Boletín del Observatorio Mexicano de Derechos Humanos

Foto por Victor Hugo Valdivia ‘A contra luz’

Del 21 de abril al 2 de mayo de 2014, Juan Méndez, relator especial sobre tortura de la ONU realizó una visita oficial a México para realizar una evaluación e identificar retos para erradicar la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Dentro de los temas a analizar por el relator se encuentra la nueva legislación en procesos penales, las confesiones coercitivas ante los tribunales y el uso del arraigo, entre otras cuestiones.

Para nosotros en el Observatorio Mexicano de Derechos Humanos, A.C. este tipo de visitas son muy importantes debido a que se pueden establecer vías de cooperación entre los diversos actores involucrados en el tema.

En boletines anteriores hemos señalado cómo la tortura es prácticamente “inexistente” en las cifras oficiales de Nuevo León debido a que no hay averiguaciones previas que investiguen la probable comisión del delito de tortura. Además, nosotros como organización de la sociedad civil hemos manifestado que se nos ha negado el acceso a las denominadas “casas de arraigo” para verificar las condiciones en las cuales se encuentran los detenidos.

En sus conclusiones preliminares, el relator sostuvo que en México “persiste una situación generalizada del uso de la tortura y malos tratos”, además mostró preocupación por la “militarización de varias regiones del país y la persistente participación de mandos militares en corporaciones civiles”

El relator lamentó haber sido privado de acceso a las instalaciones de la Agencia Estatal de Investigaciones de la PGJ de Nuevo León. Cabe señalar que en el 2009 el Subcomité para la Prevención a la Tortura sí tuvo acceso a la Agencia Estatal en donde se entrevistaron con personas arraigadas que no conocían los motivos de su arresto, y una persona declaró que dormía en el piso y no recibía atención médica.

No es la primera vez que se da una imagen negativa de Nuevo León ante los órganos internacionales, en el 2009 el Subcomité para la Prevención a la Tortura sostuvo que “Fue en el Centro de Internamiento de Adaptación para Adolescentes Infractores de Monterrey donde los miembros de la delegación se quedaron más negativamente impresionados” Además, el mismo subcomité señaló que: “A los miembros de la delegación también les sorprendió que el personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León no tuviera conocimientos sobre el mandato del subcomité”

Tanto el Subcomité (creado en virtud de un tratado), como el Relator (creado a partir de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU) se llevaron una impresión negativa de Nuevo León. Lo anterior, hace necesario la reflexión para todos los actores involucrados en el tema de los derechos humanos de Nuevo León.

De entrada, es necesario que todos los servidores públicos conozcan las funciones de los actores internacionales para no obstruir el trabajo que vienen a realizar. Como sociedad civil, debemos preguntarnos por qué la gente no denuncia el delito de tortura y generar los mecanismos de acompañamiento necesario. La visita del relator nos deja retos importantes que todos debemos tomar en cuenta.  

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