Ilustración de la serie ‘Diseños gráficos con Oaxaca’

Oaxaca de Juárez, ciudad capital. 19 de Junio de 2016

Ante la violencia, la impunidad y la resistencia de estos días, las y los integrantes del Programa de Lectura y Redacción Crítica para Trabajadores de la Educación (PROLECRIT) acordamos lo siguiente:

Afirmamos, como generadores de lectores, que la lectura y la conversación no sólo son para conocer y trasmitir a las nuevas generaciones las nociones tanto científicas como humanísticas del mundo, sino también para enfrentarse a la dimensión histórica del hombre y contribuir a construir identidades de la diversidad de la vida.

Aseveramos que la presunta “reforma educativa” no es educativa sino laboral. A más de 3 años de que se promulgara, el señor Aurelio Nuño todavía no puede presentar algún argumento educativo, así sea mínimo, a favor de su “programa de ajuste de personal”, de “ajuste de la nómina” (como le llaman a los despidos). El objetivo de la “reforma educativa” es privatizar la educación. De hecho, esa privatización ya está en marcha. Dejar sin atención ni presupuesto a las escuelas no acabó con la educación pública en México por una razón humana: el magisterio. El objetivo de la “reforma educativa” implica destruir a esa maestra, ese maestro que está luchando en la última trinchera de cualquier ser humano: las condiciones mínimas de vida de ellos y de sus familias.

Reafirmamos el derecho inalienable a la libertad de expresión y la libre manifestación frente a un Estado que busca cancelar el derecho a la protesta social mediante estrategias represivas y mediáticas. Así también, reafirmamos nuestras posiciones a favor del diálogo abierto entre el gobierno federal y los representantes de la CNTE, diálogo que el gobierno-policia ahora no está dispuesto a realizar.

Reconocemos con toda claridad la manifestación como expresión del incumplimiento a los derechos, especialmente cuando NO se está aplicando la ley, sino se está violando. La “reforma educativa” viola públicamente la constitución (las leyes que garantizan derechos como el de reunión, petición y libre circulación).

Por ello, protestamos contra la reforma educativa, la campaña de desprestigio de esta lucha, la guerra mediática del Estado contra la CNTE que retrata a los maestros como “vándalos”, “holgazanes”, “terroristas”, “corruptos”, “opositores-al-progreso”. Protestamos contra el uso de la fuerza pública que amedrenta a sus opositores, sobre todo a las maestras, los maestros y los manifestantes que defienden la educación pública y gratuita y exigen un trabajo digno.

Repudiamos categóricamente cualquier acto de represión contra la libertad de expresión y contra la protesta social. Repudiamos determinantemente el uso de la violencia, la guerra mediática, las amenazas, los despidos, los encarcelamientos, el estado de sitio de la Ciudad de México y demás estrategias bestiales que utiliza el Estado para reprimir a los ciudadanos que se oponen a sus reformas. Todas las formas de expresión son válidas, incluso las más radicales. Lo único inadmisible es la violencia.

Exigimos que cese la brutal represión que está ejerciendo el gobierno federal contra las maestras y los maestros de México.

Exigimos la libertad inmediata e incondicional de todos los presos políticos.

Exigimos que se cancelen las órdenes de aprehensión proscritas durante este conflicto.

Exigimos que el gobierno reconozca las justas demandas del movimiento magisterial y popular.

Es toda nuestra palabra.

#‎FuerzaOaxaca‬

COMITÉ ORGANIZADOR DEL PROGRAMA DE LECTURA Y REDACCIÓN CRÍTICA PARA TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN, SECCIÓN XXII

Comments

comments