¿Quiénes son esos que saltan, giran y patean en la Plaza de las Artes?

Por Alberto Vanegas

Durante tres días se reunieron importantes exponentes del hip hop para realizar la segunda edición de Danza Urbana Generación Hip Hop 2016. El evento contó con más de 40 actividades y se calcula que asistieron alrededor de 5 mil personas en tres días, donde scratches, breaks, rimas y powermoves emanaron de la energía del Red Bull BC One Cypher México y otras competencias que se desarrollaron durante el festival.

Bboys calentando

Día 1: Bienvenidos al hip hop

El hip hop es una cultura que integra baile, pintura, música y letras. Cada elemento ocupa un espacio en la existencia del que lo practica, por eso es un estilo de vida, a diferencia del rap, con el que suele confundirse y que es uno de los elementos que lo conforman, junto con el DJ, el grafitti y el breakdance. Miles de jóvenes viven el hip hop y practican sus elementos alrededor del mundo y muestran sus habilidades en competencias, festivales, exhibiciones y demostraciones callejeras.

El hip hop forma una actitud de exigencia del individuo mismo; colaboración, respeto y fortaleza tanto física como mental. Eso se demuestra en los cyphers, que se forman cuando se juntan grupos de bboys, DJ’s o raperos para demostrar sus habilidades. Casi siempre que hay eventos de hip hop hay cyphers, ya sea en salones de danza, templetes, estaciones del metro o callejones. Esta vez, la sede fue el Centro Nacional de las Artes (CENART), al sur de la Ciudad de México.

Es viernes, y mientras muchos jóvenes se preparan para la controversial Megapeda de fin de semestre en la UNAM, otros se alistan física y mentalmente para mostrar sus habilidades en el breakdance. Aquí no hay vicios que puedan vencer a la motivación por mostrar sus mejores pasos frente a exponentes de toda la república y también algunos extranjeros.

Hong 10 es dos veces ganador del Red Bull BC One, la competencia de breakdance más popular en el mundo, y es miembro del equipo representativo Red Bull BC One All Stars. Se le conoce por sus movimientos limpios y desafiantes a la gravedad. El halo, el Hong 10 freeze y sus variaciones lo han llevado a bailar y ganar competencias por todo el planeta.

Tomé clases de breakdance con Hong 10 junto con otros 50 participantes en el auditorio Raúl Flores Canelo. El legendario bboy nos enseñó a calentar y estirarnos bien antes de entrenar los movimientos del breakdance. Con su fluido inglés nos dio algunos consejos sobre cómo prepararnos para cada batalla y se mostró siempre humilde y dispuesto a ayudarnos individualmente a ejecutar cada paso que practicamos. La sesión de casi dos horas estuvo cargada de energía y entusiasmo por parte de los que alcanzamos lugar. Al final, respondió preguntas de todo tipo, y había quienes no lo querían soltar.

Llegó el momento de la pelea. 300 competidores registrados para el cypher, que duró alrededor de cuatro horas. En grupos de 10, los competidores mostraron, frente a los jueces bboy Venum, Hong 10 y Alien Ness, sus mejores pasos, traídos desde distintas partes de la república y de otros países. Fue un auténtico festival de movimientos ninja. Aquí no existe la discriminación: hombres, mujeres, niños, niñas, bboys sin una pierna o con ambas pequeñas, albinos, cholos, tijuanenses y meridanos. Todos con la agilidad en sus movimientos que envidiarían hasta las películas de acción. Una vez que pasaron sus 30 segundos de muestra, seguían bailando y mostrando sus powermoves en la Plaza de las Artes. Estuvo a punto de llover en varias ocasiones; sin embargo, Tláloc atendió todos los llamados a través de la danza del breakdance.

El octágono lo arman 8 conos naranja de unos 20 centímetros que forman un círculo en el que cabe justo una persona con las extremidades extendidas. Los conos están unidos por una cinta barricada amarilla que repite la palabra “Precaución”. No resguarda ninguna escena del crimen, pero sí elimina al bboy que la toque o mueva algún cono. Un viaje a la final mundial en Nueva York estaba en juego. Los responsables del jueceo fueron bboy Cirujano (ganador del año pasado), bgirl Miss Lee (bailarina y coreógrafa internacional) y PopMaster Fabel (pionero del breakdance).

Los competidores del la modalidad octágono juegan con fuego. Meten y sacan los pies por debajo de la cinta, hacen mortales al frente y atrás para entrar y salir del octágono. Aquí gana el que más se arriesga. El público se prende cuando alguien domina el octágono como todo un master y en un movimiento demasiado arriesgado mueve los conos.

Desde Ciudad Juárez, Veracruz, Mérida, Perú, Costa Rica, Estados Unidos y hasta Rusia, los competidores pasaron en dos grupos, uno de 60 y otro de 80, para mostrar sus habilidades en 30 segundos (o menos, si tocaban algún cono). Al final seleccionaron a 16, de los cuales algunos ya no se quedaron a competir en la final. A la hora del veredicto final, sucedió los mismo que en Miss Universo 2015: los jueces ya habían declarado campeón a bboy Junior cuando se dieron cuenta de que faltaba un participante, repitieron el último round con estos dos y terminó regresando el trofeo.

Breaks con salsa. Antes de las 10 de la noche, la banda Jazzfalto amenizaba la Plaza de las Artes. Había tanto bboys haciendo acrobacias y powermoves como gente bailando en pareja el delicioso jazz con sabor latino. Todos bailaban, bboys y no bboys.

El primer día del evento fue cerrado por el nombramiento de los 16 competidores que pararían a la final del Red Bull BC One Cypher México. El rapero mexicano Serko Fu fue el encargado de nombrar a los ganadores y cerró con un fulminante “Este es un buen jam de hip hop”. Para este momento ya todos eran bboys. Culmina el primer día con “Insane in the main brain”.

Bboys bailando en la noche (1)

Día 2: Distintos estilos de breakdance

Existen distintas variantes del breakdance, ninguna peleada con otra. En el segundo día de actividades hubo talleres, conferencias y más competencias de baile, siendo la final de la Red Bull BC One la que generó más expectativa.

Los powermoves son los movimientos más acrobáticos y que requieren más fuerza en el baile callejero. Es raro ver a los bboys parados en sus dos piernas; son más comunes los helicópteros, windmills, headspins, handstand moves y muchos mortales. De los 62 participantes, fueron seleccionados 16 para la eliminación directa, dos rounds para contendiente en los que la originalidad se suma al poder con el que se ejecutan los movimientos. En la final, bboy Metal dio cátedra de lo que se puede hacer sólo con una pierna, manejando movimientos limpios, aunque no le alcanzó para derrotar al jalisciense bboy Castrito, quien mostró movimientos originales además de parecer inagotable.

No hubo tickets suficientes para la fila de casi medio kilómetro que esperaba para entrar al auditorio Blas Galindo. Los afortunados que pudimos entrar vivimos dos horas de intensa actividad hip hop. Los 16 finalistas dieron lo mejor de sí por un posible lugar para ir a Japón a competir en la final de noviembre. Cabe destacar que a este nivel los competidores muestran sus pasos pulidos y fluyen al ritmo de los breaks prácticamente sin errores. Cada detalle cuenta y los jueces Hong 10, Alien Ness y Venum lo tomaron en cuenta para ir eliminando a bailarines extremos.

La fiesta sigue y aquí no hay haters ni árbitros vendidos como en el futbol. Después ser eliminados, los bboys pasan a ser parte del público y a apoyar a los que quedan. Antes de la final, el MC Serko Fu dejó saber que aunque muchos tengan favoritos o sepan quién es mejor que otro, aquí gana el mejor del momento. “En ese round se equivocó, en ese round no estaba concentrado o simplemente el otro lo voló”. En la final, dos bboys cargados de energía y buena técnica dieron una demostración de verdadero talento mexicano. Monkey contra Stimpy fue una final por pocos esperada pero por todos disfrutada. Al final, el guerrerense bboy Stimpy se llevó la victoria con los tres votos de los jueces a su favor.

De los 60 participantes en las batallas de hip hop experimental, solamente seleccionaron a 8 para enfrentarse uno a uno en eliminación directa. Aquí la originalidad va por encima de la práctica, pues se vale desde usar su propia ropa para crear pasos al momento, hasta objetos como bastones, pelotas o cepillos de dientes. Una bgirl poblana fue la ganadora de esta singular modalidad. Se suponía que el día iba a cerrar con las batallas de popping, sin embargo, los organizadores avisaron que Protección Civil les pidió que la pasaran para el domingo ya que tenían que cerrar las instalaciones.

La jornada termina con la última competencia programada del día cancelada y unas ligeras gotas de lluvia sobre las gorras beisboleras. Aunque todavía quedan bboys bailando en la explanada, haciendo honor a la leyenda que trae uno en su playera: “Bboy all day everyday.

Clases de Breakdance con Hong 10

Día 3: Breakdance, el arte de las calles

El tiempo se agota pero la energía de los bboys no. Al mismo tiempo que las concrete battles y las freestyle battles se llevaban a cabo, el rapero venezolano Mcklopedia improvisaba sobre palabras que los asistentes a su curso escribieron en cartulinas que el también freestyler repartió en el final del taller de rap que impartió por los tres días.

Nely Choe es bgirl desde algunos años y viene desde Guadalajara a encontrarse con su novio bboy Pepo, de Los Cabos BCS, para disfrutar juntos del festival que atrajo gente de todo el país. Son los que no están preocupados por las finales de la Champions League y de la Liga MX. Son jóvenes que no hicieron este fin de semana sus exámenes de admisión para entrar a la UNAM o al IPN. Son bboys, su vida es bailar, y este fin de semana festejan uno de los pocos espacios que se le da a este tipo de cultura urbana.

La hora del cierre se acercaba y las ansias por bailar seguían dando piruetas por todo el CENART. A las cinco de la tarde, justo después de que terminaron las eliminatorias del Crew vs Crew, las batallas de grupos, y la final de Hip Hop Freestyle Battle (el ganador fue Teikua, de Coahuila), se comenzó a formar la fila para entrar al auditorio Blas Galindo por última vez. Está vez ya no había gente de Red Bull repartiendo bebidas energéticas y Hong 10 ya estaría tomando un avión hacia el otro lado del mundo, pero el ánimo de los bailarines seguía a flote.

El evento fue presentado por MC Kaozz. Las primeras batallas fueron las semifinales y finales del popping, un estilo de baile que usa movimientos robóticos y mucha creatividad. Bboy Ózkar resultó ganador. A lo que siguió el 7 to smoke —21 minutos de batalla uno contra uno donde el ganador se enfrenta al siguiente en la fila; el que junte más puntos (veces ganadas) o venza a los 7 consecutivamente es el vencedor—. Los contendientes fueron triunfadores de las competencias que se realizaron a lo largo del evento. El ganador fue bboy Pin, de Playa del Carmen.

La noche cerró con las semifinales del Crew vs Crew. Como suele suceder en las batallas de grupos, cuando no se completan o sobran integrantes, se arman grupos con los que sobren o falten de diferentes crews. Y así ocurrió. A la final llegaron los Kadetes de Toke (divididos en grupos 1 y 2). Al conocer a los finalistas, muchos abandonaron el auditorio, no por cansancio ni por falta de emoción; tal vez por la poca sorpresa que podría causar el resultado.

Todo terminó a las ocho y cuarto. Afuera del auditorio se veían charcos, huellas de la lluvia ya pasada. Entre Churubusco y Tlalpan, algunos bboys seguían bailando.

Final crews (1 of 1)

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