La región salvaje | Tres anuncios por un crimen | Llámame por tu nombre

En cuerpo y alma | Lovesick | Lo más sencillo es complicarlo todo | La Prima

Maze Runner: Cura Mortal | Olé, El Viaje de Ferdinand

⋆ ⋆ ⋆ ⋆ Deje todo y corra a verla

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

⋆ ⋆ Vale la pena

Puede verla

No se moleste

• • Evítela como la plaga

El Aperativo

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

Mire, llegó a cartelera pero no de todas las ciudades, La región salvaje, que en palabras del propio Michel Franco (Las hijas de Abril) es “Una joya […] Es la película que nunca has visto y que nunca vas a volver a ver […] Es irrepetible”.

Imaginando que no llegará a las demás ciudades, véala como pueda; buscándola se consigue. Y si no sale, avíseme y le facilito una copia. A fin de cuentas de eso de trata el cine ¿qué no? De compartir. Eso sí, es clasificación C, y hay una escena que es la imagen nítida de El sueño de la esposa del pescador de Hokusai, así que es bajo su propio riesgo.

El Entremés

⋆ ⋆ ⋆ ⋆ Deje todo y corra a verla

Revise la video reseña que este Cinéfago hizo de Tres anuncios por un crimen, pues es la película que le podría quitar el Oscar a Mejor Película a La Forma del Agua.

Enganchado mucho más en la segunda vez que la vi, donde descubrí más detalles, lo que rescataría de la película es su humor negro; todos en la sala lo entendían y lo compartían, algo que no todas las películas consiguen.

Las dos escenas que son mis favoritas son la de “el venado” y la de “las pantuflas”, y no sólo porque en la primera se demuestre todo el poder actoral de Frances McDormand, y en la segunda todo ese humor negro en medio de una tragedia, sino porque con esas dos escenas, intuyo, nos muestra cómo esta mujer, a falta de justicia, comienza a perder ya un poco la noción de realidad.

Lo que vemos es al venado, pero no sabemos con certeza si fue real o imaginación de Mildred, pues ella estaba sola, algo que sería comprensible ante todo el dolor que carga. Esté o no perdiendo la razón, ella se vuelve a instalar en la realidad cundo Dixon le da “un día de esperanza”, algo que no había tenido en mucho tiempo, y que como sabemos, la esperanza el algo que no alimenta pero al menos da sabor.

Esta tarde me dijo mi amigo, el mismo que está enamorado de un Mapache, que le frustró el final. Él quería saber quién violó y mató a la hija. Le dije: De eso se trata, amigo, que sientas la misma frustración de Mildred y de miles de madres; y de que te cuestiones si esa frustración justifica un acto venganza “ciega”.

El Plato Fuerte

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

Fue desde la primera vez que vi Llámame por tu nombre que me pareció un regalo a la vista por su estilo pulcro y limpio, además de porque mantiene un ritmo ameno y cálido.

Entonces un poco en broma pensé: también se podría llamar como la canción: “Mi amor de verano, mi primer amor”, porque más allá del descubrimiento de una identidad sexual, lo que presenciamos es el descubrimiento del amor, y que sin importar el género, es algo que a todos nos sucede, sucedió, o sucederá; y de cómo toda resistencia contra él es inútil, porque toda la inteligencia intelectual sucumbe, al final de cuentas, a todo el amor que se puede llegar a sentir por una persona; aunque esa persona no se quede con nosotros.

La escena en que la madre lee un poema arroja una pregunta: “¿Es mejor morir que hablar?”, que es el dilema que cualquier primer enamorado(a) enfrenta: jugarse la vida en declararle o no el amor al ser amado, o morir (románticamente) con ese amor secreto. Pero aunque Eliot tomará el riesgo, al igual que el verano, el primer amor acaba, y la cuestión se convierte en qué hacer ahora sin esa persona, con ese amor, con ese hueco que ha dejado y que parece quitarle sentido al mundo… pero que sabemos, con el paso del tiempo, que poco a poco podremos salir de ese hoyo y quizá, quien sabe, volver a amar.

Intenté negarlo, pero debo admitir que tengo un problema clasista con la película. Aunque cualquiera se podría identificar al recordar su primer amor y por ende su primer desamor, no lograba empatizar del todo con un personaje que pasa su verano transcribiendo música clásica, leyendo a los grandes, oyendo a su madre leerle en alemán y traducir en inglés mientras le habla a la servidumbre en italiano. Yo a lo mucho fui a cursos de verano.

Zalamera pero no por eso condescendiente, el contraste en la situación de Eiot es claro: cómo un personaje ferreamente inteligente, se doblegará con todo y su frío intelecto, ante un cálido amor fundidor. Pero además, fue hasta que lo oí de Fernanda Solórzano, que todo parece verse bello en la película porque todo es un recuerdo de Eliot; y es que sí, todo aquello que significó algo para nosotros, lo recreamos a partir de recuerdos, y aunque sean recuerdos de momentos tristes, tratamos que sean recuerdos gratos, idílicos, sino es que perfectos, porque sólo así los podemos albergar en nuestra memoria, y sólo así podemos seguir adelante.

Con la idea quizá, pues, de que nuestra vida es un constante recuerdo, la película nos plantea algo simple pero retador: más allá de si recuerda a su primer amor, más bien sería ¿cómo recuerda a ese primer amor? Y, claro, haya sido dolorosa o no, a esa primera ruptura.

El Postre

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

Una suerte y grata sorpresa fue enterarme mientras escribía esta columna que acaba de llegar a Netflix En cuerpo y alma (On Body and Soul), película húngara ganadora del Oso de Oro en Berlín y nominada al Oscar 2018 a Mejor Película Extranjera.

Me parece que la grandeza de la película, al igual que la del amor, radica en su sencillez, su delicadeza y en su tono personal, y en que plantea el improbable amor entre Mária y Endre, dos seres introvertidos que rayan en lo antisocial, solitarios y retraídos por convicción, salvados por la rutina que ellos mismos se impusieron (ella un tanto obsesiva-convulsiva); y que coincidirán en el mismo lugar de trabajo y que no por ello les resulta fácil hablarse.

Pero resulta que de manera casual estos dos extraños descubren que comparten el mismo sueño de una pareja de ciervos en un bosque nevado, por lo que intentarán empezar una relación que pondrá a prueba la soledad de ambos: ella que no está acostumbrada al contacto físico por lo que (ya verá cómo) investigará; y él que con un brazo izquierdo muerto, no es indiferente a la vividez de la carne y el amor.

Lento, a su tiempo, pero no aburrido, todo esto se da en medio de su lugar de trabajo: un matadero de reses que muestra de manera explícita una realidad descarnada de animales condenados a morir, para hacer contrapartida a oníricos pero explícitos ciervos que en palabras de la misma directora, serían la versión libre de las reses, y que como seres vivos al igual que cualquiera en el amor y en los sueños, nos hay más remedio que ser plenamente nosotros mismos.

En cuerpo y alma, como el mismo título lo insinúa, es la polaridad entre lo real y lo onírico, lo trivial y lo idílico, lo carnal y lo incorpóreo; o que en palabras de Borges sería: “Para el amor el sexo sería uno de los medios; y otro podría ser, la palabra, o una mirada, un silencio, una puesta de sol compartida, ¿no?”

La Gula

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

Entrados ya en el tema, y tomándome una pequeña licencia, este Cinéfago descubrió una serie en Netflix llamada Lovesick (Enfermo de amor), la historia de Dylan y de cómo amar siempre es algo complicado, sobre todo para él, que tras siete años de amistad, se ha dado cuenta que siempre ha estado enamorado de su amiga, quien justo ahora está a punto de casarse.

Rápidamente el primer capítulo plantea lo esencial: Dylan, por cuestiones de salud, tendrá que contactar a todas sus anteriores parejas sexuales, lo que servirá como pretexto para repasar mediante diferentes saltos al pasado cada una de sus relaciones y de cómo es que no se daba cuenta de que su amiga Evie siempre ha estado enamorada de él.

Esperando a que o Evie le diga a Dylan, o que Dylan acepte que también ama a Evie, uno va capitulo a capitulo sintiéndose mal por cómo la pobre de Evie, por más que lo intenta, siempre se ve impedida por algo o alguien de decirle a Dylan que lo ama, y de cómo el sonso de Dylan ignora el amor de Evie por su demás conquistas. Así el final de la primera temporada lo incitan a comenzar a ver de inmediato la segunda.

Sólo que a estas alturas la serie nos pone contra la pared, pues después de sentirnos mal por por Evie, nos comenzamos a encantar con la hermosa Abigail <3 y de su genuino amor por Luke, así que en el último capítulo de la segunda temporada nos tiene en la encrucijada de seguir sufriendo por ese amor que todavía siente Evie, pero al mismo tiempo querer que Dylan se quede con Abigail.

Lo mejor, y lo más triste quizá, se pone en el tercer capítulo de la tercera temporada, tanto que me acuerdo y quiero verla otra vez.

Enganchadas bajo un humor moderno, Lovesick, junto con Atypical y The End of the F***ing World, son series de Netflix que sin duda disfrutará mucho y que son amables con el tiempo del espectador; y si lo quiere también decir así, ideales para los apátridas del 14 de éste mes.

El Digestivo

• • Evítela(s) como la plaga

Xoloescuincle cualquiera, la política compatriota de ver las películas mexicanas que llegan a cartelera sea cual sea la cinta, llevaron a este Cinéfago a tener que ver el fin de semana Lo más sencillo es complicarlo todo y La Prima.

Con pena ajena, pero ¿qué le digo? La primera, Lo más sencillo es complicarlo todo, es protagonizada por la ya crecidita Danna Paola, pero estoy seguro que ni sus fans podrán negar que la película y sus actuación deja mucho que desear. La trama, que es forzada, sólo sirve y está a merced de querer mostrar el egocentrismo cool de Danna, cosa que ni su final de “amor compresivo” salva.

Empero, como si no fuera suficiente, el intro de créditos y algunas escenas durante la película hacen referencia a películas de culto o populares, como si su director Rene Bueno (que de bueno sólo tiene el apellido) nos quisiera presumir que sabe mucho de cine. Nada de eso le sirve, pues cae en los típicos clichés y personajes estereotipados y acartonados, que más allá del “atractivo visual” no tienen nada más que ofrecer.

Pobre ingenuo; una mínima esperanza en mí pensaban que Dannita daría el gran brinco sólido de la TV al cine. ¿Pero qué se puede esperar de una actriz que tuitea: “Me robaron mi iPhoneX !!!! por favor quien lo haya encontrado, apiádese de mí!! Tiene una funda rosa :(“. #truestory”.

Como si no fuera suficiente, el mismo día vi La Prima. Cuando la comencé a ver me sorprendió ver que el guion era de Vicente Leñero (El crimen del padre Amaro), y que había actores y actrices como María Rojo, Angélica Aragón, Jesús Ochoa o Ernesto Gómez Cruz. Pero ni bien arrancada, las escenas de Natasha Esca en ropa interior y de las piernas, glúteos y escotes de Isabel Madow (la ex-secretaria de Brozo), me hicieron sentir que estaba viendo una película de ficheras contemporánea. Pero el cine de ficheras al menos era transparente, aventado contra la censura. Ésta ya ni eso. Se ven cosas peores en la televisión.

Intrigado en qué se iba a convertir todo esto, se resume en la típica historia con esposos infieles cornudos, esposas atractivas que se quieren liberar de una vida aburrida, viejos rabos verdes millonarios, servidumbre chismosa y entrometida; todo para hacer una supuesta crítica al machismo y promover la liberación de la mujer, pero que del chiste sexual barato no pasa.

Obsoleta, sosa y basando su trama en lo prosaico, esta sexy-comedia, junto con la anterior, sólo demuestran que el cine mexicano comercial (en contradicción con propuestas como La región salvaje) está tocando verdadero fondo. Lo que asusta más no es que la gente pague por eso o que nuestro impuesto del Eficine 189 se gaste en estas babosadas, sino que lo que a veces se dice: que el mexicano, cuando toca fondo, sigue escarbando.

La Sobremesa

No se moleste

No le haré perder mucho más tiempo como me lo hizo perder a mí Maze Runner: Cura Mortal. La primera mitad de la película se la pasan tratando de rescatar a Miho (el oriental), y la segunda otra mitad tratando de rescatar a Thomas (el protagonista), que quedó atrapado en la Última Ciudad por tratar de rescatar a Miho, y de paso recuperar a Teresa quien al final no se salvará, lo cual hace al menos que el final no sea tan meloso, aunque no por eso tediosamente largo como un día sin pan.

Apenas y la recuerdo, pero la primera entrega de Maze Runner fue en 2014, la segunda en 2015, así que en pleno 2018 y con más de 300 películas vistas entre 2015 y 2018, era inevitable que esta distopia juvenil estuviera desdibujada en mi mente. Pero es que es para eso, para los fans de la saga novelada que busca un público adolescente, y no niños menores de 10 años que 2 horas y 22 minutos después, se vuelven un tomento para sus vejigas y sus padres.

⋆ ⋆ Vale la pena

Lo mejor sería que llevara a sus hijos, sobrinos, nietos, entenados o no sé qué, a ver Olé, El Viaje de Ferdinand. Los infantes se lo agradecerán y usted no habrá sentido que tiró su dinero a la basura.

Por Josué Salvador Vásquez Arellanes

*Cinéfago: El que tiene el hábito de comer y devorar cine

Comments

comments