El Reencuentro | Megalodón | Escobar la Traición | Crímenes Oscuros | Luis y los marcianos

 

⋆ ⋆ ⋆ ⋆ ⋆ Deje todo y corra a verla

⋆ ⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

⋆ ⋆ ⋆ Vale la pena

⋆ ⋆ Puede verla

No se moleste

Evítela como la plaga

El aperitivo

⋆ ⋆ ⋆ Vale la pena

Bajo el género de comedia dramática, EL REENCUENTRO (Sage Femme) nos presenta la clásica trama en la que dos mujeres totalmente dispares en personalidad, pero que por algún motivo tienen que convivir, despertando viejos y dolorosos recuerdos pero al mismo tiempo entablando nuevos lazos entrañables.

Sin embrago, la calidad de sus actrices otorgan una textura singular a este pequeño drama francés, donde Catherine Frot interpreta a una partera de nombre Claire, ordenada y responsable en su calidad de vida; mientras que Catherine Deneuve, da cuerpo y alma a Béatrice, una mujer más mayor pero con una vida rodeada de deudas, alcohol y un glamur cada vez viejo.

El rencuentro de estas dos mujeres nos plantearán algunos conflictos sobre la madurez, a veces producto de cumplimiento de todas las reglas, de hacer todo bien (Claire), y a veces fruto de los mismos golpes de la vida, de hacer todo mal (Béatrice). ¿Cuál es la mejor vía? Nadie lo sabe, pues el ciclo de la vida, dijera Atari (Isla de perros), se basa en un delgado equilibrio entre lo que somos y lo que queremos ser.

Otro aperitivo: Puede ver en Netflix Margerite, drama cómico e histórico protagonizado por Catherine Frot, en el cual despliega toda su capacidad actoral. Aquí la reseña que escribió en su momento éste Cinéfago: http://sucedioenoaxaca.com/2017/01/17/cinefago-florence-vs-marguerite/

El Entremés

⋆ ⋆ Puede verla

Desde hace 43 años (1975) descubrimos nuestro aterrador miedo a los tiburones, o más bien, un joven llamado Steven Spielberg nos hizo creer que les debíamos de temer. Tiburón fue oficialmente el primer Blockbuster de la industria del cine. Cuenta la leyenda que en el año de estreno, en Estados Unidos, al término de Tiburón la gente aplaudía de pie. Le pregunté a mi padre si cuando se proyectó en Oaxaca la gente también aplaudía, y me dijo que no.

Así que ayer que vi MEGALODÓN y hubo personas que aplaudieron, me quedé intrigado a qué se debía tal reacción. Digo, la película es entretenida, con efectos visuales medio chafas y una trama con varios errores de lógica o continuidad, pero no sé si tan entretenida como para merecer aplausos o para estar a la altura de Tiburón. Insisto, me quedé intrigado.

Así que leyendo encontré el por qué Tiburón de 1975 fue tan exitosa, y quizá, también ahí esté la razón de los aplausos de ayer para Megaladón, y es que claro, aún a 43 años de distancia, ambas siguen apelando a algo tan primitivo como nuestro miedo a lo peligrosamente amenazante.

En el capítulo de Misterios de la sala oscura de Fernanda Solórzano titulada “La entronización de la adolescencia”, dedicado a Tiburón de Steven Spielberg, escribe:

Desahogo sin tomar partido; catarsis sin identificación. Una película gratificante era mejor que una película que obligara a pensar. Tiburón entregó a su público algo que agradecería al punto de hacerlo aplaudir de pie: la posibilidad de liberarse de una angustia generada a través de recursos eficaces –música, pistas falsas, la aparición postergada del monstruo – sin la molestia de preguntarse por un significado detrás.

Dentro de recintos seguros –ya fuera salas de cine o centros de psicoterapia a la orilla del mar– era posible preservar la médula de la adolescencia mental: la convicción de que las desgracias propias son siempre culpa de los demás.

El Plato Fuerte

⋆ ⋆ ⋆ Vale la pena

Este Cinéfago debe admitir que nuca se sintió atraído por la figura ni la historia de Pablo Escobar, pero últimamente cada vez que veo algo en torno a él, descubro que o es un personaje lleno de aristas, o una persona a la que le han construido ciertas proezas para convertirlo en una especie de mito. Estratega o un simple narco con suerte, ESCOBAR LA TRAICIÓN narra la aventura que tuvo el Zar de la cocaína con la periodista Virginia Vallejo (Penélope Cruz), mujer que le interesó no tanto de dónde provenía el dinero de Pablo, sino en cómo lo gastaba; y sin ser ajena al carisma de éste claro.

Escobar la Traición, entiendo, resume parte de las proezas que vemos a detalle en la serie Narcos (Netflix), pero el haber visto Harry Seal: sólo en América (Tom Cruise), sirvió de panorama para entender el avance cronológico de algunos sucesos que son clave en el ascenso y debacle del quizá segundo colombiano más conocido actualmente (quiero creer que el primero es Gabriel García Márquez).

Desde el inicio el ritmo de la película está muy bien hilvanado, a excepción de las escenas con el detective Shepard (Peter Sarsgaard) que no aportan mucho al ritmo, pero que quizá es esencial en la trama. Las locaciones le dan una naturalidad al ambiente, pues fueron filmadas en la misma Colombia. Pero sin duda es Javier Barden quien logra darle un peso, literal, al personaje de Pablo Escobar, presentándolo como una especie de bestia con ojos de sapo (obsérvese la escena en la que se asoma cauto sobre el agua de la piscina), pero que al momento de desenvolverse en su ‘medio natural’, es tan sagaz y letal como un depredador mismo.

A esto se suma el tono de violencia bien manejado en sus diversos niveles: desde la violencia cauta con la que Escobar ordena ejecuciones o repartición de armas a diestra y siniestra; hasta la violencia más explícita en la que vemos cómo sicarios motorizados balean a sangre fría a políticos en medio del tráfico, o de cómo a alguien que no cumplió su trabajo, se le ata a un perro al que se le da de palazos, y que por ende muerda con ferocidad en el cuello del amarrado hasta morir. Sin dejar de pasar por la violencia psicológica, como cuando Pablo describe a Virginia qué le pasaría si el ejército la capturara, o cuando intentan matar a Virginia quien está detrás de un vidrio blindado. No se sabe muerta, pero el estar a pulgadas de la muerte la vuelven un harapo de histeria, donde Penélope Cruz está magnifica.

Si algo por lo que creo que historias como las de Escobar han cautivado al público, es porque al igual que en El Padrino, el tema de la familia se maneja como algo sagrado, algo que se respeta, como un núcleo de seguridad a pesar de estar rodeado de droga, dinero y muerte. En una de las primeras escenas vemos a la mujer de Pablo Escobar, María Victoria (Julieth Restrepo <3), decirle precisamente eso, que no quiere que la familia se mezcle con los negocios; y en otra vemos cómo Escobar padre le instruye a su hijo que la mercancía, nuca jamás, hay que consumirla.

Y es por su familia misma que la película nos presenta que Escobar cae, pues para un pez tan gordo (literal) como él, hacía falta una ‘carnada’ tan atractiva que lo hiciera caer, y el punto débil que tenía Escobar era su familia; pues queda claro que aunque la belleza glamurosa de Virginia Vallejo lo cautivó y que por su cama pasaron varias mujeres, ninguna, nuca jamás, le quitarían el puesto a María Victoria (‘no te atrevas a poner su nombre en tu boca’, le dice Pablo a Virginia), pues ella es la esposa y a ella nadie se le compara. ¿A cuántos hombres no les hemos escuchado algo así?

El libro en el que está basada la película se titula “Amando a Pablo, odiando a Escobar”, sino embrago el título de la película en un inglé$ vendible es Loving Pablo, y en un español horriblemente traducido quedó en Pablo la traición (¿?). Ahora bien, en salas están proyectando la versión doblada (bastante decente, con el candor del acento colombiano), y sólo con una o muy pocas funciones en inglés, en el que fue originalmente grabada. Tanto rollo con este asunto de los idiomas, tradiciones y doblajes, cuando dijera el maestro Leonardo García Tsao: <<En inglés también se dice “narco”>>.

El Postre

No se moleste

CRÍMENES OSCUROS tenía todo para ser una new noir con todas las de la ley, pero desafortunadamente no supo qué hacer con todo lo que tenía, pues pensaron que con sólo tener un crimen, un detective y escenas de sexo violento, ya estaban perturbando al público.

Lo primero que falla es el planteamiento de la trama, se investiga una muerte misteriosa, y cada vez que se indaga en el caso, todo apunta a que hay una red de trata de personas que no parece tener tanta relevancia, lo que importa es resolver la muerte (¿?). A eso se suma un escritor un tanto procaz y “provocativo”, que en vez de propiciar los giros de trama que complejicen o intriguen más al espectador, sólo lo intentan distraer.

Y bueno, Jim Carrey sigue en su intento de darle un giro a su carrera actoral, y esta parecía una muy buena oportunidad para que explorara el lado más oscuro de su actuación, pues ya nos demostró que puede con papales dramáticos; pero su intento de hacer una actuación contenida, misteriosa y cauta, le restan más que aportarle a su personaje, el cual tomará una decisión (¿muy visceral?) que hasta el más primerizo de los detectives cuestionaría: uno no se acuesta con la evidencia hasta tener información (o te acuestas y obtienes la información). Pero dicho suceso obedece más a una cuestión efectista que de trama, así que en vez de causar intriga, genera distracción y cierto desconcierto.

Todo esto resultara todavía un poco salvable si es que el ritmo de la película fuera por ejemplo más trepidante o azuzado, para hacer contraste con el carácter pasivo-agresivo del personaje de Jim Carrey, pero al igual que éste, el ritmo se encamorra y nos lleva en un vaivén adormilante que es muy difícil de sobrellevar y que se hace laaargo como un día sin pan

Omar Eduardo me dijo que encontró aspectos interesantes en la película, y Alexandra Zolorio escribió que le agrado; pero si me quejo no es de a gratis: me chuté en semanas pasadas un ciclo de 10 películas clásicas de cine negro y criminal (5 mexicanas y 5 extranjeras), y una conferencia sobre Cine Negro Mexicano con Carlos Bonfil, Rafael Viña y Fernando Mino; así que si algo que capté fueron los elementos básicos para un film noir: por lo que insisto, Crimines Oscuros dijera el Perro Bermudez, “la tenía, y la dejor ir”.

Échele un ojo cuando pueda a La Otra o Las Diábolicas (ambas en YouTube), y chéquese el nivel de trama, uso de luces y sombras, y carácter de los personajes, lo hacen a uno caer redondito y emocionarse con lo que pueda fatalmente suceder.

Y me dirá: Noooooo, que esas son de las viejitas, ¿qué porqué no hablo de alguna que sea actual? Pues chútese cuando la encuentre El Vigilante, y verá como una trama tan simple es elevada a nivel de new noir con el manejo actoral, argumental y de iluminación que el mismo género requiere. O en su caso Crimen en el Cairo, película que aunque cauta, explora las truculencias de la corrupción policiaca aún en tiempos de cambios álgidos en la geo-política.

Es más, me cae que hasta El agente 777 es más policial, noir y salvable que Crímenes Oscuros.

La Gula

No se moleste

Por cuestiones de horario me tuve que chutar LUIS Y LOS MARCIANOS para matar algo de tiempo, no la acabé de ver porque ya empezaba la función de Megalodón, pero de lo que vi, que fueron 4 quintas partes, puedo decir:

La sala tenía más gente que la función de Escobar la traición, quizá por el horario. La mayoría obvio eran padres e hijos, pero a lo largo de todo el tiempo que estuve, no escuche que se rieran, sino todo era silencio, y de vez en vez algún niño preguntaba algo. La trama no es muy original ni muy sólida, pero plantea algunos aspectos que aunque estereotipados, dan cierto contraste a la historia:

Luis (güero de ojos azules) es discriminado por ser huérfano de madre y porque su padre es Ufólogo. Hay una familia que los critica y que antagónicamente es pulcramente impecable. Hay una trabajadora social mala, mala, mala, que lo único que busca es llevarse a niños al internado, además que posee un medidor de lágrimas que le indican el nivel de tristeza. Y un trío de marcianitos que vienen a la tierra por una nimiedad, pero que darán pie a todo el nudo de la historia.

Ahora bien, me llama mucho la atención que la película sea animada, pues al igual que Monster Family (2017) es alemana, lo que parece indicar que al igual que la animación mexicana, han detectado un nicho ávido de contenidos y dispuesto a pagar por él, es decir, películas para niños.

Aunque no es una animación tan exquisita como las de Pixar, se deja ver la vena alemana al cuidar que no haya errores de continuidad ni infantilismos pudorosos: a las sirvientas se les ve la ropa interior por ejemplo. Sin embrago para los adultos la historia es muy absurda y no qué tanto también para los niños.

Me acabo de enterar que en la Ciudad de México tuvo lugar el Festival de Cine para Niños (con 23 años de existencia), donde países como Francia o Alemania ya están produciendo películas para niños de 0 a 3 años. #Kiobo

Así que es una pena que en el resto del país Luis y los marcianos sea a veces la única opción de cine para niños.

P.D. Si alguien vio el final por favor que me lo cuente, me quedé intrigado con el heladero y si Luis en verdad deja a su padre por querer irse con los marcianos. #Neta 

Por Josué Salvador Vásquez Arellanes

*Cinefágo: El que tiene el hábito de comer y devorar cine.

#SeValeLaGula

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