(A propósito de lo sucedido en Ayotzinapa: acá un texto del Colectivo Semosansinamás, donde se habla de una masacre descentralizada”)

Por colectivo Semosansinamás

Foto por Victor Hugo Valdivia de la serie ‘Allende, Coahuila II’

“Vivimos aterrados de olvido. El olvido de nuestros derechos, el olvido de lo que fue y de lo que no queremos que vuelva a ser. Nuestro esfuerzo no sólo es por mantener vivo el recuerdo, por condenar el olvido. Nuestro esfuerzo no es sólo por alzar la voz; sino, para decir, con esos gritos y este arte, que creemos que nuestra situación no es muy diferente a la de aquella época. Pensamos en nuestra situación como un reflejo sólo un poco distorsionado, pero igual de aterrador. Nos encontramos en medio de una masacre descentralizada.

En la suma se contabilizan cincuenta mil. Una masacre cuyas víctimas son, en su mayoría, jóvenes de clase media y baja, hijos de obreros, hijos de la clase trabajadora. Jóvenes que deberían encontrarse en nuestra misma situación de estudiantes. Acaso, ¿no son ellos quienes gritan e imploran por una mejor vida?, ¿no es acaso esa actitud la que evidencia la necesidad de un cambio? Será que su muerte, además de ser un número en las estadísticas, implora una vida digna. Vivimos en la incertidumbre del amenazante cese de nuestro futuro. Y es irónico que aún se nos venda ese derecho a tener acceso a una educación que ni siquiera nos garantiza un desarrollo digno dentro de nuestra sociedad.

Somos consumidores de una mala inversión educativa, que contrasta con las visiones de progreso que inundan el discurso universitario y político. “Sin pasado, ni futuro, el presente ¿que razón tendría de existir?” . De pronto se requiere contar con memoria histórica, lo necesitamos, lo exigimos. Estamos a un paso de llegar al abismo. Estamos solos. Necesitamos organizarnos para sobrevivir. Este acto de usar la palabra no es sólo un proceso de redimir y redimirnos, de convocar a la memoria, es un llamado a unirnos como compañeras y compañeros. ¿Qué respuestas tenemos, con qué opciones contamos? Nos ofrecen un Estado policiaco, militarizado, un Estado de Muerte, necesitamos y exigimos una organización de la sociedad donde se ofrezca la oportunidad de poder ejercer nuestros derechos humanos, contar como base con una educación pública, gratuita y de calidad. ¿Para qué invertir en más “seguridad”?.Cuando la “seguridad” significa para nuestros “representantes”, más policías, más soldados, más armas, más detonaciones, más asesinatos legales. Al contrario, para nosotros, más policías y más soldados, significan más asesinos potenciales de los cuales no sabemos ni para quién trabajan. De lo único que estamos seguros, es de quienes somos. Para nosotros seguridad significa más y mejor educación, más y mejores empleos, mejor vivienda y mejores inversiones que garanticen una calidad de vida significativa.
¿Qué vemos, que divisamos? En el mundo se están gestando revueltas, la rebeldía de los jóvenes están escribiendo las nuevas páginas de la historia de los pueblos oprimidos. Hoy somos anónimos, somos indignados, somos estudiantes en Chile, somos inmigrantes que la frontera nos cruzó, somos un bulto en la cajuela de una troca, somos un chicano que grafitea en la street la freewall en L. A., somos un Otomi que vende tortillas en la quinta avenida, we are a homie en la cárcel muriendo de SIDA, somos un joven campesino sin tierra en Brasil, somos un maya que revive y usa pasamontañas, somos las muertas de Juarez, somos una mujer siendo obligada a subir a un coche, somos una parte del reflejo en este espejo agrietado, somos un dos de octubre del dosmilonce que no suelta el pasado.”

 

 

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