El pasado 5 de mayo, los miembros de Wikipolítica en Jalisco, encabezados por Pedro Kumamoto, publicaron un mensaje en el que fueron enumerando las ocasiones en que los poderes fácticos han intentado cooptarlos, presionarlos o intimidarlos a lo largo de su trayecto.

Las revelaciones no son menores; van desde el ofrecimiento de estructuras partidistas de recolección de firmas para su participación en la contienda al Congreso local en 2015, el intento de Carlos Salinas de intimar con Kumamoto en un evento público, la invitación del cacique cultural Raúl Padilla para ser anfitrión de una reunión con El Bronco, la pretensión de Aristóteles Sandoval de negociar particularidades de #SinVotoNoHayDinero en privado, así como la propuesta de opciones políticas que postulan buscar el “cambio” de incluir a miembros del movimiento en sus candidaturas. En este último caso no revelaron nombres, pero uno puede inferir que se trata de Enrique Alfaro o López Obrador.

El motivo de fondo del mensaje fue hacer un llamado al cese de la guerra sucia en contra de Wikipolítica en el marco de la contienda electoral en Jalisco, en la cual buscan alcanzar escaños en el Senado de la República y los Congresos federal y local. El temor de la partidocracia no es menor, dado que los wikis están construyendo la hazaña de ser una competencia real en su jugada de tres bandas en la entidad.

Kumamoto y Juanita Delgado se han posicionado como los candidatos a vencer en la contienda por el Senado, e independientemente de las probabilidades de éxito de Pablo Montaño, Rodrigo Cornejo y Alberto Vale en los distritos federales que disputan, pasar de la construcción de una candidatura al Congreso local en 2015, a 9 en 2018, es un hecho categóricamente revitalizante y esperanzador para quienes simpatizamos con ellos, así como aterrador para sus adversarios.

En esa lógica, en el video antes mencionado se hace una declaración preocupante. En la parte final, Kumamoto postula que seguirán con su lucha a pesar de que partidos políticos, por el hecho de su juventud y pensar distinto, intenten cooptarlos, callarlos, o incluso matarlos y evidencia que, en caso de que él o miembros del movimiento sufran algún daño, los que hoy promueven la violencia tendrán que asumir su responsabilidad. Antes de dicho cierre, hace un llamado a defender la alegría, hacerla pública y no sucumbir ante el enojo y el miedo.

Desde el inicio de su peregrinar, Wikipolítica ha puesto la alegría al centro de su narrativa. Han sido una esperanza para miles de ciudadanos que optaron por Kumamoto en 2015 y están participando en los nodos del movimiento en distintos puntos de la geografía nacional; sus mensajes coloridos y refrescantes trascienden ideologías partidistas y motivan a la construcción de lo colectivo. Con #SinVotoNoHayDinero lograron articular una propuesta consistente que les permitió ganar jerarquía a nivel local y posicionarse a nivel nacional, a la vez que su independencia potencia su crítica a la corrupción gubernamental del priismo.

En un país donde la normalidad democrática se desenvolviera en el marco del respeto al Estado de derecho e instituciones de procuración e impartición de justicia saludables, la agenda actual de los wikis sería la adecuada para seguir consolidando un movimiento transversal que construye liderazgos societarios con una narrativa del futuro posible.

No obstante, su apuesta de comenzar verdaderamente a reemplazar a los individuos y grupos que ocupan las instituciones, los está haciendo afrontar la realidad inexorable de la barbarie mexicana que tiene uno de sus centros en el epicentro de su movimiento. Después del distópico destino de los estudiantes de cine Javier Aceves, Daniel Díaz y Marco Ávalos, es imposible ver los videos de los wikis jaliscienses sin sentir una punzada en el estómago, una profunda preocupación y la incógnita de cómo se podrá consolidar una nueva cultura política en un territorio que dominan las tinieblas.

Porque el error que están cometiendo los wikis es creer que los ataques de los que son objeto se deben a su juventud y pensar distinto, cuando la realidad es que están en la antesala de atestar un golpe inédito al orden político establecido; un caos que coexiste con los perpetradores de la barbarie, cuando no son uno mismo. Argumentar la juventud como el motivo de la animadversión en su contra es una peligrosa ingenuidad.

En este escenario, el momento presente de los miembros de Wikipolítica es similar al que afrontó la generación de reporteros y cronistas que nos han regalado la etnografía de nuestra barbarie, individuos que a inicios de siglo salían de sus escuelas a reportear la pobreza, los excesos del panismo y los gobernadores priistas, cuando se toparon de frente con la guerra contra el narco y pasaron a ser reporteros de guerra en su propia tierra: Daniela Rea, Diego Osorno, Alejandro Almazán, Emiliano Ruiz Parra, Marcela Turati y tantos más.

A los wikis les toca madurar la juventud para convertirse en el relevo que conoce, gracias a la generación previa, la magnitud de lo arrancado y así pasar a ser los defensores de la agenda de la emergencia nacional. Porque más allá de la propuesta de construcción de paz planteada por el equipo de López Obrador ¿qué proceso de Verdad, Justicia y Memoria puede florecer cuando tienes a la base dura del calderonismo temprano en la sala de tu casa? ¿Cuál es la propuesta que puede articular Wikipolítica ante lo que se vislumbra como una tibia estrategia de reconciliación?

En la mayor de las ironías de nuestra izquierda confesional, es muy probable que MORENA consolide la presencia del Partido Encuentro Social en el Congreso federal y la gubernatura de Morelos. De la misma forma, los wikis que logren entrar al Congreso de Jalisco, están llamados a ser la oposición más responsable ante la preocupante incógnita que será el gobierno de Enrique Alfaro.

A nivel federal y local, con los escaños que sea que lleguen a conseguir, Wikipolítica podrá luchar por el fortalecimiento de las instituciones de búsqueda de personas desaparecidas, el cambio de la política de drogas a esquemas de legalización, la creación de centros de memoria en los centros y periferias, así como articular con organizaciones de víctimas la lucha por presupuestos que reflejen la dimensión del problema y permitan implementar mejor la Ley de Víctimas con políticas efectivas de reparación del daño. Asimismo, tendrán la oportunidad de exhibir desde los recintos legislativos las inconsistencias del ordenamiento territorial en las zonas metropolitanas.

Wikipolítica debe madurar. La agenda de las complacencias con las clases medias de Jalisco y la Benito Juárez resulta insuficiente para el momento histórico en que les tocó desenvolverse. No basta con reemplazar a los que están. Para construir cosmos en lugar de caos hay que verbalizar las realidades que se han solapado y hoy tienen cooptado el porvenir; reconocer que el futuro que queremos debe germinar entre el ácido y el desasosiego. De otra manera ganarán la curul, pero perderán el bosque.

Por Rodolfo Castellanos

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