Por Melissa García Aguirre

Ilustración de la serie ‘No somos daños colaterales’

Nunca quise ser mujer, nunca quise ser hombre. Siempre quise ser yo.  

Carta a mujeres,

Hace un par de semanas fui invitada a desarrollar un proyecto de performance para la ciudad de Monterrey, lo pensé, no lo deseaba mucho, hace ya seis años que no presento nada en mi ciudad natal. Bajo este pretexto comencé a trabajar el proyecto que se materializó con el nombre de “Adiós mujer, adiós para siempre, adiós”, al cual quisiera invitar a participar a través de esta carta.

El título de este proyecto está inspirado en la canción popular mexicana “La barca de oro”, la cual narra la despedida que un personaje anónimo dedica a una mujer para iniciar su búsqueda hacía la barca de oro,imagen que se utiliza en la canción como metáfora de la muerte y el paso hacia otra vida. La intención de utilizar parte de la letra de esta canción como título alude a una re-contextualización de la misma. “La barca de oro” me recuerda ese espacio de nostalgia que solía sentir permanentemente cuando era niña y que ahora como adulta me invade por momentos, pero ya no como una sensación instalada por completo, sino como la memoria de un estadío infantil que fijaba en mí ciertas características, que encerraba todo lo que yo podía llegar a ser en una sola palabra: mujer.

Adiós mujer, adiós para siempre, adiós” indaga en estas vicisitudes biográficas que giran alrededor del “ser mujer”, de “la mujer”, de “las mujeres”.  Aunque el proyecto surge como una investigación personal, es también una invitación a la colectividad. Una invitación con la consciencia de la diversidad de subjetividades, tránsitos y transformaciones únicas que compartirán espacio y experiencia a través de su desarrollo.  Es probable que “Adiós mujer, adiós para siempre, adiós” sea mi despedida de ser mujer, no porque desee ser hombre, sino porque mi búsqueda, tanto personal como artística, se dirige hacia la cartografía de un género propio. El objetivo de este proyecto es el de fungir como dispositivo de reflexión y de tránsito hacia la búsqueda de un género autónomo, un género propio que nos haga sentir en libertad y plenitud.

Sin título 01 La primera performance del proyecto

Desde niña tuve una relación muy íntima con el sufrimiento, el dolor, las lágrimas. Los asuntos profundos que se me acumulaban en el estómago y en el pecho. Conforme fui creciendo me hice de un diario para recopilar estos asuntos y al paso del tiempo me di cuenta que la mayoría tenían que ver con un solo, el de ser mujer. Me dolían las cosas que le dolían a las demás mujeres, me dolía lo que le pasaba a las demás mujeres, me dolía cuando me pasaba algo doloroso por el hecho de ser mujer, de hecho, me sigue doliendo.

Sin título 01, trabaja la temática del sufrimiento y la tristeza “de la mujer” a través del símbolo de la lágrima, ejerce una crítica a la condición cultural de la mujer y las mujeres como seres que sufren, que lloran, que ejercen una vida pasional y dolorosa. Es posible que esta no haya sido una experiencia fundamental en tu vida, pero debo decir que en la mía al menos fue algo que capté con mucha fuerza. Sin intención de banalizar esta performance, me gustaría describirla como una  catarsis-despedida de la tristeza del “ser mujer”, de “la mujer”, de “las mujeres”. Sin título 01pretende funcionar como una plataforma de reflexión crítica y colectiva alrededor de esta condición, incitar al tránsito, al movimiento, a dejar atrás la condición de mujer dolorosa y llorar por última ocasión por todo aquello que nos ha hecho sufrir por el simple hecho de “ser mujeres”, de haber nacido biológicamente mujeres. Esta es una invitación para decirnos juntas y a nosotras mismas “adiós mujer, adiós para siempre, adiós”.

Lo que se busca con esta despedida de la tristeza no es el erradicar tal sentimiento en sí. La tristeza es una emoción parte de muchos procesos fundamentales en la vida, este proyecto se refiere exclusivamente a la tristeza vinculada al hecho de ser mujer, se trata de problematizarla y comenzar a distinguir cuanto de ella ejercemos como parte de la reproducción de estereotipos, profundizar y dialogar a través de la participación en una performance. Sin título 01 consiste en reunirnos, vestidas totalmente de blanco, a pelar y desgajar cebollas con nuestras propias manos, cada una podrá llevar la cantidad de cebollas que considere pertinente a su propio proceso, no es requisito pelarlas, ni desgajarlas todas, pero sí tomar un momento de reflexión personal y decidir cuántas cebollas o kilos de cebollas deseamos desgajar en un ejercicio vinculado a la reflexión sobre el dolor y sufrimiento personal.

La cita para esta acción será  el día 31 de julio del 2015 a las 19:00 horas dentro de las instalaciones de La casa del Campesino, con dirección en Abasolo 1024, Barrio Antiguo, 64000 Monterrey, México. Como segundo paso nos reuniremos al día siguiente (lugar y horario por confirmar) para tener un diálogo abierto acerca de lo ocurrido. El acceso, tanto a la performance, como a este diálogo, serán restringidos, solo las mujeres participantes podremos estar presentes en ambos.

Para ser parte de este proyecto escribe al correo: melissa.garcia.aguirre@gmail.com con el asunto “Adiós mujer, adiós para siempre adiós” y, si te da tiempo, me encantaría que contestaras esta carta con los motivos por los cuales te gustaría participar, envíala en el mismo correo con tu nombre completo. Este último paso (el de la carta), no es un requisito para ser parte de este proyecto, pero debes saber que estaré agradecida de recibir algunas de tus palabras como respuesta. Yo te contestaré con datos más precisos sobre el proyecto y responderé a todas las dudas que tengas. Espero que puedas ser parte de esta experiencia. 

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