Borg vs McEnroe | El Profesor Marston y la Mujer Maravilla | Un amor inseparable | Thor Ragnarok | Somos Lengua | Vuelven | El Seductor | Asesinato en el expreso de Oriente

⋆ ⋆ ⋆ ⋆ Deje todo y corra a verla

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

⋆ ⋆ Vale la pena

Puede verla

No se moleste

• • Evítela como la plaga

El aperitivo

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

Se la voy a poner fácil. En 1980 el sueco Bjorn Born era el mejor jugador de tenis del mundo, e iba por su quinta copa Wimbledon, que es como el mundial de tenis. Por su parte el estadounidense John McEnroe, buscaba su primer Wimbledon.

Borg era el témpano frío y calculador. McEnroe la braza viva y explosiva. Ambos buscaban ganar y hacer historia, y todo lo que tuvieron que hacer para llegar a este justo momento, fluye con una narrativa diametralmente proporcional, que nos cuenta la mejor final de tenis de la historia.

Con un ritmo mixto, a veces pausado, a veces vertiginoso, como lo son los partidos de tenis, vemos cómo McEnroe aprende de Bjorn y viceversa. Un duelo que nos muestra al caballero contra el lacayo, lo visceral contra lo racional, y al maestro contra el alumno.

Si no conoce de tenis no se preocupe, la película se explica con imágenes para entender lo fundamental y seguir la historia. Lo que sí sería bueno es que la vaya a ver sin saber el final del partido (el cual anda en You Tube), así vivirá con intensidad la muerte súbita de este Match Point histórico.

Anécdota: Lo poco que sé de tenis se lo debo a una noche de en la que me invitaron a tomar unas cervezas. En la TV pasaban un partido de Federer, y “El Panda”, un chico adepto al alcohol pero que aparte de cocinar sabía sobre tenis, tuvo la gentileza de explicarme con ese partido lo sustancial para entenderlo y disfrutarlo. Fuimos los últimos en salir del bar.

Lástima que Borg vs McEnroe sobrevive en una sola función en cartelera. Ojalá que usted y “El Panda” la puedan ir a ver.

El Entremés

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

Cuando leí la sinopsis de El Profesor Marston y la Mujer Maravilla me puse algo escéptico, pues es la sinopsis más larga que he leído de una película. Búsquela y compruébelo.

Pero para mi sorpresa es la película más provocadora que hay en cartelera actual, y a pesar de estar ambientando en una época previa a la Segunda Guerra Mundial, se siente tan fresca y tan liberadora. No quiero decir que es la más feminista que he visto últimamente, porque aunque respeto el feminismo no me he documentado lo suficiente, pero sí digna de que se dé el chance de verla y ponga a prueba sus juicios y prejuicios sobre la mujer, el amor, las emociones, el matrimonio, la sexualidad, la familia.

La película rápidamente nos coloca en el tono que seguirá a lo largo de la historia, pues el Sr. Marston y la Sra. Marstson saben que dado que el cuerpo siempre traiciona, lo mejor que pueden hacer, como buenos psicólogos, es hacer frente a sus emociones. Olive no tardará en comprenderlo, y se les unirá en está exploración tanto, que todo termina siendo un triángulo intelectual-amoroso, y no sólo eso, sino que realmente creen tanto en lo suyo que conforman una familia de dos mujeres, un hombre y cinco hijos. Aunque claro, con sus respectivos altibajos.

Lo interesante de la película es cómo nos va contando este triángulo amoroso, que aunque algo liberal no cae en lo vulgar, y a la par se va intercalando con la creación del personaje del comic de la Mujer Maravilla.

Lo más curioso todavía es que vemos cómo la Mujer Maravilla se relaciona con lo griego, con el DISC psicológico: Dominación, Inducción, Sumisión, y Cumplimiento; con el anhelo de controlar y ser controlados, con la búsqueda de la verdad, con el alter-ego que formamos alrededor nuestro, y por si fuera poco, cuando por fin la Mujer Maravilla toma la forma que conocemos, lo hace en el lugar menos sospechado que una buena conciencia hubiera imaginado.

Anímese y véala, feminista o no, psicólogo o paciente, conservador o liberal, la disfrutará. Sino es que algún ‘veinte’ le cae.

El Plato Fuerte

⋆ ⋆ ⋆ No se la pierda

Y pasando un poco desapercibida pero todavía en cartelera, Un amor inseparable. Su título original es The Big Sick: La Gran Enfermedad. Una comedia romántica independiente que viene a refrescar el género, alejándose de los temas y chistes bobos, buscando un humor un poco más simple, pero que explora los sentimientos de los personajes y los problemas actuales de una pareja contemporánea.

Es una historia a parte de real, simpática, amable, que aborda el tema del amor desde una postura muy actual, es decir, chicos y chicas que no se sienten obligados a comprometerse en una relación, cada quien por distintos motivos, pero que aun así quieren creer en el amor. #IWantToBelieve

Pero en este caso, Kumail y Emily, huyen de una relación formal por causas muy específicas. Él, al ser de ascendencia paquistaní, su familia lo obliga a tener una esposa de su misma cultura por lo que su matrimonio tendría que ser concertado. Así que nunca estarían de acuerdo con Emily. Por su parte Emily cuenta con un pasado que le han llevado a decidir a sólo tener encuentros de una primera cita y ya, para así no meter de nuevo en problemas a su corazón.

Sin embargo como en el amor no se manda, Emily y Kumail comienzan a pasar más tiempo justos, lo que harán que Emily vuelva a empeñar su corazón, mientras que a Kumail le preocupa lo que pueda decir su familia.

Cuando todo se complica mucho más, Emily es clara, lo que sea que haya pasado en su vida, no le impide tener un futuro con Kumail; sin embargo a él, su presente no le permite tener un futuro con ella. Y si no fuera suficiente ella entra en coma.

Kumail, confrontado por su realidad familiar y amorosa, decide seguir a lado de ella, aunque ella esté “ausente”, sin embargo la situación se vuelve embarazosa, pues en el hospital tendrá que lidiar con los padres de ella que están enterados de todo. Aunque logra lidiar con los padres, cuando ella despierta nada parece optimista.

Alejado ya de su familia, del amor de Emily, pareciera que a Kumail no le queda más camino que irse de allí.

Lo interesante de esta película es que aunque cómica, aborda un tema muy actual: los problemas de las parejas al haber una diferencia racial, y que también puede ser social, cultural, económica; pero que aun así todo es en cierta medida es reconciliable aunque no por eso fácil.

El Postre

⋆ ⋆ Vale la pena

Para que le miento, vi Thor Ragnarok y me gustó. No es la película del año pero sí lo más decente que ha entregado Marvel, y que es para lo que es, para entretenerse.

Llegué a verla esperando lo peor, pero resulta que aunque no tiene uno de los mejores inicios, todo lo que surge (situaciones, objetos, personajes) a partir de que se anuncia el Ragnarok, la destrucción de Asgard, va tomando su lugar y tiempo poco a poco, de tal forma que aquello que sentíamos arbitrario o fútil, termina teniendo un lugar en la lucha final.

Tal y como lo dije en la video reseña (aquí), la película termina siendo dialéctica al momento en que Thor entiende que una profecía no se debe interpretar literal, lo que permite a los personajes enfrentar su destino y hasta explorar parte de su carácter; suficiente ya para una película de éste corte.

A mi amigo no le cuadraban algunas cronologías que ligan a Thor Ragnarok con Avengers, pero yo que gozaba de esa inesperada virtud de la ignorancia, la disfruté sin estarle buscando la cuadratura al círculo. Curiosamente creo que es una película redonda, todos termina como y donde deben terminar, además que nos ofrece escenas épicas como cuando las Valkirias enfrentaron a Hela.

A bueno, ese es otro point a favor. Sabemos de la capacidad actoral de Cate Blanchett (habría que ver su más reciente cinta donde interpreta a 13 personajes: Manifiesto), la cual es la primera villana del mundo Marvel logrando un personaje que tanto impone, como divierte.

Lo único que me asusta de Thor Ragnarok son ese par de metralletas, que cuando defienden a Asgard parecen tan justas, pero que sabemos que en lugares de la vida real como Las Vegas, no lo son tanto.

La Gula

⋆ ⋆ ⋆ No se las pierda

Y como Coco no es todo el cine mexicano, andan en cartelera dos producciones nacionales, Somos Lengua y Vuelven.

Somos Lengua, que tal como su título completo lo dice, son fragmentos sobre el género del Hip-Hop en México, desde el norte hasta el centro, porque, aunque hay unas rimas por ahí jarochas, lo que le faltó a este documental fue llegar a la zona sur donde por ejemplo se hace rap en lenguas indígenas. #AhVedaa.

Y recalco lo de fragmentos porque literalmente es eso, fragmentos de como quien se pone a filmar entrevistas y las vas pasando una por una, aunque intercaladas, pero sin otra estrategia narrativa; solo un par de veces acompañada de animaciones pero hasta ahí.

Lo que sí es que Somos Lengua es una pequeña radiografía de un México que coexiste con otros muchos más, y que lucha día a día para sobrevivir, y tener un lugar, una voz, una forma de hacerse manifiesto en un país donde todos cantan pero nadie escucha. Porque dentro de tantas voces, de lucha, de reclamo, o de tantas voces silenciadas, el hip-hop es la forma en que el barrio hace suyo ese silencio por lo menos unos minutos. Silencio, porque a comparación de otros géneros musicales, el hip-hop parece ser el menos sonado, pese a lanzar muchas más netas.

Lo respaldé o no su barrio, es una película que hay que ver por el simple hecho de ser mexicana, y porque sólo estará una semana, y de las netas lanzadas en cada una de las rimas, alguna le pegará. Y es que el hip-hp en México es tan diverso como sus problemas mismos.

Resulta extraño que aun teniendo el acceso a Fermin IV, Toy, Pato Machete, y hasta el mismísimo Cartel de Santa o Yarto Calo (#PonteAtento), no se haya hecho al menos una pequeña revisión cronológica del surgimiento, desarrollo y alcance del hip-hop en México.

Pero todo se salva con ese mashup que se hace al final en que todos hacen una solo flow.

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Por su parte Vuelven, es una película no de crítica, pero sí de apunte social, que mezcla algunos elementos de miedo, con algunos de fantasía, pero que reflejan otro México que habitamos y nos alcanza de vez en vez.

En esta película la figura del tigre sirve como metáfora de la violencia, del crimen, que devora niños sin padres, ausentes por ser víctimas de ese mismo animal. Niños que comen Maruchan con palomitas, y que no soportan la violencia en la TV pues ya con la real tienen suficiente. Y es que ojalá la violencia se pudiera apagar así, con un solo botón.

Sin embargo, los niños con su inocencia y alegría también logran hacer habitable hasta el peor de los lugares, hasta el más violento país. Pero, así como hay padres buscando a sus hijos, esperando que estén vivos, hay hijos que buscan a sus padres aunque ya esté muertos.

Y es que al final también somos tigres sobreviviendo en esta jungla de violencia.

El digestivo

⋆ ⋆ Vale la pena

Pues aunque tarde pero llegó El Seductor, de Sofía Coppola que le valió el Cannes a Mejor Director en este año, y que en lo personal tenía muchas ganas de ver, más con ese elencazo encabezado por Nicole Kidman, seguido de Kirsten Dunst y Elle Fanning.

El vestuario impecable, la iluminación un tanto lúgubre pero que van de acuerdo al ambiente, la atmosfera que se crea y la época de la historia, lo que no son impedimento para que la directora recurra a sus colores pastel siempre utilizados, y en esta ocasión por medio de los vestidos.

Pero dijera el maestro Jorge Ayala Blanco, el cine no es el arte de las imágenes bellas, sino el de las imágenes necesarias, así que aunque la forma le sale impecable a Sofía Coppola, en el fondo nos sale debiendo.

Y es que ante una premisa tan disparadora como la de El Seductor, lo que esperábamos de la directora era una exploración sino es que más profunda, al menos si más oscura de los personajes femeninos, y lo que las motiva a hacer lo que hacen. Pero no, a lo que se limita la directora es a presentarnos una serie de cuadros (escenas) impresionistas, que dibujan a grandes rasgos la historia y el carácter de los personajes. Realmente nunca se mete en la psicología de los personajes, porque considera que la sola situación ya es suficiente para que pase lo que pasa.

Lo que sí es algo acertado es el concepto del título con el de la situación planteada, pues en inglés el título The Beguiled, traducido puede significar o seducir o engañar. Sólo así pues adquiere un poco de sentido esta versión de Coppola que parece más una película costumbrista.

Revisando un poco la versión de 1972 protagonizada por Clint Eastwood, ésta toma en cuenta el contexto social de la guerra y la lucha racial que tenía lugar en ese entonces; mientras Sofía Coppola decide ignorarlo por completo aislando en absoluto a los personajes, por lo que uno esperaría mayor complejidad la construcción de estos (por ejemplo en la de 1972 se explora un poco más los deseos de la Sra. Martha, a través de una fantasía que de ella que vemos en pantalla); pero no, la versión de Sofía Coppola se reduce sólo a vestiditos, a risitas, y caras bonitas.

Pero vale la pena ver y la compare con El Profesor Marston y la Mujer Maravilla, para que así vea cómo dos directoras exploran a partir del cine el asunto de ser mujer.

La Sobremesa

No se moleste

Quién sabe qué pasó el fin de semana que hubo mucha gente en las filas de taquilla y golosinas del cine. A tres funciones a las que fui hubo poco gente, pero a la del Asesinato en el expreso de Oriente, resulta que había sala llena.

La película tiene un buen inicio, te engancha para querer seguir conociendo al personaje y la historia. Pero conforme avanza la cosa, como que todo se va volviendo cada vez más lleno de diálogos, diálogos y más diálogos. Uno entiende que se trata de una película de intrigas y suspenso, pero óigame, es el cine y aquí todo se dice con imágenes.

No cuestiono la capcidad del director, el cual tiene una carrera amplia, y quizá me arrepienta de lo que voy a decir, ya que él a adaptado a Shakespeare en cine, pero el mayor gran defecto de Asesinato en el expreso de Oriente es la de querer contar un cuento de detectives por medio del cine. Es decir, una obra literaria adaptada al cine no significa grabar a alguien diciendo los diálogos, la pantalla se debe llenar de acciones más que de diálogos; para eso mejor leo la novela.

Así que creo que el director no se apropió lo suficiente de la obra como para poder traducirla al lenguaje del cine y desapropiarse de ella adecuadamente. Eso le pasa por querer dirigir y actuar al mismo tiempo como Clint Easwood.

Como dicen el tráiler de la película prometía, pero una señora a lado mío se durmió a partir de la media hora, y un niño, ya casi adolescente, prefirió ponerse a jugar con su teléfono. La gente salía al baño como si no le importara perderse algo de la historia. En fin, será de las cosas que menos extrañe ahora que llegue La liga de la Justicia y arrase con toda la cartelera.

Lo único que me sorprendió de Asesinato en el expreso de Oriente, es que no reconocí a Daisy Ridley, de quien me acabo de enterar le llevo 5 años (yo pesé que más), en su papel de institutriz de geografía. #YoSiSacaba10

#BoneAppétit 

Por Josué Salvador Vásquez Arellanes

*Cinéfago: El que tiene el hábito de comer y devorar cine. #SeValeLaGula

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