FILME: En el hoyo

DIRECTOR: Juan Carlos Rulfo

AÑO: 2006

PAÍS: México

En el hoyo (2006) es un largometraje de Juan Carlos Rulfo que relata la jornada laboral de un grupo de obreros y albañiles responsables del segundo piso del periférico en la Ciudad de México, un proyecto que surge como remedio para combatir el insoportable tráfico de la zona metropolitana.

Entre sus protagonistas figuran Chabelo, o “el Chaparro”, un individuo serio que siempre cumple con sus asignaciones de una manera responsable y atenta. Su apaciguada personalidad lo distingue fácilmente del resto. Nunca se queja, ni siquiera cuando el camión decide pasarse de largo. Acepta su precario estilo de vida, resignadamente.

Por otra parte tenemos a José Guadalupe Calzada, o “el Grande”, un hombre escandaloso e inquieto que no tiene problema alguno en dar su opinión y contar sobre su turbio pasado. Tras unas cuantas anécdotas y momentos íntimos con él, el espectador descubre que quizás aquella actitud socarrona es un mecanismo de defensa en contra de su soledad y tormento.

Muy en el fondo, el Grande se arrepiente de las cosas que ha hecho, pues sabe muy bien hasta dónde lo han llevado. Está solo y guarda mucho coraje, sobre todo porque clama haber visto lo peor de la sociedad. Para él, la gente que estudia sólo lo hace con la intención de robar; que, una vez terminada la construcción, ellos —los obreros y constructores que trabajaron en ella arduamente— no se llevarán ni una pizca del crédito. Y en parte tiene razón.

Entre el humor, las vulgaridades, los escombros, la mugre y la autopista, convivimos de cerca en el día a día de los jornaleros, a quienes se les pregunta por cuestiones relacionadas con el gobierno, la fe y el amor.

Gran parte del documental transcurre de día, sin embargo, también somos testigos de unas cuantas intervenciones nocturnas, protagonizadas por una dama que vigila los alrededores. Ella reconoce la existencia de tanto Dios como del diablo, y sabe que, en construcciones tan grandes como estas, los accidentes son inevitables. Y estos cuestan almas.

El título parece indicarnos la pertenencia de estos trabajadores a una clase más baja —que en ese entonces ganaban alrededor de 50 pesos la hora—, y cómo suelen ser percibidos de manera inferior cuando, en realidad, ellos son los que terminan edificando el país. Por más que queramos hacerlos a un lado, forman parte de nuestro folclor mexicano y, gracias a su dedicación y esfuerzo, hemos levantado ciudades.

El documental termina con un increíble plano secuencia que captura de forma aérea la magnitud de la obra en proceso, recorriéndola durante más de cinco minutos para hacernos comprender que, sin la mano de obra, este enorme monumento no existiría en primer lugar.

Concluyendo en una nota alta —tanto técnica como narrativamente—, En el hoyo es un documento histórico que resguarda no sólo la construcción de un puente, sino también de aquellos que le dieron vida.

Por Sergio Osvaldo Valdés Arriaga

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