En 1939 salió a la luz El mago de Oz, una película estadounidense de temática fantástica, considerada de culto, en la que actúan Judy Garland (Madre de Liza Minelly), Frank Morgan, Ray Bolger, Jack Haley, Bert Lahr, Billie Burke y Margaret Hamilton.

La película está basada El maravilloso mago de Oz, la novela ifantil de L. Frank Baum. Trata de una chica estadounidense que vive en Kansas a la que se la lleva un tornado y la deja en una tierra de fantasía donde viven brujas buenas y malas, un espantapájaros que habla, un león cobarde, un hombre de hojalata y otros seres extraordinarios como los munchkins.

A pesar de haber sido toda una innovación en su tiempo por el uso del Technicolor, narración, música y la creación de los personajes de acuerdo a su descripción en el libro, el largometraje ganó solamente en dos categorías de las seis a las que fue nominada en la 12° entrega de los premios Oscar (incluida mejor película): mejor canción original por “Somewhere Over the Rainbow” y mejor banda sonora de seis nominaciones.

34 años después, Pink Floyd lanzó al mercado su octavo álbum: The Dark Side of the Moon (El lado oscuro de la Luna). El álbum carece de las largas piezas instrumentales a las que tenían acostumbrados a sus fans en sus trabajos posteriores a la salida en 1968 de su miembro fundador, principal compositor y letrista, Syd Barrett. Dark Side of the Moon proyecta una visión pesimista de la vida, tratando temas como el conflicto, la avaricia, el envejecimiento y la locura en la que cayó el mismo Syd Barret.

Dark Side of the Moon es un álbum conceptual, y fue lanzado en diferentes fechas: el 1 de marzo de 1973 en Estados Unidos y el 24 de marzo del mismo año en el Reino Unido. Es un disco sobresaliente. Alan Parson, ingeniero de sonido del álbum, utilizó técnicas de grabación demasiado avanzadas y sofisticadas para la época. Hubo uso de pistas múltiples y loops, además de sintetizadores analógicos y fragmentos de entrevistas con la banda y el equipo técnico que aparecen a lo largo del álbum como citas filosóficas, incluida la interpretación no-léxica de Clare Torry.

A la fecha es un éxito comercial. Es uno de los álbumes más vendidos de la historia musical, aclamado por la crítica y considerado como un gran trabajo sonoro en la historia del rock, incluido en muchas listas y rankings de música en todo el mundo, considerándo entre los mejores álbumes de todos los tiempos.

Pero ¿cuál es la relación que tienen estas dos obras maestras? Aparentemente nada, pero si se sincronizan…

Si se juntan el tono optimista de la película con el pesimismo del álbum, encontramos un gran contraste que nos hace pensar que ambos no tienen nada que ver. Pero ¿qué pasa si vemos la película y al mismo tiempo escuchamos el álbum? ¡Cuas! Descubrimos que las imágenes y la música se sincronizan y parece que las canciones de Pink Floyd fueron compuestas expresamente para acompañar a Dorothy en sus aventuras para regresar a casa, ya que no hay lugar como el hogar. Este fenómeno, según los que saben, se le llama “El lado oscuro del Arcoiris” (The Dark Side of the Rainbow).

Y aquí viene lo bueno. Deben seguir las siguientes instrucciones para que descubran lo que les cuento: primero deben conseguir una copia de la película del El mago de Oz en cualquier formato. Luego (esto es importante) hay que tener un CD de The Dark Side of the Moon. El disco de chapopote no sirve para esta prueba, ya que se debe hacer una pausa en la película para “voltearlo” en el tocadiscos, y podría perderse la secuencia del disco con la pelicula, ya que se debe reproducir el disco completo y cuando se acabe volverle a dar play; la película dura más que el disco, y sonará dos veces y un poco más durante la proyección. Aunque las sincronías más interesantes aparecen en la primera escuchada del disco. Es importante que le bajen el volumen a la película, le quiten los subtítulos en español (si es que cuenta con ellos), ya que estos no aportan nada a la experiencia, y le suban el volumen al su reproductor de sonido.

Cuando la película y el disco están preparados (cada quien con su cada cual), denle play a su estéreo exactamente cuando el león de la Metro-Goldwyn-Mayer ruge por tercera vez. Y ya, como en un tobogán, déjense ir, pónganse flojitos.

Aunque si les da flojera hacer todo eso, denle click aquí.

  Ahora veamos y escuchemos las coincidencias más importantes.

El primer momento sincronizado es cuando se termina la canción de “Speak to me” y pasa a “Breathe” justo cuando aparece el nombre del productor Mervyn Le Roy. No es algo que importe pero, es para saber que vamos bien. En la transición de “Breathe” a “On the run”, Dorothy se cae de la cerca del corral de los marranos en la que está subida y anda caminando. Después, en este mismo tema, mientras suenan helicópteros, dorothy mira al cielo mientras canta.

Las campanas y los efectos de los despertadores de la canción “Time” sirven de fondo para acompañar el viaje en bicicleta de Elvira Gulch; comienzan a sonar cuando ella aparece en pantalla y terminan exactamente cuándo se baja de la bici. Pero la parte que más impresiona en este experimento es durante la rola “The Great Gig in the Sky’ (El gran concierto en el cielo), que coincide con la escena en la que la casa sale por los aires elevada por un tornado… (Chale, me acuerdo que de niño me tocó ver cómo en un ventarrón se voló literalmente el techo de lámina de asbesto de una casa y ahí van los todos los integrantes de la vivienda corriendo por su techo barranca abajo…Ejem.) La voz de Clare Torry ambienta este tornado y le da un toque escalofriante y de caos al mismo tiempo. Cuando la Claire esa deja de gritar, Dorothy cae en un profundo sueño después de golpearse la cabeza con la ventana.

Cuando este tema termina, comienza la canción “Money”. Este momento es significativo, ya que es la primera canción del lado B del LP. El track coincide con el paso de la película del blanco y negro (o más bien del sepia) al color.

Posteriormente podemos observar que durante del gran solo de guitarra de “Money”, los graciosos munchkins bailan al ritmo de la música. El paso de “Us and Them” a “Any Colour You Like” también coincide con el cambio de escena. Cuando suena “Brain Damage” (Daño cerebral), el espantapájaros baila como un loco mientras desea tener un cerebro. El disco termina con “Eclipse”, y durante los latidos finales, Dorothy acerca la cabeza al pecho del hombre de hojalata, de tal manera que parece que estos latidos provienen de su corazón ausente.

Pero no todo acaba aquí. Las letras de las canciones muchas veces describen lo que está sucediendo en la pantalla. Por ejemplo, después del solo de saxofón de la canción “Us and Them”, cuando comienza a cantar David Gilmour, se aparece una bruja cuando dice “Black” (la bruja lleva un vestido negro), y cuando dice “…and blue”, Dorothy aparece a cuadro con su vestido azul. En la canción dicen “which is which”, pero suena como si dijeran “wicked witch”. Luego, cuando dicen “up”, la bruja levanta la escoba, y cuando dicen “down”, ésta se agacha y la cámara enfoca unos pies que desaparecen debajo de una casa. Y al final, cuando el tema dice “out”, la bruja buena sale de escena en una bola azul.

Más adelante, la canción “Brain Damage” dice “Hay algo en mi cabeza” mientras Dorothy toma una manzana del árbol viviente, y el mismo árbol se la quita cuando la letra de la canción dice “Pero no es mío”

La portada del álbum es llamativa. Un haz de luz blanco atraviesa el prisma y se convierte en un arco iris, como el del tema principal de la película. A su vez, este arco iris continúa en los interiores del disco, donde nuevamente atraviesa el prisma y vuelve a convertirse en luz blanca. Tal y como ocurre en la película, que del blanco y negro pasa al color y al último se convierte en blanco y negro nuevamente.

Existen más de cien coincidencias; algunas pueden resultar insignificantes o no muy evidentes. Para conocer el origen de esta leyenda no es necesario recorrer el camino amarillo sino consultar el bendito Internet. A algún ocioso se le ocurrió realizar el experimento anterior, y al descubrirlo, le dio la difusión correspondiente.

Ahora ¿qué dicen los involucrados en la grabación del disco? Alan Parsons, dice que nunca utilizaron El mago de Oz para la creación del disco. Los miembros de Pink Floyd también han rechazado la conexión entre la película y el disco. Excepto Roger Waters, que siempre mantuvo silencio respecto al tema. Después de todo, cuando se dan cuenta de la magnitud de las leyendas urbanas, prefieren mantener el halo de misterio para hacer más popular su obra.

De todas formas siempre existirá en el aire la duda a quién en su sano juicio se le ocurrió todo esto. ¿Qué ocioso, o mente retorcida diría yo, tuvo la ingeniosa idea de ver El mago de Oz escuchando The Dark Side of the Moon? Eso nunca lo vamos a saber. Lo que es seguro es que Dark Side of the Moon es una curiosa experiencia audiovisual que merece la pena disfrutar.

Nos vemos más allá del arcoiris, o en el lado oscuro de la luna, o en ambos; como ustedes gusten.

Por Alex Fulanowsky

Comments

comments