Por Alberto Mendoza Ramírez

El pasado 6 de junio del presente año el entonces candidato a la presidencia por la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López Obrador, anunció que su cierre de campaña se realizaría en el Estadio Azteca el día miércoles 27 de junio; esto después de la negativa por parte de las autoridades de la Ciudad de México de prestarle la plancha del Zócalo capitalino como había ocurrido en los años 2006 y 2012. Así bien, días después, el entonces contendiente a la presidencia de México, fijó los parámetros del programa, el cual, señaló que sería un evento cultural y artístico, en el que participarían diferentes cantantes nacionales.1

Como ya se señaló, ahora el candidato Andrés Manuel López Obrador (AMLO), optó por rentar un inmueble privado para la realización del cierre de campaña, señalando que sería un evento gratuito para la sociedad en general. Este caso no es la excepción, pues anteriormente el ex presidente Felipe Calderón y el actual mandatario Enrique Peña Nieto, también efectuaron su cierre de campaña en el emblemático inmueble un domingo antes de la elección. Aunado a lo anterior, el 2018, sería parte del evento deportivo más importante, el mundial de fútbol cuya cede es en Rusia; así bien, el suceso político iría acompañado (como en 2006), de la efervescencia deportiva del momento.

Habiendo señalado lo anterior, el presente escrito tiene la finalidad de hacer un estudio etnográfico situacional del cierre de campaña de AMLO en el Estadio Azteca; esto, recuperando los acontecimientos más significativos del evento, donde se ven envueltos los políticos y ciudadanos asistentes, animadores, y vendedores, principalmente. Se analizarán aspectos que abarcan el espacio, los actores señalados, así como el discurso del candidato. Finalmente, se sacarán conclusiones generales del suceso y el efecto que tuvo los días posteriores.

Estadio Azteca: el uso del espacio.

Se puede decir mucho sobre el sitio donde Andrés Manuel decidió efectuar su cierre de campaña; aquí, es prudente señalar la distinción que Kathrin Wildner (2012) hace de las definiciones de lugar y espacio, ya que muchas veces se llega a malinterpretar en los estudios etnográficos. En primera instancia, por lugar entiende “un punto concreto, que está marcado por elementos arquitectónicos o landmarks2; es decir, que el lugar es simplemente una estructura donde se llevan a cabo diversas actividades. Por otro lado, en una definición más elaborada, guiada de los postulados del sociólogo francés Henri Lefebvre, la autora señala que el espacio es entendido como “aquellos puntos y conexiones definidos por reglas estructurales y vinculados por relaciones dinámicas, que indican procesos y movimientos”3; así bien, añade que el espacio social se determina por la comunicación e interacción entre los actores y la misma sociedad, y se desarrolla según las diferentes maneras de apropiación y los atributos de significación que se le dé.

Ahora bien, el cierre de campaña de AMLO en Estadio Azteca se le atribuye un significado que tiene que ver con el contexto futbolístico del momento; no es mera casualidad el lugar, el candidato, junto con los asistentes se apropió del espacio, aprovechando esa misma conmoción dentro y fuera de la cancha, esto, mediante el discurso político bajo un escenario que proyectaba un mensaje partidista hacia las tribunas del inmueble , añadiendo el uso de los colores del partido, a través de la propaganda que repartían algunos miembros de Morena, y las diferentes formas de apoyo que emanaban desde las gradas con la gran cantidad de porras en apoyo al candidato. Aunado a esto, también el ambulantaje jugó un papel importante en las inmediaciones del Estadio, esto, con la venta de artículos alusivos al partido y al principal dirigente, lo que pronto generó un ambiente homogéneo en las principales calles antes de llegar al Estadio.

Por otro lado, antes de comenzar el análisis más detallado, se puede señalar que el Estadio Azteca es un inmueble privado que puede albergar a más de 90,000 espectadores; sin embargo, es pertinente señalar que a diferencia de 2006 y 2012, donde AMLO realizó su cierre de campaña en un espacio abierto, ahora los simpatizantes tuvieron que trasladarse a un lugar cerrado, donde estaban delimitado el acceso mediante un boleto, y los que no contaban con uno, se tenían que quedar fuera del inmueble escuchando el mensaje4; de igual manera, dentro del inmueble, el diseño de las tribunas se encuentra separada y jerarquizados por los diferentes niveles que conforman la infraestructura del lugar. Características poco inusuales a la ideología del partido.

Miércoles 27 de junio

Entre un ambiente pasivo, a casusa de la derrota de la selección mexicana de fútbol ante Suecia en el último partido de la fase de grupos del mundial, se dirigían al Estadio Azteca una gran cantidad de personas para ver y disfrutar del cierre de campaña de Andrés Manuel López Obrador. Llegando a la estación “Registro Federal” el tránsito vehicular comenzaba a emerger debido a los innumerables peseros y camiones que trasladaban a gran cantidad de simpatizantes de Morena (principalmente). Cerca del lugar abordé un camión procedente de Iztapalapa, en el que viajaban alrededor de 35 personas, y cuyo destino era el coloso de Santa Úrsula. Faltando dos cuadras para llegar, entre porras que hacían referencia a AMLO, nos tuvimos que bajar del transporte, debido a que las inmediaciones del lugar ya parecían un gran estacionamiento público. Muchos de los camiones llevaban consigo gran cantidad de propaganda política, la cual hacía alusión a los diferentes candidatos delegacionales del partido. En cuanto nos bajamos, aparecían como por arte de magia los vendedores ambulantes, quienes ofrecían impermeables y bolsas para cubrirse de la lluvia, además de una gran diversidad de puestos de comida y artículos relacionados con AMLO.

Un punto importante a señalar, es que sí bien es cierto que los vendedores ambulantes de comida y con artículos del partido proliferaban en las inmediaciones del Estadio, en la estancia que yo estuve afuera del inmueble, nunca vi a algún dirigente o simpatizante de Morena repartir globos o banderas referentes al partido; en su lugar, se difundieron una gran cantidad de panfletos, por lo que, el color de las gradas se le atribuye a los simpatizantes y a la organización efectiva de sus militantes.5 De igual manera, las diferentes pantallas del inmueble colocadas entre los niveles de la tribuna, proyectaban anuncios alusivos a la coalición.

Cerca de las 16:00 pm, comenzamos a formarnos en las puertas que daban acceso al inmueble; curiosamente, los elementos de seguridad no estaban revisando a las personas en la entrada (como suele ocurrir en otros eventos masivos efectuados en el Estadio), esto, a la vez preocupa, ya que, si bien no se presentaron incidentes de gravedad dentro del lugar, es un poco riesgoso no cumplir con el protocolo establecido para acceder al recinto, ya que no se sabe qué eventualidades se pudiesen presentar. Otro punto importante a resaltar, es que tampoco se respeto la numeración de los asientos designados en el boleto, en cuanto logramos acceder, las personas corrían a las diferentes rampas en busca de un para sentarse, esto, sin importar qué tribuna les iba a tocar.

En cuanto me posicioné en un asiento de la tribuna que estaba frente al escenario, alrededor de las 16:30, me percaté que aún no comenzaba el evento, el cual estaba programado a las 16:00, todavía estaban con las pruebas de sonido correspondientes. Los asistentes comenzaban de a poco a poblar las gradas, en su mayoría portaban algún elemento referente al partido (playeras, gorras, mantas), por lo que pude observar, carecían banderas y globos, en su lugar, parecía que los coordinadores del evento, habían colocado diferentes lonas en las alturas del inmueble. Los asistentes en general eran muy discretos, ya que se caracterizaban por ser personas de la tercera edad, mujeres y niños generalmente; los cuales, fueron colocando sus mantas y lonas en las diferentes bardas del inmueble. Permanecían inquietos sin hacer mucho ruido, de vez en cuando se escuchaba de manera repetitiva: “¡es un honor estar con Obrador!”; sin embargo, bajo un ambiente tranquilo esperaban que diera comienzo el programa.

La organización del escenario era muy distinta a cierres de campaña pasados, donde anteriormente se había colocado un templete en medio del campo de juego, lo que permitía tener una visibilidad de todo el inmueble y el candidato presentándose como el foco de atención de los espectadores. Ahora, AMLO, decidió colocar un escenario fijo casi pegado a la segunda portería, en el que se pudo observar el nombre del partido (Morena) y los partidos que conformaban la coalición (Partido Encuentro Social y el Partido del Trabajo) en las alturas del escenario. La parte baja de la tribuna del fondo (con las butacas que formaban el logotipo de Coca-Cola) quedó completamente vacía, esto por seguridad y visibilidad de los asistentes.

A la altura de la cancha de juego, se colocó un protector de césped, y muchas cillas ordenadas de un lado y de otro en plantillas de seis, dejando un ligero espacio para el libre transito de los asistentes. Por otro lado, un punto importante a resaltar, es que AMLO, como en sus cierres de campaña pasados, dejó un pasillo estrecho en medio del campo, donde en el momento de su aparición lo iba a recorrer entre sus simpatizantes para subir por último al escenario. En la cacha de juego también se establecieron tres torres de sonido, las cuales se colocaron en medio del campo (dos atrás y una enfrente), con mantas referentes al partido, con esto, el sonido en todo el Estadio estaba garantizado.

Aproximadamente a las 16:50, apareció sobre el escenario el conductor del evento, quien con un mensaje festivo fue anunciando los grupos que se presentarían en las siguientes horas. Cerca de las 17:00 pm con un Estadio con alrededor de 20,000 asistentes, la banda sinfónica de Tlaxiaco procedente de Oaxaca inició el evento tocando el tema “Morena” (himno del partido); posteriormente, interpretaron el tema “El Necio” del importante trovador Silvio Rodríguez, canción que había acompañado casi toda la campaña del candidato, debido a una interpretación realizada por su esposa Beatriz Gutiérrez Mueller meses antes. Pesé a esto, los asistentes aún no terminaban por animarse, esperaban pacientes en su lugar. Cuando se terminó de tocar, hubo un lapso en el que se interpretó música regional, parecía que el ambiente cada vez se encendía; sin embargo, todavía faltaban por llegar más invitados, ya que el inmueble no terminaba por llenarse.

A las 17:20 continuó el festival la cantante Susana Harp, candidata por Morena al Senado, quien interpreto el tema “La Llorona”. Al poco tiempo, el grupo inicial se despidió interpretando el himno del partido. Al finalizar, los asistentes, organizados de manera autónoma, lanzaban gritos de apoyo para AMLO como: “¡presidente!, ¡presidente!” repetidas ocasiones, lo que fue construyendo un ambiente festivo entre los simpatizantes. Cuando el evento continuaba animándose, hacía su aparición los Jaraneros de “Caña dulce y Caña brava”, quienes al poco tiempo se ganaron al público con sus interpretaciones y con versos, los cuales hacían referencia a las diferentes injusticias sociales vividas en el actual gobierno, lo que logró que la gente se emocionara y emitiera de nuevo el grito de: “¡es un honor estar con Obrador!”.

Cuando el reloj marcó las 18:10, con un Estadio casi lleno, hacía su aparición en el escenario la famosa cantante Margarita, quien cantó frente a la constante afluencia de la gente que seguía llenando los pocos espacios de las tribunas. En un lapso de más de una hora, Margarita interpretó sus éxitos más famosos, mientras que los asistentes se pusieron a bailar entre los pasillos del inmueble. De igual manera, la cantante terminó prendiendo el ánimo de la multitud, quienes mediante la “ola” y una serie de pasos no planificados, al ritmo de cumbia seguían coreando las interpretaciones y gritando las canciones que deseaban escuchar.

Por otro lado, a la par de la cantante, se pudo observar la presencia de varios asistentes (coordinadores del evento y pertenecientes al partido), quienes más allá de animar la euforia de las personas presentes, iban cuidando y observando entre las tribunas el desarrollo pacífico del evento, entre los vendedores del nieve y refresco, se movían sin portar nada más que un chaleco guinda, no repartían nada, sólo miraban fijamente una y otra vez dentro y fuera del terreno de juego.

En relación a los asistentes a la altura de la cancha, no había un posicionamiento jerárquico como ocurría en las tribunas, muchos se quedaban en su lugar, otros se trababan de acercar lo más próximo al templete. Algo curioso es que si bien, en el evento no había muchas banderas, en la cancha, entre la verticalidad de la masa, se pudieron observar varias banderas de la comunidad LGBTTTIQ casi abajo del escenario, quienes al ritmo de la cumbia las agitaban una y otra vez, algo curioso si tomamos en cuenta que, en la colación política, el partido Encuentro Social (PES), no promulgan con ideas apegadas a la comunidad. Por otro lado, entre los demás asistentes no se pudo observar ningún otro grupo social con alguna otra insignia; en su gran mayoría las personas, vestidas de manera casual y sin distinción relevante, sólo emitían su apoyo de manera efímera y contundente.

Cuando el evento se encontraba en su esplendor, a la altura de la cancha varios coordinadores del partido exponían pancartas y papeles grandes hacía la tribuna, las cuales contenían nombres de algunos candidatos del partido para ocupar los cargos políticos, al momento que los asistentes aprobaban el acto repitiendo pocas veces al unísono: “¡es un honor estar con Obrador!”. Al finalizar, la cantante Margarita, aproximadamente a las 19:00 horas, el Estadio Azteca se encontraba completamente abarrotado, no cabía una persona más en el inmueble, lo que ocasionó que los simpatizantes que no pudieron acceder, se congregaran a las afueras del coloso a escuchar lo que pasaba dentro.

Bajo un ambiente festivo, a las 19:10 fueron apareciendo entre las tribunas pelotas gigantes, las cuales tenían marcadas las iniciales y los logos de los partidos políticos que conformaban la coalición (PT, Morena y PES), mientras los asistentes las botaban de un lado a otro y se mantenían eufóricos esperando el arribo del candidato a la presidencia. A los pocos minutos de que concluyera su espectáculo Margarita, hacía su aparición en el escenario la cantante Belinda, quien volvió a causar agitación entre las personas, y principalmente entre los simpatizantes más jóvenes, quienes se veían opacados entre la gran población adulta.

Al poco tiempo de que Belinda comenzara a cantar, algunos de los asistentes se comenzaban a impacientar, emitían silbidos y gritos que reclamaban la presencia de AMLO; pese a esto, se tuvieron que esperar a que concluyera el espectáculo en turno, el cual contrastaba con las personas de la tercera edad, quienes eran las más inquietas por querer ver al candidato. Aproximadamente, a las 20:20, la cantante terminó de interpretar su última melodía, por lo que el conductor del evento en compañía de personas allegadas al partido, comenzó a anunciar el arribo de Obrador hacía los pasillos del Estadio, al tiempo que en las tribunas se empezaba a gritar de manera coordinada y descontrolada: “¡es un honor estar con Obrador!”, gritos que no cesaron hasta escuchar de manera repetida una grabación del himno del partido.

Siendo las 20:30 horas, tras una fatídica espera, salió de un túnel del Estadio el candidato Andrés Manuel López Obrador, a la par de esto, las personas enloquecieron totalmente, de tantos gritos y aplausos no se distinguía bien el mensaje que decían, por primera vez en toda la tarde-noche el inmueble retumbó durante varios minutos. Al instante, entre la acaecida noche, en diferentes partes del techo del coloso, se comenzaban a proyectar varios mensajes alusivos al partido Encuentro Social; de igual manera, las personas ubicadas en la parte alta del inmueble encendieron sus flashes para iluminar el recinto. Un aspecto relevante es que, en todo el evento, fuera de las pantallas ubicadas debajo de los palcos, las autoridades del lugar nunca encendieron las lamparas de la parte alta, mismas que proporcionan iluminación en cualquier evento realizado en el sitio.

Como estaba preparado, AMLO caminó el estrecho pasillo para llegar al escenario, fue saludando a todos los presentes que se encontraba; como señala Kathrin Wildner (2012), en ese momento el candidato a la presidencia representaba un “nosotros”; es decir, mientras recorría el largo camino, trataba de proyectar una persona perteneciente al pueblo, con los mismos objetivos y anhelos. Después de una larga espera, con el himno del partido de fondo, subió al escenario, al momento de que una gran cantidad de papelitos color guinda y blanco brotaron entre la cancha. Ahí mismo se encontraba su círculo de amigos más cercano, junto con la candidata por la jefatura de gobierno, Claudia Sheinbaum, quien, inauguró su discurso final con una referencia al próximo presidente de México.

El discurso final de un líder carismático: Andrés Manuel López Obrador

El escenario estaba listo, ante los ánimos desembocados de los asistentes, la candidata por la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum tomó la palabra, en un discurso ameno recalcó la importancia de reivindicar la democracia mexicana, para esto señaló que era necesario ir a votar el pasado 1 de julio por los diferentes candidatos del partido, sólo para sellar el inminente triunfo de Morena. Posteriormente, mediante una retórica utilizada los 15 de septiembre para referirse a los héroes nacionales, Sheinbaum fue indicando los aspirantes a ocupar las Alcaldías de la Ciudad de México; al tiempo que un sector de la tribuna gritaba: “¡gobernador!” después de cada mención.

A continuación, reitero el derecho al voto para hacer historia con la transformación conjunta de México. Por último, a modo de biografía histórica, dio una pequeña introducción de la vida política de AMLO, haciendo énfasis en su correcta trayectoria pública y política, a la par se escuchaba en todo el inmueble: “¡presidente!” Una y otra vez.

Desde que estaba en el Partido de la Revolución Democrática, el ahora líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ha venido considerándose entre la población como una figura política carismática, la cual, retomando al clásico de la sociología Max Weber (1994), menciona que ésta es considerada como una autoridad del don de gracia, personal y extraordinaria; se caracteriza por “la entrega estrictamente personal, así como la confianza, asimismo personal, en la aptitud tanto para las revelaciones como para lo heroico y demás condiciones de caudillo, inherentes a un individuo”.6

En relación con lo anterior, AMLO ha venido construyendo la figura carismática a partir de la cercanía con la gente y el discurso político mostrado en todas las etapas de su candidatura (principalmente). Está vez no fue la excepción, en cuanto la candidata Sheinbaum dejó el micrófono, el líder de Morena dejó entrever que estaba convertido en el tipo ideal más puro de dominación carismática. Mediante el uso del lenguaje incluyente con un: “¡amigas/amigos!” comenzó el discurso que tanto habían esperado los asistentes del lugar, quienes pronto hicieron retumbar el Estadio coreando un: “presidente, presidente”. Posteriormente, iniciado su mensaje señaló que hoy (27 de junio) concluía la campaña política, reiteró la relevancia que tuvo el papel de las personas durante el largo proceso a partir de la formación de su partido; enseguida hizo énfasis en los resultados de las encuestas políticas, donde todas coincidían en su ampliada ventaja, lo que indicaba su victoria en la contienda electoral.

En un tono de agradecimiento, AMLO señaló que por fin llegaría la cuarta transformación de México, a la par que recalcó el papel tan importante que desempeñaron las personas protagonistas de su proyecto (hombres, mujeres, niñas, niños). De igual manera, mediante un discurso homogéneo, agradeció a una gran cantidad de grupos y organizaciones sociales, quienes ayudaron de manera importante a la construcción y consolidación del partido, y sin su apoyo no hubiera sido posible el éxito de la campaña. En las gradas, sin emitir mucho ruido, los asistentes parecían extasiados, escuchaban atentos los reconocimientos que continuaba haciendo el líder de Morena, quien, agradeció profundamente a obreros, campesinos, activistas sociales, hombres y mujeres en general, e indicó que ellos serían el principal protagonista el 1 de julio. Después, entre las tribunas se escuchaban toda serie de gritos de apoyo, descoordinados y sin aliento, aplaudían una y otra vez el mensaje político.

Posteriormente, después del amplio agradecimiento a la sociedad en general, AMLO, continuó con el discurso llevado a cabo durante toda la campaña; sin embargo, se pudo notar una retórica más elaborada e incluyente. Primero volvió a hacer énfasis en la importancia que tiene “acabar” con la corrupción, la cual, ha sido artífice del daño que sufre el país en pleno 2018; en un plano individual recalcó el papel de concientización política y social en contra de la corrupción, mismo que ha transmitido mediante el uso de su palabra dentro del partido y en cada lugar que ha visitado.

Después de tocar el tema de la corrupción, AMLO subrayo lo relevante que era no claudicar en el movimiento; a la par de esto, la lluvia se hizo presente en el evento, por lo que varios sectores de las tribunas se empezaron a retirar del inmueble de manera discreta7, mientras el candidato continuaba insistiendo en la función de convencimiento para efectuar el voto a su favor. Después, aludió el papel que hasta el momento han desarrollado los jóvenes en su movimiento, los califico como personas consientes y comprometidas con la transformación.

Posteriormente, fiel a su estilo, AMLO, volvió a hacer mención de los hechos históricos de México las distintas transformaciones que se han presentado en las etapas del país, haciendo referencia a una serie de procesos violentos que han sido protagonistas en varios periodos. Indicó que la próxima transformación que estaba por gestarse, sería la primera en la que no habría derramamiento de sangre, se llevará a cabo de manera ordenada y pacífica, respetando ampliamente el Estado de Derecho y la división de los poderes nacionales, insinuó que el proceso será contundente y que sólo se conseguirá de manera exitosa si los problemas se enfrentan de raíz y no sólo la superficie.

En otra parte de su discurso hace mención del respeto a la pluralidad de ideas, ya que sólo de esa manera se construye la verdadera democracia. Reitera una vez más que se terminaran las actividades ilícitas en el ejercicio democrático, y que nadie va a estar por encima de la ley; añade que terminará con el influyentísimo, castigando a quien robe al pueblo mexicano. Para esto, tiene el objetivo de reformar el artículo 102 para acabar con los delitos presidenciables; señaló que es tiempo de regresar el protagonismo a la sociedad civil para transitar hacía un mejor país.

Por otro lado, indicó que su gobierno será austero, con la finalidad de elevar el salario de los trabajadores, también, señaló una serie de medidas que tiene pensado llevar a cabo, mismas que repitió durante toda la campaña: no vivirá en los pinos; no se subirá al avión presidencial; no habrá pensiones a los ex presidentes, entre otras cosas. Mientras tanto, los asistentes seguían la fiesta en las tribunas, coreando: “¡es un honor estar con Obrador!”. De igual manera, dijo que tras estas series de medidas se elevará el presupuesto, el cual, se focalizara en atender el desarrollo de distintas zonas del país, haciendo referencia al campo para comenzar a producir nuestros propios productos y dejar de importar. Aunado a lo anterior, recalcó que no habrá necesidad de elevar los impuestos y terminará con los “gasolinazos”, pues el plan de austeridad será suficiente.

De igual manera, resaltó su compromiso de convertir a México en una potencia mundial, ya que el país cuenta con una gran cantidad de recursos naturales, gente trabajadora y que sólo requiere de un buen gobierno que vaya guiando el proceso. De nueva cuenta volvió a repartir su famosa frase: “becarios sí, sicarios no”, indicando que se fortalecerá la educación y se cancelará la mal llamada reforma educativa; también, insistió en prestar atención especial a personas con discapacidad, resaltando en su discurso a una gran cantidad de sectores sociales, y la importancia que tiene la inclusión social de las clases más desfavorecidas, las cuales se han visto en la necesidad de formar parte de la delincuencia organizada. Mientras tanto, los asistentes, ya con menos ánimo a causa de la lluvia, aplaudían cada propuesta del candidato.

Aunado a lo anterior, AMLO señaló lo transcendental que era trabajar de manera conjunta en materia de seguridad, indicando que él coordinará el gabinete de seguridad junto con una serie de especialistas nacionales e internacionales en el rubro, con la finalidad de centralizar las funciones y regenerar el tejido social, tratando de fortalecer aspectos sociales y culturales. Posteriormente, aludió que sólo así, se iba a llegar al camino de la felicidad, con honestidad y empatía podrá mejorar la vida pública del país.

Por último, Andrés Manuel reafirmó la importancia que tiene establecer una sana cooperación internacional, principalmente con Estados Unidos y Canadá para mejorar la economía mexicana y por la gran cantidad de compatriotas que viven en el extranjero, señaló que para esto, el respeto entre naciones debe de ser mutuo y hizo referencia nuevamente a la importancia que tiene el ir a votar y cuidar de que no se presente ningún fraude en las diferentes casillas; de igual manera, confía ampliamente en el papel de los ciudadanos y el convencimiento de votar por él, ya que indicó que era mejor “que sobren votos y no que falten”, a parte, añadió que en su gobierno se buscará la unidad para tener una estabilidad democrática; afirmó que se respetaran toda clase de ideas y opiniones, resaltando que su gobierno no será autoritario.

Para concluir, subrayó que tiene como finalidad ser un presidente a la altura de Benito Juárez, al tiempo que gritó con euforia un “viva México” tres ocasiones, a lo que los asistentes responden con un “viva, viva, viva”. Así, culminó su mensaje hacía los ciudadanos, quienes no tardaron en retirarse del coloso de Santa Úrsula. El evento concluyo con la presencia de Eugenia León cantando; posteriormente, aproximadamente a las 22:30, se entonó el himno nacional mexicano.

Conclusiones: el próximo presidente electo

El pasado domingo 1 de julio, días después del cierre de campaña de Andrés Manuel López Obrador, se llevaron a cabo las elecciones locales y federales en todo el país; sin mayores contratiempos la jornada transcurrió de manera pacífica y ordenada en gran parte del territorio mexicano. Al llegar la noche, casi todas las encuestas de salida colocaban a AMLO como el próximo presidente de la República con una ventaja de 20 puntos sobre su rival más próximo.8 Todo parecía indicar que después de tres intentos por llegar a la presidencia, por fin, lo iba a conseguir con una ventaja amplia. Minutos más tarde, los candidatos Ricardo Anaya Cortés y José Antonio Meade Kuribreña, abanderados de las coaliciones “Por México al Frente” y “Todos por México” reconocieron de manera pública su inminente derrota. Por lo tanto, con una amplia ventaja, todo parecía indicar que, por primera vez en la historia de México moderno, un gobierno de “izquierda” llegaría a la presidencia por un amplio margen de ventaja.

Días después de la elección, y de que el Instituto Nacional Electoral (INE) concluyera el recuento de votos, confirmo el triunfo del candidato presidencial de la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel López Obrador; esto, al obtener “30 millones 113,483 votos, que representan 53.1% del total de los 56 millones 508,266 sufragios emitidos en total el pasado día 1”.9 Por su parte, los candidatos Ricardo Anaya Cortés y José Antonio Meade Kuribreña obtuvieron el 22.2% (12 millones 610,120 votos) y 16.4% (9 millones 289,853 sufragios) de la votación, respectivamente.10

El triunfo de Andrés Manuel López Obrador representa un hecho histórico para México, más allá de la alternancia en la silla presidencial, el triunfo del candidato de Morena simboliza un inicio para resucitar la inacabada transición democrática en el país. Por otro lado, también les quita cierto protagonismo a los partidos como el PRI y el PRD en diferentes estados de la República. Si bien, aún quedan puntos por aclarar y un proceso por empezar, el éxito que obtuvo Morena en los primeros cuatro años de conformación, vislumbran un mejor panorama para el México actual, tanto en el sistema de partidos como el la vida pública del país. Es momento de que la sociedad civil en coordinación con los gobernantes, tenga y retome un papel central en la política para logran un cambio en las áreas más descuidadas del territorio mexicano.

1El Financiero. (2018). AMLO anuncia que cerrará su campaña en el Estadio Azteca. Consultado el 20 de junio de 2018 en: <http://www.elfinanciero.com.mx/elecciones-2018/amlo-cerrara-campana-presidencial-en-el-estadio-azteca>.

2Wildner, Kathrin.2012. “Los tres espacios. Constitución del espacio en los cierres de las campañas electorales.” En Apropiación Política del Espacio Público, miradas etnográficas de los cierres de campaña electoral 2006, coordinado por Sergio Tamayo y Nicolasa López-Saavedra, 95-109.México: IFE. p.97.

3 Ibidem, p.97.

4 Aquí es importante resaltar que fuera del Estadio Azteca también había un gran número de personas escuchando el mensaje del dirigente de Morena.

5 Es importante señalar que en el cierre de campaña de la Ciudad de México por parte de la coalición “Por México, al frente” llevado a cabo en el Ángel de la Independencia, sí se repartieron artículos (banderas, gorras, playeras, globos, etc.) alusivos a los partidos; aunado a esto, en el lugar escasearon vendedores con mercancía referente a la coalición.

6 Max Weber, El político y el científico, México, Coyoacán,1994. p.9.

7 Si bien es cierto que la lluvia jugó un papel importante para que se dispersaran los asistentes, el horario fue otro factor que repercutió para que las personas se fueran retirando del Estadio.

8 Una encuesta de salida de “la empresa Gabinete de Comunicación Estratégica dio a López Obrador 43.2%. A Anaya, 21.2, y a Meade el 17.4%”. Revista Proceso. (2018). López Obrador arrasa en la elección presidencial, según las primeras encuestas de salida. Consultado el 1 de julio de 2018 en: <https://www.proceso.com.mx/541130/lopez-obrador-arrasa-en-la-eleccion-presidencial-segun-las primeras-encuestas-de-salida>.

9 El Economista. (2018). INE concluye recuento de votos y confirma victoria de AMLO en los comicios del 1 de julio. Consultado el 5 de julio de 2018 en: <https://www.eleconomista.com.mx/politica/INE-concluye-recuento-de-votos-y-confirma-victoria-de-AMLO-en-los-comicios-del-1-de-julio-20180708-0032.html>.

10 Ibidem.

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