FILME: The Sunshine Makers

DIRECTOR: Cosmo Feilding-Mellen

PAÍS: Reino Unido

AÑO: 2015

¿Puede el LSD salvar al mundo? Pues así lo creía el irreverente dúo de Nick Sand y Tim Scully. Su historia se remonta a finales de los sesentas en plena insurrección hippie, unidos bajo el mismo objetivo de “cambiar la percepción del mundo de manera positiva”. Entre sus principales anécdotas, ambos cuentan su primera experiencia con el alucinógeno y por qué se vieron motivados a emprender esta cruzada psicodélica.

Para Tim —el genio del laboratorio— fue como fundirse con el resto del universo, mientras que para Nick —el eterno rebelde— fue más bien en modo de presagio; describe una experiencia igual de liberadora que incluye una voz que le especificaba que su trabajo en la Tierra era el de fabricar psicodélicas para así “encender el mundo”.

Ambos confiaban en que el poder de este ácido sería suficiente para acabar con las guerras del momento y hacer que cada individuo se responsabilizara por el planeta. Empezaron a producir psicodélicos por cuenta propia y, afortunadamente, no estaban solos. Orange Sunshine fue el producto consecuente, y la distribución corría por parte de Mike Randall, líder de la Hermandad del Amor Eterno —también conocida como la mafia hippie—. Ambos hacían drogas y traficaban con ellas, con esperanzas de gestionar una revolución psicodélica… Al menos ese era el plan, hasta que Tim fue arrestado en 1969.

En la hora restante de The Sunshine Makers, aprendemos que la investigación que hubo detrás de los encierros de ambos protagonistas —encabezada por los agentes Gordon White y Patrick Clark— tras ser delatados por un viejo aliado, así como lo que fue de sus eventuales vidas posterior a esto, irguiendo un interesante relato que supera la ficción. Equipado con material de archivo, escenas recreacionales, montajes dinámicos y un soundtrack que encapsula distintas épocas, The Sunshine Makers revive la cruzada de dos guerreros por la paz que no hicieron más que soñar con un mundo mejor.

Por Sergio Osvaldo Valdés Arriaga

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