¿Cómo ser faros en medio de una tormenta?

Por Yair Hernández

Fotos, cortesía Ricardo Iván

Ricardo Iván López está exhausto. Este dramaturgo y actor de 35 años, además de sus respectivas labores sobre los entarimados, está desarrollando un proyecto musical (RIVLOG) y desde 2011 gestiona el centro cultural Alaken.

Pero lo que lo tiene más cansado no son sus múltiples labores sino el contexto en que las desarrolla: Reynosa, Tamaulipas.

Desde que estalló la guerra contra el narcotráfico en México (2008), la ciudad fronteriza ha sido de las más afectadas por la oleada de violencia que se mantiene en el país: la vida económica, social, política y cultural de la metrópoli se ha visto mermada gracias a la delincuencia organizada.

En lo que respecta al panorama cultural, la afección se ha dado de diversas maneras pero la más notoria es el cierre de espacios o disolución de proyectos debido a la escasa asistencia. La gente tiene miedo de salir en la noche.

Por eso Ricardo está exhausto, porque el miedo cansa. Miedo de que de un día a otro todo por lo que ha luchado y conseguido se desvanezca.

El navegante

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”, es una cita del dramaturgo Bertolt Brecht que es adaptable al seguidor del trabajo de Bertolt en Reynosa.

La lucha de Ricardo Iván empezó desde pequeño gracias a una compañía de teatro infantil que encabezaba su madre. Así pudo reconocer “la potencia unificadora (del teatro) no sólo como energía de encuentro sino posibilidad de multiplicidad de artes, máquina del tiempo y acelerador de hadrones”.

Acelerador que lo ha llevado a trabajar y `tallerear` con artistas cómo Sara Isabel Quintero, Vicente Leñero, Enrique Mijares, Alexander Stillmark, Julia Varley y Natsue Nakajima. Además, en 2010 la fundación Cervantista y el Odin Teatret lo becaron para participar en el ODIN WEEK FESTIVAL (Dinamarca) y en 2014 participó en el “Laboratorio Abierto Encuentro Pedagógico Yuyachkani” en Lima, Perú. También ha escrito varias obras cómo “Revólver” (Premio Estatal de Dramaturgia Altaír Tejeda 2007) y se matriculó en cinematografía en la Universidad de Cine del AMCI.

Una extensa carrera que actualmente se enfoca en la coordinación del Centro Alaken, dar clases de teatro, algunos talleres ocasionales, la producción de eventos y el rol callejero con una guitarra.

Por si lo anterior fuera poco, el joven norteño ya piensa en sus próximos pasos: “Fortalecer Centro Alaken, asegurar los mecanismos de gestión colaborativa ya que las cosas se han puesto complicadas en la ciudad. Echar a andar una Asociación Civil para poder impulsar este y otros espacios, artistas o proyectos. Seguir haciendo canciones cómo RIVLOG. Hacer cine y viajar: tengo un encuentro en Lima, Perú por ahí de octubre-noviembre, una invitación abierta a Buenos Aires y en diciembre la residencia artística “El arte secreto del actor” que imparten Julia Varley y Eugenio Barba, a la cual asisto desde hace 3 años en Brasilia, Brasil”.

El faro

Alaken es la suma de tres vocablos Mayas: A LAK’ EN, y significa “Tú eres otro yo”, comúnmente traducido como la respuesta del saludo: “In Lak’ Ech” – “A Lak’ En” o Yo soy otro tú – Tú eres otro yo” explica Ricardo respecto al nombre del espacio que ocupa el número 1 de la calle Privada del Prado, en la colonia el Prado, Reynosa.

La historia de Centro Alaken abarca 6 años en los que ha afrontado diversas situaciones y procesos: desde rupturas en el grupo de trabajo y un cambio de sede, hasta la constante presión financiera y algunos momentos de acoso por parte del crimen organizado.

Entonces, ¿por qué se ha mantenido? “Porque es una necesidad de la ciudad; era urgente un lugar de encuentro, de reflexión, de crítica”, cuenta López.


Alaken 1

El lugar es una iniciativa ciudadana por lo que su política cultural es no recibir apoyo del gobierno para garantizar la libertad creativa, así que han adaptado diversos mecanismos de autogestión: “Para el Bazar Cultural dónde hay conciertos, venta, trueque y exposición de arte, pedimos un donativo de 30 pesos a estudiantes y 50 a visitantes o expositores. El anti-café (todo el café y galletas que quieras) por 30 pesos. Siempre tenemos botes de cooperación y aceptamos donaciones. La cocina es otra de nuestras fuentes de ingresos importantes. Además, cada colaborador aporta 500 pesos al mes, o más”.

Estos ingresos van directamente al sustento del espacio. Los aproximadamente 10 colaboradores, residentes y voluntarios no reciben salario.

Pero el gran problema de Alaken es el eco entre la población: su mayor convocatoria ha sido de poco más de 140 personas y en días pésimos el máximo no roza la decena.

Ante esta situación, el gestor cree que es necesario “salir a los espacios públicos, conciertos en plazas, cineclubs móviles, puestos de lectura e información. La restructuración visual de la ciudad, muralismo. Trabajar con los niños y jóvenes y sabios. Crear conciencia”.

La brisa

Pasaron muchos años y muchas canciones para que me atreviera a cantarlas. ¿Qué me lleva a empezar a componer hoy? Las musas y la guerra”, cuenta Ricardo sobre el reciente génesis de su proyecto musical: RIVLOG.

RIVLOG es otro escape para las emociones e ideas del joven fronterizo. Su concepción fue fugaz: Estado de Emergencia, el primer material de corta duración que grabó, le tomó una semana de trabajo.

Hace un par de semanas lanzó “Estado de Emergencia v2”, EP que funge como continuación del primero.

En ambos retrata la cotidianidad en una ciudad riesgosa, por ejemplo: en Había Un País se escucha que “las militares sirenas inundan las calles con su canto sombra”, o en Estrellitas se cuenta “una madrugada random te revientan las dos llantas a la vez con las estrellitas que dejan los narcos en las calles por ahí de las tres”.

Respecto a la falta de crítica social o exposición de temas cómo violencia o carencias sociales en la mayoría de los proyectos musicales del país, Ricardo Iván piensa que “hay que buscar, apoyar, producir y alentar. Claro que hay muchos proyectos a los que les hace falta lectura, historia, cine, conciencia social (como en todo, el desinterés tristemente es general); se nota en los contenidos, ya sean explícitos o no, cuando hay una preocupación social real, un punto de vista político”.

Alaken - Ricardo Iván

La tormenta

¿Cuál es tu concepto de violencia?

La manifestación salvaje de la fuerza o energía contenida de los cuerpos.

¿Has tenido experiencias personales desafortunadas frente al crimen organizado?

Sí, y casi no la cuento.

¿Centro Alaken ha recibido amenazas o experimentado alguna situación desafortunada?

Sí, un par de veces en cada sede. Han venido pero se dan cuenta que no es negocio: ni vendemos alcohol, ni permitimos la entrada de alcohol y se van. Una vez vinieron a ver el documental de Cartel-Land y se quedaron más de la mitad hasta que les sonó el radio.

¿Qué tanto merma la delincuencia el quehacer cultural en Reynosa?

Mucho. En mayo llegamos a tener sólo una persona en un evento en sábado y, por lo regular, si hay situación de riesgo como estas semanas, la mitad de la gente o más no sale.

Al googlear Reynosa, los primeros resultados están relacionados a actos delictivos ¿Qué te provoca ver esto? ¿Cómo sobrellevas que se perciba la entidad cómo una zona de riesgo?

Haciendo, creando otras informaciones que inunden la red y el pensamiento colectivo sobre Reynosa. Quizá tardemos años pero hay que empezar, generar buenas noticias de verdad. Fuera de todo cliché. Hacer. Lo sobrellevo gracias a los que amo y a lo que amo, todos los días busco razones para no morir. Y, por supuesto, Alaken; alguna vez describieron este espacio como un “Oasis” pero es más. Hay lugares donde crecen flores y este es uno de ellos. Reynosa es una zona de riesgo, siempre lo ha sido.

¿Crees que hemos normalizado la violencia?

Sí, mucho. Más en una ciudad como Reynosa, pero se puede revertir.

¿Qué soluciones o aspectos crees que pueden revertir o favorecer para mejorar el tejido social de tu ciudad?

Trabajar la inteligencia emocional. Implementar la meditación desde la educación primaria. También las artes: devolver el teatro a los niños y jóvenes. Atención a familiares víctimas de la violencia. Educación, enfoque en historia, sociología y antropología. Cultivos colectivos.

¿Cuándo fue la última vez que sentiste miedo?

Hace una semana se vino una tormenta y cuándo se calmó los perros empezaron a ladrar. Ladraban hacia la cochera, entonces me asomé y sobre unos sillones (asientos de camioneta) vi un bulto negro. No lo podía distinguir. Mientras los perros ladraban desesperados, logré ver, con un relámpago, cómo pelo de animal pero muy feo. Como hubo balaceras la idea de que alguien herido se hubiera brincado y metido a la casa durante la tormenta me preocupó. Pero el aspecto animal del bulto fue lo que me hizo sentir miedo de verdad; ya he tenido experiencias extrañas con animales extraños y pues estamos en tierra de brujas y nahuales. No podía abrir la puerta porque lo perros atacarían, uno está muy cachorro todavía y otro muy viejo. Fui por alguien más para que verificara lo que veía y saber que no estaba alucinando. Así nos dormimos. Al día siguiente, el susto se lo llevó el Doker, un compañero malabarista, cuando descubrió a un perro negro, sarnoso y muy feo recostado en el sillón, tan flaco que se escapó por los barrotes de la reja.

Alaken Ricardo Ivan1

Centro Alaken Facebook – www.facebook.com/centroalaken/

Video Centro Alaken (instalaciones) – https://www.youtube.com/watch?v=P8oimjTJlI8

Estado de emergencia – https://rivlog.bandcamp.com/album/estado-de-emergencia

Estado de emergencia v2 – https://rivlog.bandcamp.com/album/estado-de-emergencia-v2

Comments

comments