OBRA: Doleres, textos de un país herido

AUTORA: Cristina Rivera Garza

EDITORIAL: Surplus

AÑO: 2015

Cristina Rivera Garza es una autora mexicana que vive desde 1989 en los Estados Unidos. Ha ganado varios premios internacionales,entre ellos el Roger Caillois para literatura Latinoamericana en el 2013; el Anna Seghers para literatura latinoamericana en 2005; y dos veces el premio internacional Sor Juana Inés de la Cruz: en 2001 por la novela Nadie me verá llorar y en 2009 por La muerte me da. Y en la actualidad es profesora de Escritura Creativa en el Departamento de Literatura de la Universidad de California en San Diego.

Después de leer su libro Dolerse, textos desde un país herido, debo reconocer que escribe buena literatura. Ciertamente, lo que nos menciona es la realidad que se vive y que muchos conocemos pero callamos. No es fácil atreverse a decir esas verdades que duelen, que hieren y que inclusive matan en vida.

El lenguaje del dolor es muy expresivo, y desde las palabras de la autora “participa de la reconfiguración de lo visible, lo decible, lo pensable; y por eso mismo, un paisaje nuevo de lo posible”. Es decir que esta oportunidad de dar a conocer todos y cada uno de los sentimientos que causan las injusticias que vemos día a día van cobrando vida y fuerza para hacer reaccionar a la gente y mantiene viva la esperanza de quienes han sufrido dichas injusticias de que algún día, en algún momento, se hará un poco de justicia.

Nos damos cuenta de la política que se ejerce en nuestro país y en varios países más, se pueden visualizar los patrones de imposición, represión, dominación y compromisos hechos entre las personas que por una u otra razón ostentan en el poder.

Es muy difícil no sentir el dolor de los demás sin dolerse por ello. Es el momento de lograr la escucha social y el actuar en contra de ello. Esa es la esperanza que aún se tiene, y si al momento de leer o escuchar historias de dolor real, no toca nuestros sentidos y no logramos dolernos de ello, realmente es porque uno es muy insensible.

Aunque acepto que tiene razón en lo que escribe, debo decir que éste libro no me gustó mucho. Me costó mucho trabajo terminar de leerlo. No logró atraparme ni envolverme al 100 por ciento. A pesar de que son textos relativamente breves, dejan mucho que desear. Es un buen libro, mas de mis favoritos. Sin embargo me identifico con la pregunta. ¿qué país es este, Agripina?…

Por Lucina Arias García

*Este ensayo fue elaborado como parte del Programa de Lectura y Redacción Crítica de la Sección 22 de la SNTE.

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