Gordon Matthew Thomas Sumner, mejor conocido como Sting, rechazó ponerse el traje de villano que le haría la vida de cuadritos a James Bond en el film Sólo para sus ojos (1981) por dos motivos: se encontraba con el grupo inglés The Pólice promocionando el disco Ghost in the Machine y no se encontraba de buen humor; las cosas no iban bien con su primera esposa, la actriz Frances Tomelty, con quien llevaba cinco años de matrimonio. Sin embargo, después de un tiempo, durante el cual no podía superar la separación, se encontraba escribiendo las letras del quinto álbum de la banda inglesa, el magistral Synchronicity (1983), justo en el mismo escritorio donde Ian Fleming había escrito las novelas del agente con licencia para matar, en su residencia llamada Goldeneye, situada en Jamaica.

Ahí, en ese escritorio, se escribió la letra de una de las canciones más fundamentales y escuchadas de la banda, incluida “Every Breath You Take”.

Esta bonita balada se convirtió rápidamente en una de las preferidas y más solicitadas por los fans, así como la más cantada en los karaokes. De hecho, muchas parejas que hoy viven felizmente casadas afirman que esa canción sonó en sus bodas y ha formado parte fundamental en sus vidas. Por eso nunca falta alguien que aprovecha la oportunidad para plantarse frente a Sting y agradecerle haber compuesto “Every Breath You Take”. Ante tales detalles, el bajista solo sonríe indiferente y amablemente les desea buena suerte.

Pero ¿por qué se muestra tan frío el vocalista de The Police al escuchar dichos argumentos? Otros músicos se sentirían orgullosos y no se cansarían de agradecer. La verdad es que Sting considera la canción en cuestión como una obra muy deprimente, y desde luego que existe una explicación.

Fue escrita en un momento de terrible desasosiego personal y tuvo en mí un efecto catártico increíble”, nos dice Sting, y efectivamente, esta canción de entrada nos parece una balada romántica pero tiene un trasfondo de desamor, celos y acoso. Durante todo el tiempo que ha existido la melodía se han escuchado historias descabelladas de la misma, tales como que fue inspirada en una carta escrita por un acosador aferrado que vigilaba a su víctima. Pero desde luego que esto no es cierto y no tiene nada que ver con el origen real del tema más popular de Police.

Por esa época en la que Synchronicity estaba en proceso de grabación, la línea delgada que unía a Sting con su primera esposa al fin se había roto y el músico estaba atravesando una etapa difícil, ocasionando que se recluyera en largas sesiones de psicoterapia para superar el traumático divorcio. Cosa curiosa: en esas terapias escucho el término “sincronicidad”, y de ahí se le ocurrió el título del álbum del trio y de dos canciones.

Cmo suele pasar, hay artistas que realizan sus obras inspirándose en experiencias personales. Esta vez no fue la excepción, ¿y qué mejor momento que estar pasando una mala racha para encontrar una fuente de inspiración? Así escribió Sting “Every Breath You Take”. Nos platica: “Me desperté en mitad de la noche con esa línea en la cabeza, me senté al piano y la había escrito en media hora. La melodía en sí misma es genérica, un agregado de cientos de otras, pero la letra es interesante. Parece una canción de amor reconfortante. En ese momento no me di cuenta de lo siniestra que era. Creo que estaba pensando en el Gran Hermano, vigilancia y control”.

Así que, amigos, lo siento, pero “Every Breath You Take” no tiene nada de balada romántica. Es normal que su letra sea malinterpretada, pero les recomiendo no dedicársela a la persona amada, bueno depende de la situación (por si quieren espantarla). Así que cada vez que Tomelty respirara, cada paso que ella diera o cada cosa que ella hiciera, su ex-marido la estaría vigilando de forma casi enfermiza. La letra más que tierna, es siniestra. El vocalista de The Police no estaba llevando nada bien su separación, y así lo demostraba con esta canción cuyo tema principal es la posesión.

Y no sólo la posesión descrita en la canción se le dio al buen Sting, sino también se le dio naturalita durante la grabación del tema. Apenas dejó participar a sus compañeros, el guitarrista Stewart Copeland y Andy Summers. Y aunque diga que no, aparte de la línea de bajo interpretada por Gordon Sumners, el riff principal ejecutado por la guitarra de Andy Summers es lo más característico y reconocido de la canción. Para el guitarrista, este ritmo fue trascendental: “Con esta frase hago realidad un sueño que puede que haya albergado desde que agarré por primera vez una guitarra cuando era un adolescente: hacer algo, por lo menos una vez en la vida, que dé la vuelta al mundo, crear una frase que sea tocada por guitarristas en cualquier parte, ser el número uno de Norteamérica, ser escuchado en bodas, bautizos, nacimientos, funerales, ser adaptado en el repertorio de orquestas de viento en el norte de Inglaterra y hacer que mamá y papá se sientan orgullosos”.

Aunque la canción fue colocada como la primera del lado dos del disco, que precisamente son puras baladas, colocó The Police en la cima ganando un Grammy a la Mejor interpretación pop por un dúo o un grupo en 1984. Además, “Every Breath You Take” obtuvo el Grammy a la Mejor canción del año, lo cual no está nada mal, ya que le ganó a cualquiera de las canciones del disco Thriller de Michael Jackson. (Hay que recalcar que dicha producción contenía una magnífica colección de canciones.)

Desgraciadamente Synchronicity fue el último álbum antes de que se separara The Police. La lucha de egos era demasiado fuerte, y Sting se lanzó como solista, superando el trauma de su divorcio casándose con la actriz y productora de cine Trudie Styler; a la fecha, vive feliz.

¿Y qué pasó con Frances Tomelty, la musa que inspiro esta gran canción? Pues sí le cayó el veinte que iba para ella y reconoció sentirse “halagada y horrorizada al mismo tiempo”. ¿Y cómo no?, si su ex-marido la estaría vigilando.

Por Alex Fulanowsky

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