenden un grupo de seres humanos que convirtieron su tristeza e indignación en fortaleza, encabezados por el poeta Javier Sicilia, quien también sufrió en carne propia las consecuencias de la guerra contra el narcotráfico. La mayoría los integrantes de este viaje eran personas de bajos recursos, víctimas de esta llamada guerra contra las drogas, quienes decidieron recuperar su voz para denunciar a las autoridades mexicanas que no les han hecho justicia y que el gobierno estadounidense es cómplice de estos hechos, porque obtiene jugosas ganancias del negocio del narcotráfico.

Después de leer a Osorno es imposible no preguntarse cuánto más nos va a costar esta guerra; cuántos estudiantes, hijos, hermanos y madres estamos dispuestos a perder antes de que la ciudadanía abra los ojos y se dé cuenta que esta guerra jamás la vamos a ganar, porque es tan ilegal como el narcotráfico mismo.

*Este ensayo fue elaborado como parte del Programa de Lectura y Redacción Crítica de la Sección 22 de la SNTE.

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