FILME: Jim & Andy: The Great Beyond

DIRECTOR: Chris Smith

PAÍS: EUA

AÑO: 2017

 

Durante la producción de la película Man on the Moon (1999) —basada en la vida del excéntrico artista y comediante Andy Kauffman—, Jim Carrey permitió que un equipo de documentalistas, encabezado por Lynne Marguiles —antigua novia de Andy— y Bob Zmuda —su compañero de trabajo— lo siguieran en su proceso de interpretar al difunto genio creativo.

Sobra decir que la experiencia en el set fue una completa locura. Jim se envolvió tanto en el papel que Universal Studios prefirió prohibir estas cintas con tal de que el público no creyera que el actor de éxitos como The Mask (1994), Liar Liar (1997) y The Truman Show (1998) fuera un cretino en la vida real.

Por fortuna, este enriquecedor detrás de cámaras ha vuelto como parte del documental Jim & Andy: The Great Beyond, protagonizado por Jim Carrey y sus anécdotas sobre la realización de la película, que van desde su primer acercamiento al proyecto hasta lo que ocurrió después de su estreno y cómo el papel cambió su vida.

El material también incluye breves entrevistas con los demás actores de reparto, el equipo de producción y los propios conocidos y familiares de Kauffman, además de sus opiniones acerca del espectacular trabajo de Jim Carrey, quien, definitivamente, los impregnó del espíritu de Andy, resultando en experiencias bastante divertidas e interesantes que, más de una vez, desafían los límites entre realidad y ficción.

Uno podría cuestionar el nivel de compromiso por parte de Jim. Como Andy Kauffman tenía una rivalidad en contra del luchador profesional, Jerry “The King” Lawler, Jim decidió revivirla tras bambalinas —Lawler se interpretó a sí mismo en la película—, desencadenando un enfrentamiento real entre ambos.

El personaje de Tony Clifton, una de las creaciones más controversiales de Kauffman, vuelto a la vida por Jim Carrey, también causó varios problemas en el estudio. Por ejemplo, cuando fue en busca del director Steven Spielberg, o cuando visitó la mansión Playboy y conoció a Hugh Hefner.

El documental aborda también la trayectoria del actor canadiense y su eterna devoción a Andy Kauffman, así como sus propias preocupaciones como interprete y un poco sobre su vida personal. Se escarba en la parte más emotiva e inspiradora del filme, transformándolo en algo más que un simple homenaje a uno de los creativos más desafiantes de su época.

Las historias de éxito entre Jim y Andy son ejemplos de dedicación, esfuerzo y, sobre todo, riesgos personales, en los que la integridad como artista siempre fue lo más importante, y que no por nada seguirán siendo recordados en sus respectivos ámbitos, inmortalizados en la memoria del público, de la industria del entretenimiento… y del más allá.

 

Por Sergio Osvaldo Valdés Arriaga

 

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