Entrevista a Gerson Gómez

Por Staff El poder de la Silla

El equipo de investigación del documental El poder de la Silla, entrevistó a casi un centenar de personas para que, abiertamente o en privado, relataran la forma en la que Nuevo León ha sido gobernado en los años recientes. 

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Staff: Gerson, ¿por qué crees que alguien, en estos tiempos, estaría interesado en sentarse en la silla del gobernador? ¿Por dinero, por ambición, por qué?

 

Gerson Gómez: Desde… Creo que la mejor imagen que tenemos es la silla donde están Emiliano Zapata y Francisco Villa. Zapata no se quiere sentar en la silla presidencial y Villa sí, sí se sienta. Los dos, como revolucionarios, tuvieron la oportunidad de ostentar el poder, y ninguno de los dos quiso tomar el poder. El poder ejerce una magia maravillosa que permea socialmente y que se convierte en una forma de poder. Entonces, el estar en la gubernatura o el estar encabezando una administración es una forma mágica de trascender a la historia.

 

S: Y en estos tiempos, ¿qué tiene que hacer o qué tanto se tiene que hacer para llegar a esa silla del poder?

 

GG: Es complicado, porque la gente, probablemente, pervierte sus ideales y se convierte, de alguna forma, en una situación en que lo idóneo, lo idílico, los pensamientos, se quedan de lado y se convierten en una forma pragmática de grupos. Entonces las personas tremendamente dejan atrás su natural importancia, su natural forma de pensar y representan ciertos intereses nada más.

 

S: Y… antes, ¿qué tanto crees que tenía que hacer un político para llegar a la silla del poder?

 

GG: Antes, como ahora, siempre han tenido que pertenecer a un grupo de poder, de otra manera no se puede… El poder no nace, no crece, el poder no es espontáneo, el poder está ahí, y el que lo ostenta sabe a quién lo va a heredar, de otra manera… No es un accidente, el poder no es como la materia. El poder está presente en las situaciones y en cada una de las oportunidades. El poder es una forma rígida de un contexto histórico.

 

S: ¿Tú crees que todos los políticos cambian una vez que se sientan en la silla?

 

GG: No tengo dudas de que los políticos cambien cuando se sientan en la silla del poder. El poder pervierte, el poder corrompe.

 

S: ¿Tú, alguna vez, te has visto seducido por un político poderoso?

 

GG: En algún momento todos caímos presas de nuestra propia ambición, en la belleza de algún régimen. Tal vez, en la época de Salinas, nos sentíamos todos parte de un primer mundo, y cuando terminó, en el 94, nos dimos cuenta de que estábamos en la situación histórica más complicada y con la dificultad financiera en la que muchas familias perdieron todo su patrimonio. ‘Tonces, en algún momento yo estoy convencido de que la figura que más nos ha seducido fue la de Salinas, sin olvidar tampoco a López Portillo, que me tocó vivirlo, me tocó verlo llorar en la televisión y me tocó, también, lo que fue Echeverría. Pero si hay alguien que ostentó maravillosamente y lo sigue ostentando en este país es Salinas.

 

S: ¿Tú les has pedido algún favor a un político?

 

GG: Ser amigo de políticos a veces es complicado porque te genera una corresponsabilidad. Procuro no hacerlo, la cuestión de pedir un favor. No.

 

S: ¿Por qué crees que los políticos roban?

 

GG: Es que son dos términos que van intrínsecamente unidos. Poder y robar está entendido… Está como el político que dijo que en su pueblo robó y robó poquito, como diciendo “Soy el menos sucio”. De alguna u otra manera, todos los políticos, lamentablemente, substraen. Substraen una situación financiera favorable, no solamente en lo inmediato, sino también en las obras, en las construcciones, en los contratos; de alguna manera siempre se están siendo permanentemente de una forma financiera. Hunter S. Thompson decía que si hay algo de lo que se preocupan los políticos es de la generación de los pobres. Entonces yo lo estaba razonando, decía “Este país es maravilloso porque tenemos una fábrica interminable de pobreza, y entonces el político roba y les haces creer a los pobres que les está dando”. Como lo decía también Octavio Paz en El ogro filantrópico: te suben los impuestos y te dan la tarjeta para que vayas a cobrar 600 pesos de ayuda para tu hogar. O sea, es también una forma de robo.

 

S: ¿Qué características debe tener un buen político, según tú?

 

GG: Ah, ¿qué características debería tener un buen político? Pues primero tendría que ser honesto; segundo: honesto; y tercero: honesto. Y ya no hay.

 

S: Si tú te encontraras en una recámara a un político corrupto, o sea, solo, sin su corte, sin su equipo de seguridad, ¿qué harías?, ¿qué le dirías?

 

GG: Si me encontrara en una recámara a un político, lo primero sería como la chica virginal, ¿no? Huiría, porque no conozco a un político, y menos para estar en una recámara con un político, salvo que fuera la chica diputada chilena, que está guapísima, pero solamente con ella creo que tendría chance de estar en una recámara, ¿no? Porque me imaginé estando en una recámara con muchos de los políticos que conozco mexicanos, y lo primero que haría es como la Virgen, ¿no?; agarraría mi persona y saldría, huiría. Rápidamente. Creo que también me gustaría…. Bueno, con quien podría estar en una recámara sería con los políticos emergentes, como los del partido de los indignados en España, o sea, con ellos sí me gustaría estar en una recámara, pero para platicar.

 

S: ¿Qué opinión tienes del gobierno de Rodrigo Medina?

 

GG: La opinión que tengo sobre el gobierno de Rodrigo Medina es que, lamentablemente, son 6 años perdidos. Es una camarilla muy bien establecida en cuestión de compromisos, y le han transferido. Dice el neoliberalismo que sociabilicemos las pérdidas y privaticemos las ganancias, y él lo ha ajustado perfectamente bien. Nos quiere hacer creer que socializar un Monterrey VI va a hacer que Nuevo León no tenga sed, cuando esa inversión que se va a generar no tiene ninguna trascendencia.

 

S: Si Nuevo León fuera una empresa, ¿tú invertirías en ella?

 

GG: Jamás. Yo jamás invertiría en una empresa tan mal administrada como Nuevo León.

 

S: ¿Cómo crees que ha sido manejado y administrado Nuevo León por sus gobernadores?

 

GG: En Nuevo León ha habido gobernadores que han tenido ciertas características sociales, sobre todo en los años ochenta y principios de los años noventa. Posteriormente se fueron privatizando y llegó un grupo de administradores no políticos, y quiero decir la política bien entendida en la forma griega: pulcros. Llegaron más bien pequeñas mafias, y esas mafias también tienen sus propias vendettas y sus ajustes de cuentas que han transferido a los ciudadanos. Entonces no hemos contado con políticos a la altura de las necesidades de Nuevo León. No ha habido.

 

S: Hemos estado hablando de la silla del poder. ¿Cuál crees tú que sea el poder que te da la silla cuando llegas ahí?

 

GG: El poder que te da la silla es el convertirte en un tlatoani, que el tlatoani es la figura de poder. Todos, de alguna manera, se convierten en pequeños virreyes, y esos virreyes deciden quién sobrevive y a quién van a pasar a mejor vida. La silla del poder nos da la oportunidad de hacer componendas o no solamente expresar lo que se tienen por desarrollar sino que ahorita es solamente… Bueno, el poder te quita mucho, pero también te da más, ¿no?

 

S: Me quiero regresar nada más a una pregunta que ya hice pero me gustaría volverla a grabar. ¿Por qué crees que los políticos roban?

 

GG: Los políticos substraen porque el término robar… No llegan con una pistola, no llegan con una ametralladora, sino que el político firma cheques, el político transfiere fondos, o sea, sabe cómo hacerlo, ¿sí?, y de maneras, a veces, pulcras. El político substrae del erario público, que pagamos todos nosotros con nuestros impuestos, para fines particulares. Y substraen porque les han dicho, desde la época de Hank González, que un político pobre es un pobre político. Entonces por ahí se va este asunto.

 

S: Muy bien, gracias.

 

GG: No hay políticos pobres, hay pobres ciudadanos nada más.

 

S: Quizás, nomás, volver a presentarte, porfa.

 

GG: Soy Gerson Gómez. Soy escritor, periodista y también soy amo de casa.

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