FILME: Icarus

DIRECTOR: Bryan Fogel

PAÍS: EUA

AÑO: 2017

A raíz de los escándalos de Lance Armstrong, el también ciclista y cineasta Bryan Fogel decidió usarse a sí mismo como sujeto de prueba para demostrar que el sistema de antidopaje podía ser burlado. Su objetivo era el de mejorar su rendimiento —mediante el uso de drogas— en una de las carreras de ciclismo más peligrosas a nivel amateur, reuniéndose así con un selecto grupo de expertos, entre ellos, el Dr. Grigory Rodchenkov, director del laboratorio de antidopaje de Rusia, quien muy rápidamente se vuelve uno de sus principales guías y amigos en el complicado proceso. Pero, ¿qué razones tendría un director de la Agencia Mundial de Antidopaje para aceptar semejante tarea?

“Creo que él sabía que si hablaba conmigo y todo esto se daba a conocer, entonces él finalmente se libraría de este mundo”, explica Fogel sobre el por qué cree que Rodchenkov lo ayudó. “Anhelar esta libertad, aun a pesar de que la consiguió por medios autodestructivos, fue una de sus principales motivaciones”.

A lo que el director se refiere es que, en medio de todo este escenario, se estrenó un documental alemán en el que se alegaba que el 99 por ciento de los atletas rusos se dopaban como parte de un programa autorizado por el Estado, señalando al Dr. Rodchenkov como uno de los componentes claves en una de las conspiraciones más grandes de la historia deportiva.

Las ramificaciones de este otro asunto generan una serie de eventos que orillan al despido de Rodchenkov y a la posibilidad de que Rusia fuera, en su momento, expulsada de los Juegos Olímpicos del 2016, razón suficiente para que el científico originario de Moscú decida huir de su tierra natal por temor a su vida. Con la ayuda de Fogel, quien pasa a convertirse en un personaje secundario en lo que se supondría que fuera su propia historia, Rodchenkov viaja a los Estados Unidos, desencadenándose una batalla legal con tintes de un drama de espionaje político, en el que busca revelarse la verdad absoluta detrás de la conspiración rusa.

“Nos encontraremos en el lugar donde no hay oscuridad”, le dice el científico ruso a Fogel antes de emprender su vuelo a América, citando la novela de 1984 escrita por George Orwell, cuya influencia pronto se convierte en un elemento paralelo a los acontecimientos de la vida real. A partir de aquí, el resto del cuerpo argumental de Icarus se compone de la investigación —ejercida por sus realizadores— sobre el programa de dopaje ruso, usando el conocimiento y la experiencia de Rodchenkov para asegurar su bienestar y, al mismo tiempo, contraatacar el encubrimiento y las mentiras del gobierno de Vladimir Putin, entretejiéndose una narrativa tensa, irresistible y extremadamente cautivadora.

En marzo del 2018, Icarus ganaría el máximo galardón en la ceremonia de los premios Oscar bajo la categoría de Mejor Documental Largo, sellando de manera definitiva una historia en la que, como bien apunta su prefacio, decir la verdad se ha vuelto un verdadero acto revolucionario.

Por Sergio Osvaldo Valdés Arriaga

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